Avisa de un coche abandonado en la A-42 y el Ministerio de Transportes le pasa una factura de 201,20 euros: "Nos cobran hasta por quejarnos"
La historia podría parecer un malentendido burocrático, pero no lo es. Un motorista ha denunciado públicamente que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible le ha enviado una liquidación de 201,20 euros por un concepto que jamás imaginó que tendría coste: avisar de vehículos abandonados en la carretera.
Todo comenzó el 16 de mayo de 2025, cuando un coche quedó volcado junto al arcén de la autovía A-42, en el kilómetro 40, sentido creciente. No se retiró ni ese día ni en los siguientes. Dos meses después, el 27 de julio, el motorista decidió presentar una queja formal al Ministerio —referencia REGAGE25e00064473225—. En ella alertaba no solo de ese vehículo, sino también de otros dos abandonados en distintos puntos del mismo tramo, advirtiendo del grave peligro que suponían en caso de una salida de vía.
El Ministerio contestó semanas después justificando la demora y señalando que retirar un vehículo “conlleva unos trámites”. Aun así, los coches desaparecieron y el motorista dio el asunto por cerrado.
Hasta ahora.
Una notificación inesperada: 201,20 euros por “Informe facultativo con datos en campo”
El 27 de noviembre, el afectado recibió una notificación telemática oficial del Ministerio exigiendo el pago de 201,20 euros, bajo el concepto:
“Informe facultativo con datos en campo. Primer día”
Es decir: le cobran por haber enviado un técnico al lugar de su reclamación.
La sorpresa y la indignación no tardaron en llegar. El motorista ya ha presentado un recurso de reposición, pero su denuncia pública está comenzando a viralizarse.
“Nos quieren cobrar hasta por quejarnos”
En su mensaje, expone su frustración con claridad:
“Nos quieren cobrar hasta por quejarnos. Ya pagamos bastantes tasas e impuestos como para no poder quejarte por que mantengan las vías en óptimas condiciones”.
El denunciante subraya la contradicción: si un ciudadano avisa de un quitamiedos roto, un asfalto en mal estado o un obstáculo peligroso, ¿también tendrá que pagar por el técnico que acuda a comprobarlo?
Una situación insólita que abre un debate mayor
Lo ocurrido pone sobre la mesa varias cuestiones:
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¿Debe un ciudadano ser penalizado económicamente por avisar de un riesgo vial?
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¿Se está disuadiendo a la población de comunicar incidencias que pueden salvar vidas?
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¿Es lógico cobrar por un servicio que, en teoría, forma parte del mantenimiento ordinario de las carreteras públicas?
Lo que para muchos era una campaña de colaboración ciudadana se ha convertido en un mensaje disuasorio: avisa si quieres, pero prepárate a pagar.
El afectado, resignado pero firme
Aunque reconoce que la atención tras su primera reclamación fue correcta —los coches fueron retirados—, asegura sentirse engañado:
“Me da la impresión de que mientras cobren y no pase nada, genial. Pero cuando se tienen que molestar… te dan la patada”.
El caso está ahora en manos del propio Ministerio, que deberá resolver su recurso. Mientras tanto, el ejemplo ya circula por redes como la muestra de una práctica que muchos consideran abusiva, contradictoria y peligrosa para la seguridad vial.
Porque si advertir de un coche abandonado sale por 200 euros, ¿cuántos conductores preferirán mirar hacia otro lado?