Más de 5.300 firmas para devolver las motos al Nürburgring: la batalla legal ya está en marcha
El rugido de las motos podría volver a escucharse en el Nürburgring Nordschleife. Una campaña ciudadana que busca restaurar el acceso de las motocicletas a las míticas jornadas abiertas Touristenfahrten ya ha superado las 5.300 firmas y ha recaudado cerca de 1.500 libras para financiar una ofensiva legal contra la prohibición.
El objetivo es claro: revertir la decisión que, desde principios de 2025, impide que motos y coches compartan las vueltas abiertas al público en el trazado alemán de 20,8 kilómetros (12,94 millas). Desde entonces, los motoristas solo pueden rodar en sesiones guiadas exclusivas para motos, dejando atrás décadas de convivencia en el llamado “Infierno Verde”.
Una prohibición que cambió la historia del Nordschleife
El Nürburgring Nordschleife abrió sus puertas al público en 1927 y, desde entonces, las jornadas Touristenfahrten han permitido a vehículos matriculados circular por el circuito previo pago de un peaje. Durante décadas, coches y motos compartieron asfalto en un entorno tan exigente como icónico.
La decisión de vetar a las motocicletas en sesiones mixtas puso fin a esa tradición histórica. Aunque la organización mantiene jornadas específicas para motos, muchos aficionados consideran que la esencia del Ring se ha visto alterada.
La base legal del recurso
El impulsor de la campaña es Ralf Bollinger, un veterano con más de 30 años de experiencia rodando en el circuito. Su argumento se apoya en el denominado “Nürburgring Law”, establecido durante la privatización del trazado, que contempla principios de acceso no discriminatorio.
Según Bollinger, prohibir a las motos en las sesiones abiertas vulneraría ese principio, ya que históricamente ambos tipos de vehículos han compartido pista sin distinción.
“Las motos y los coches han compartido el Nordschleife durante décadas”, sostiene el promotor de la iniciativa, defendiendo que la proximidad entre vehículos forma parte de la propia naturaleza del trazado y que los motoristas son plenamente conscientes del riesgo.
Una campaña que crece día a día
La petición en Change.org continúa sumando apoyos, mientras que el fondo en GoFundMe aspira a reunir unos 10.000 euros (aproximadamente 8.700 libras) para financiar un informe jurídico y formalizar la impugnación contra el operador del circuito.
El equipo legal elegido cuenta con experiencia previa en litigios relacionados con accesos y derechos contractuales en instalaciones de este tipo.
Cabe recordar que, aunque el Nürburgring funciona como vía de peaje abierta al público, no es una carretera pública convencional. La normativa de tráfico alemana se aplica mediante condiciones contractuales y no por el estatus jurídico habitual de una vía pública. Además, muchos seguros estándar excluyen la cobertura en el circuito.
Un destino mítico para cualquier motorista
Para miles de aficionados, rodar en el Nürburgring Nordschleife es una experiencia de “lista de deseos”. Sus más de 150 curvas, desniveles extremos y condiciones cambiantes lo convierten en uno de los retos más exigentes del mundo.
La restricción ha dejado un sabor amargo entre quienes consideran que la convivencia histórica entre coches y motos forma parte del ADN del circuito.
Ahora, con más de 5.300 apoyos y una recaudación que sigue creciendo, la batalla legal está en marcha. El desenlace podría marcar un antes y un después en el acceso de las motos a uno de los templos del motor más legendarios del planeta.