Pasa la revisión de su Triumph Rocket 3 y le meten un viaje importante: "No tengo queja"

Un propietario de una Triumph Rocket 3 ha compartido en redes el coste de su primera revisión y ha dejado a más de un aficionado con la ceja levantada. La cifra final: 611,58 euros, una cantidad elevada si la comparamos con otras motocicletas del mercado, aunque con matices importantes.
La moto, que cuenta con dos años de antigüedad y apenas 14.000 kilómetros recorridos, fue llevada al taller oficial de Triumph para adelantar la revisión estipulada para los 16.000 km, decisión que el usuario justifica con lógica: “Sería tontería pasar la de los dos años para dentro de poco hacer la de los 16.000”.
En el desglose se incluye todo lo habitual en una revisión oficial: cambio de aceite, filtros, revisión de puntos clave, mano de obra y chequeos electrónicos. Aunque el importe supera ampliamente los 600 euros, el propietario asegura que no tiene queja con el servicio, pero plantea la duda de si ese precio entra dentro de lo normal.

¿Es un precio excesivo?
La Triumph Rocket 3 es una moto fuera de lo común. Equipa uno de los motores de mayor cilindrada jamás montados en una motocicleta de producción: un tricilíndrico de 2.458 cc con un par motor monstruoso y una ingeniería muy por encima de la media. Este tipo de máquina no solo impone por diseño o cifras, sino también por lo que cuesta mantenerla.
Comparada con naked medias o incluso con algunas deportivas, el mantenimiento de la Rocket 3 es más exigente y, como se ha visto en este caso, también más caro. No es un modelo concebido para quienes buscan economía de uso, sino para quienes valoran la exclusividad, el rendimiento y el diseño sin mirar tanto la factura.

Reacciones en redes: entre la resignación y la sorpresa
Tras publicar el precio en un foro de moteros, las reacciones no se hicieron esperar. Algunos lo consideran un coste razonable teniendo en cuenta el tipo de moto y la visita a un servicio oficial. Otros, sin embargo, creen que es excesivo: “Por ese precio le paso tres revisiones a mi moto”, comentaba un usuario.
No obstante, el propietario insiste: “No me quejo”, aunque deja caer la duda por si algún detalle llama la atención a otros usuarios más experimentados.
Este caso sirve como recordatorio para quienes se planteen dar el salto a motos de alta gama: el coste de adquisición es solo una parte del gasto total. Revisiones, mantenimiento y piezas específicas pueden disparar la factura, especialmente si se opta por realizar todo en talleres oficiales.
¿Vale la pena? Eso ya depende del bolsillo… y del corazón. Pero si hablamos de motos como la Rocket 3, lo que está claro es que cada kilómetro cuesta, pero también se disfruta.