Una marca española lanza un casco "de los más seguros del mundo" por 720 euros

Conducir una moto siempre implica riesgos, pero no solo por los accidentes. Mientras los cascos tradicionales protegen eficazmente contra golpes, no ofrecen defensa frente a un enemigo invisible: la contaminación urbana. En muchas ciudades, la concentración de partículas tóxicas en el aire puede alcanzar los 75 microgramos por metro cúbico, quince veces más de lo que la Organización Mundial de la Salud considera seguro. A largo plazo, esta exposición aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y deterioro cognitivo, un peligro silencioso para cualquier motorista.
La innovación española: Zyon Helmets
La startup madrileña Zyon Helmets asegura haber dado con la solución definitiva. Su casco Zyon combina la protección contra impactos más avanzada con un sistema de filtración de calidad médica, ofreciendo aire limpio mientras protege el cráneo. Tanguy Uzel, fundador de la empresa, explica: “Actualmente no existe ningún casco homologado en el mercado que incluya un sistema de filtración integrado. Nuestro sistema está patentado internacionalmente, ha sido ensayado en túnel de viento y cumple los requisitos para su uso en carretera”.
Mientras que cascos de gama alta como el Shoei Neotec 3 ofrecen certificación ECE 22.06 P/J y un precio cercano a 760 €, no protegen frente a la contaminación. Por otro lado, opciones más económicas como el Puros de Shellios proporcionan filtración HEPA básica, pero carecen de homologación de seguridad europea o estadounidense. El Zyon, con un precio de 720 € en reserva anticipada, pretende cubrir ambos frentes: seguridad y purificación de aire.
Cómo funciona el sistema ‘Breath Safe’
El corazón del Zyon es su sistema Breath Safe, que filtra cada molécula de aire antes de ser inhalada. Los motoristas urbanos respiran concentraciones de PM2,5 cinco veces mayores que los peatones y quince veces mayores que los ocupantes de coches, partículas que penetran en los alvéolos y el torrente sanguíneo causando inflamación crónica.
El casco incorpora tres capas de filtración dentro de la mentonera:
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Capa hidrófoba: bloquea agua e insectos.
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Filtro HEPA H13: captura el 99,95 % de partículas de hasta 0,3 micras, incluyendo PM2,5.
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Carbón activado: absorbe gases tóxicos como monóxido de carbono y óxidos de nitrógeno.
Una capa final protege el conjunto y mantiene la integridad del filtro entre uno y tres meses de uso según la calidad del aire. Este sistema elimina el 99 % de la contaminación, una barrera eficaz frente a los agentes que normalmente se inhalan en la ciudad.
Seguridad de primer nivel
Para proteger la cabeza, el Zyon incorpora el sistema sueco MIPS (Sistema de Protección de Impacto Multidireccional), que reduce las fuerzas de rotación en impactos. Gracias a una capa de baja fricción, el casco se desplaza entre 10 y 15 mm respecto a la cabeza, desviando la energía que podría dañar el cerebro. Todo esto se logra sin interferir con la filtración ni el sellado del casco.
Ventilación inteligente y conectividad
El casco ofrece tres modos de ventilación: urbano, carretera y viaje, ajustables con un único mecanismo según la velocidad y condiciones del tráfico. El aire entra por la toma frontal, se filtra y circula por canales internos antes de salir por las rejillas traseras, manteniendo una presión positiva que impide la entrada de aire contaminado.
El Zyon también incluye sensores de calidad del aire, conectados a una app móvil que indica cuándo cambiar el filtro y monitoriza la eficacia en tiempo real. Además, cuenta con acelerómetros de categoría aeronáutica que detectan accidentes y alertan automáticamente a los servicios de emergencia, y una luz trasera que se activa al frenar para mejorar la visibilidad. La batería dura hasta 18 horas y se recarga mediante USB-C.
Un casco para los desafíos urbanos
La combinación de filtración médica, tecnología MIPS y electrónica inteligente hace del Zyon un casco revolucionario. Protege contra los dos mayores riesgos de los motoristas urbanos: los accidentes y la contaminación. Para quienes pasan horas respirando aire urbano tóxico, podría ser el casco más seguro jamás diseñado, un aliado para la cabeza… y los pulmones.