HONDA

Honda ya no es lo que era: se ha "cargado" su mítico motor de 1000 cc y mientras las marcas chinas aprietan

Honda CB1000 Hornet SP
Honda CB1000 Hornet SP

El problema era un secreto a voces entre propietarios y foros especializados. El motor de la Honda CB1000 Hornet estaba registrando casos de consumo anómalo de aceite, y la situación empezaba a incomodar seriamente a la marca japonesa. Ahora, según explica Fernando Magdaleno en su canal de YouTube, Honda ha activado una llamada a revisión global y ha decidido retrasar el lanzamiento de las esperadas versiones F y GT.

La decisión supone un golpe de autoridad… pero también un reconocimiento implícito de que el problema existía.


Un motor con herencia Fireblade bajo presión

La CB1000 Hornet monta una evolución del propulsor de la Honda CBR1000RR Fireblade, un movimiento estratégico con el que Honda pretendía ofrecer motos grandes, potentes y competitivas en precio. La jugada era potente: recuperar una base mecánica contrastada y adaptarla a una gama más accesible.

Pero cuando surgen dudas sobre fiabilidad en el motor, el golpe es especialmente delicado para una marca cuya reputación se apoya precisamente en la durabilidad.

El consumo de aceite no era un rumor aislado. Diversos propietarios habían reportado la necesidad de rellenar con más frecuencia de lo esperado. Y aunque no todas las unidades parecen afectadas, la situación generaba incertidumbre, sobre todo con nuevas variantes a punto de llegar al mercado.


Llamada a revisión sin excepciones

El primer movimiento oficial se produjo en Reino Unido, donde Honda ha llamado a revisión a todas las CB1000 Hornet, sin distinción aparente. Paralelamente, en otros mercados existen plataformas oficiales donde los propietarios pueden introducir el número de bastidor y comprobar si su moto está afectada por alguna campaña.

En países como India ya aparece publicada una campaña relacionada con el consumo de aceite en la versión SP, lo que apunta a una actuación coordinada.

La lectura es clara: Honda ha optado por una “terapia de choque” antes de que el problema escale y dañe la imagen de la gama completa.


¿Dónde está el origen del problema?

Aunque Honda no ha detallado públicamente todos los aspectos técnicos, las informaciones apuntan a posibles especificaciones de pistones y segmentos como foco de la incidencia.

En motores de altas prestaciones, una tolerancia inadecuada en los segmentos puede favorecer que, en determinadas condiciones —por ejemplo, en fuertes retenciones con freno motor— se genere una mayor succión que facilite el paso de aceite hacia la cámara de combustión.

Eso se traduciría en:

  • Mayor consumo de aceite

  • Necesidad de rellenado frecuente

  • Posible pérdida de confianza del usuario

No se trata de una avería catastrófica inmediata, pero sí de un problema que, de no corregirse, podría erosionar la credibilidad del modelo.


Retraso en la F y la GT

El impacto comercial ya es evidente. La producción de las nuevas versiones CB1000 Hornet F y GT se ha reprogramado para el segundo trimestre de 2026 en algunos mercados.

Por un lado, el retraso puede interpretarse como una señal positiva: Honda prefiere asegurarse de que la solución esté implementada antes de ampliar la gama. Por otro, implica meses sin ventas y compradores que mirarán con lupa los primeros kilómetros de sus motos.


Un asunto sensible para Honda

Las llamadas a revisión no son algo extraordinario en la industria. En su último informe fiscal, Honda declaró 24 campañas en motocicletas que afectaron a más de dos millones de unidades en todo el mundo.

La diferencia aquí es que el foco está en el motor, el componente más crítico y el principal argumento histórico de la marca.

Cuando una Honda empieza a asociarse con dudas sobre fiabilidad mecánica, el impacto reputacional puede ser mayor que en otros fabricantes. Y más aún en un contexto donde cada vez hay más competencia internacional en el segmento de las grandes naked y sport-touring.


Luz al final del túnel… pero con cautela

Según se ha comentado, las unidades producidas a partir de junio de 2025 podrían incorporar ya modificaciones que mitigan el problema. Si la campaña global confirma esa corrección y el consumo vuelve a parámetros normales, la crisis quedará como un episodio controlado.

Sin embargo, la confianza no se recupera de un día para otro. Muchos propietarios vigilarán el nivel de aceite con especial atención durante los primeros miles de kilómetros.

La CB1000 Hornet sigue siendo una propuesta muy atractiva por prestaciones y precio. Pero ahora, además de mirar potencia y equipamiento, los compradores mirarán también la varilla del aceite.

Y en una Honda, eso nunca debería ser noticia.