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Lleva su BMW a un taller oficial y se la limitan sin su permiso: "Pedí que no la actualizaran expresamente"

BMW ByMyCar
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Un cliente ha trasladado públicamente su malestar con la atención recibida en el concesionario oficial BMW ByMyCar Madrid – Las Tablas, describiendo una experiencia que, según su testimonio, se ha prolongado durante varios meses y ha afectado tanto al mantenimiento como a la comunicación con el taller.

Según explica, solicitó un presupuesto hace aproximadamente cuatro meses sin haber recibido respuesta, lo que ya generó una primera sensación de falta de seguimiento. Posteriormente, durante una intervención de mantenimiento, el cliente afirma que su motocicleta fue limitada mediante una actualización, a pesar de haber indicado de forma expresa que no se realizara ningún tipo de actualización de software. Este punto es uno de los que más peso tiene en su queja, ya que considera que no se respetaron sus instrucciones previas.

Otro de los episodios que relata tiene que ver con la revisión periódica. Desde el concesionario le habrían indicado que no podían realizar la revisión hasta que el testigo de mantenimiento se activase, lo que, según su versión, le obligó a recorrer unos 200 kilómetros adicionales en un momento especialmente delicado, ya que se mudaba de ciudad al día siguiente. Esta situación le supuso una pérdida de tiempo que el cliente considera evitable.

En su valoración, diferencia claramente entre el trato personal y la gestión técnica. Destaca que el personal de recepción del taller, mencionando a varios trabajadores por su nombre, fue correcto y educado en el trato, pero considera que el problema se produce cuando las indicaciones que se dejan anotadas no se trasladan o no se respetan en el área de mecánica, lo que, a su juicio, invalida parte del trabajo previo de atención al cliente.

El usuario también menciona un problema con los puños calefactables, que dejaron de funcionar tras unos dos meses y unos 8.000 kilómetros de uso. Según su relato, desde el concesionario se le indicó que no se trataba de un elemento cubierto por la garantía, ofreciéndole únicamente la posibilidad de presentar una reclamación si lo consideraba oportuno.

No obstante, también reconoce un aspecto positivo: la cesión de una moto de sustitución, algo que agradece expresamente. Aun así, concluye que, tras esta experiencia, no tiene intención de volver a llevar su motocicleta a un concesionario BMW, al menos en este caso concreto.

Desde BMW ByMyCar Madrid - Las Tablas, la respuesta pública ha sido breve y conciliadora. El concesionario invita al cliente a contactar por correo electrónico para revisar lo ocurrido, solicitando los datos de la moto con el objetivo de analizar el caso de forma más detallada.

Se trata, en definitiva, de una queja basada en la experiencia individual de un cliente, que pone el foco en la comunicación interna, la gestión de las instrucciones del usuario y la percepción sobre la política de garantía, y que ha recibido una respuesta inicial por parte del concesionario ofreciendo revisar la situación.