Honda quiere mojarle la oreja a la BMW S 1000 XR con su CB 1000 GT
La gama de Honda suma en 2026 una pieza clave que muchos motoristas llevaban tiempo esperando. La nueva Honda CB1000GT llega para ocupar ese espacio intermedio entre una rutera cómoda y una sport turismo con carácter, una fórmula que la marca japonesa no cubría de forma tan directa desde hace años.
Presentada oficialmente en el Salón de Milán 2025, la CB1000GT encara su desembarco en los concesionarios como una moto pensada para viajar rápido y con confort, tanto en carreteras secundarias como en autopista, sin renunciar a sensaciones deportivas.
Una sport turismo ligera y bien planteada
La CB1000GT toma como base técnica la CB1000 Hornet, lo que ya anticipa un enfoque más dinámico que el de otras ruteras de la marca, como la NT1100. Sobre esa plataforma, Honda ha desarrollado una carrocería específica con un semicarenado de diseño afilado, trabajado en túnel de viento, que mejora la protección aerodinámica sin penalizar la agilidad.
La cúpula es regulable en cinco posiciones con una sola mano, ofreciendo hasta 81 mm de recorrido, un detalle claramente orientado al uso viajero. De serie incorpora maletas laterales, paramanos, puños calefactables y un asiento amplio situado a 825 mm del suelo, pensado para largas jornadas sin castigar al piloto ni al pasajero.
El depósito de 21 litros permite superar con holgura los 300 km de autonomía, reforzando su vocación rutera.
Motor tetracilíndrico con ADN deportivo
El corazón de la CB1000GT es el conocido cuatro cilindros en línea de 1.000 cc derivado de la Hornet 1000. Se trata de un propulsor 4T, DOHC, 16 válvulas e inyección electrónica, que entrega 150 CV, una cifra que la sitúa en la zona alta del segmento.
La caja de cambios cuenta con quickshifter de serie y la electrónica permite elegir entre cuatro modos de conducción, además de uno personalizable. El usuario puede ajustar tanto la respuesta del motor como el freno motor, adaptando la moto a una conducción tranquila o a un ritmo claramente deportivo.
Parte ciclo con suspensiones electrónicas
Uno de los grandes argumentos de la CB1000GT está en su parte ciclo. El chasis multitubular de acero recibe un subchasis reforzado, acompañado de un basculante de aluminio más largo, lo que mejora la estabilidad en viajes largos y a alta velocidad.
El apartado premium lo pone la suspensión electrónica semiactiva Showa EERA, capaz de ajustarse automáticamente en marcha según el modo seleccionado y el estado del firme. Además, reduce la altura de la moto cuando se detiene, facilitando las maniobras en parado, y recupera su recorrido completo al iniciar la marcha. Dispone de modos STD, Sport, Rain, Tour y User.
En frenada equipa doble disco delantero de 310 mm con pinzas radiales Nissin y un disco trasero de 240 mm, todo gestionado por ABS sensible a la inclinación gracias a la IMU.
Tecnología y confort al nivel esperado
La instrumentación corre a cargo de una pantalla TFT a color de 5 pulgadas, con conectividad mediante Honda RoadSync, controlada desde nuevas piñas con joystick. No faltan elementos como control de crucero, control de tracción HSTC regulable, intermitentes autocancelables, luz de frenada de emergencia ESS, toma USB-C y sistema de arranque sin llave.
Con 229 kg en orden de marcha incluyendo las maletas, y una anchura contenida para su categoría, la CB1000GT se perfila como una sport turismo equilibrada, capaz de ofrecer prestaciones, confort y tecnología sin convertirse en una moto excesivamente grande o pesada.
Una pieza clave en la gama Honda
La Honda CB1000GT llega para cubrir un hueco claro en la marca: una rutera deportiva moderna, más excitante que una touring clásica y más cómoda que una naked carenada. A falta de conocer su precio definitivo, todo apunta a que será una de las referencias del segmento en 2026 para quienes buscan viajar rápido… y disfrutar de cada kilómetro.