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BMW quiere que su R 1300 RT sea menos "cabezona" y más deportiva

BMW R 1300 RT
BMW R 1300 RT

La BMW R 1300 RT 2026 rompe con todo lo que creías saber sobre la saga RT. Si durante décadas fue sinónimo de comodidad, estabilidad y viajes interminables sin sobresaltos, ahora BMW ha decidido darle un giro radical. No es solo una evolución: es, probablemente, el mayor salto conceptual del modelo desde la llegada del bóxer refrigerado por agua. Más potente, más tecnológica y, sobre todo, mucho más agresiva en su comportamiento dinámico.

El elefante en la habitación: el sistema ASA

La gran protagonista de esta nueva generación es el Automated Shift Assist (ASA). BMW no ha seguido el camino del DCT de Honda. Aquí no hay una transmisión de doble embrague, sino una caja manual de seis marchas convencional a la que se le automatiza el embrague y el cambio. El resultado es una solución híbrida que busca mantener el carácter mecánico de siempre, pero eliminando el esfuerzo del embrague.

El sistema ofrece dos modos bien diferenciados: Manual (M) y Drive (D). En el modo manual desaparece la maneta de embrague, pero el piloto sigue mandando con el pedal, logrando una experiencia sorprendentemente directa y “analógica”. A baja velocidad, el ASA destaca por su suavidad: el embrague desliza con precisión en maniobras lentas, giros cerrados o tráfico urbano, evitando tirones y brusquedades.

En el modo totalmente automático, la filosofía cambia. La electrónica prioriza el consumo y sube marchas con rapidez en ciudad, algo que puede resultar poco estimulante si buscas una respuesta inmediata del motor. Es eficaz, pero deja claro que esta RT tiene ahora dos personalidades muy marcadas.

Motor y chasis: mucho más que 50 cc extra

El nuevo bóxer de 1.300 cc entrega 145 CV y 149 Nm de par, pero la cifra en sí no es lo más importante. BMW ha rediseñado por completo el conjunto para transformar el comportamiento de la moto.

La centralización de masas es clave: la caja de cambios se sitúa ahora bajo el motor, acortando el bloque y bajando el centro de gravedad. Esto se traduce en una sensación de ligereza inédita en una RT. A ello se suma el nuevo Telelever EVO, una reinterpretación del sistema delantero clásico de BMW, ahora mucho más rígido y preciso. El resultado es una dirección sorprendentemente directa, hasta el punto de que algunos pilotos hablan de una sensación más cercana a la de una moto de media cilindrada que a la de un gran turismo de más de 300 kilos.

La tecnología remata el conjunto con una dinámica adaptativa que ajusta automáticamente la altura trasera. La moto baja hasta 30 mm al detenerse y recupera su posición normal al superar los 12 km/h, un detalle que cambia por completo la experiencia para pilotos de menor estatura y hace la vida mucho más fácil en el día a día.

Decisiones que no gustarán a todos

Este giro hacia lo deportivo no ha estado exento de polémica. BMW ha tomado decisiones que rompen con el ADN más clásico de la RT. Una de ellas está en los frenos: los discos delanteros pasan de 320 a 310 mm, y algunos ya apuntan a una menor mordida inicial frente a la anterior R 1250 RT.

También hay cambios en el depósito, que reduce su capacidad de 25 a 23,8 litros. La razón es clara: una silueta más estrecha y ergonómica. El peaje a pagar es una ligera pérdida de autonomía en grandes viajes, algo que para muchos usuarios tradicionales de la RT no pasará desapercibido.

Un nuevo concepto de Gran Turismo

La BMW R 1300 RT 2026 ya no quiere ser únicamente la reina de la autopista. Ahora busca que disfrutes enlazando curvas, que te sientas cómodo en ciudad y que la tecnología juegue a tu favor en todo momento. Es más deportiva, más compleja y mucho más ambiciosa.

BMW ha cambiado las reglas del juego. La RT deja de ser solo una viajera incansable para convertirse en un gran turismo con alma deportiva, marcando un nuevo camino para el segmento y redefiniendo lo que significa viajar rápido, cómodo… y con una sonrisa bajo el casco.