KTM

KTM 890: una gran moto… con demasiados problemas ignorados por la marca

KTM 890
KTM 890

El canal de YouTube Nei Adventure MotoVlog ha publicado uno de esos contenidos que conectan directamente con la realidad del usuario. Lejos de pruebas oficiales, folletos de concesionario o discursos comerciales, el creador repasa los problemas y particularidades reales que muchos propietarios de la KTM 890 descubren después de pasar por caja, no antes.

El vídeo nace, según explica el propio Nei, tras una conversación con un compañero que estaba decidido a cambiar su Yamaha Ténéré 700 por una KTM 890. Una elección lógica sobre el papel, pero que —según su experiencia y la de muchos usuarios— conviene hacer con toda la información encima de la mesa.


Pequeños fallos que nadie menciona en el concesionario

El primer punto que destaca es una molesta pérdida de líquido en la bomba de freno delantero. No afecta al funcionamiento ni a la seguridad, pero resulta frustrante en una moto nueva: salir de ruta y volver con restos de líquido rezumando por la tapa. La “solución” habitual pasa por limpiar y volver a cerrar, sabiendo que puede reaparecer más adelante.

Otro clásico entre usuarios es la pérdida o consumo de refrigerante. En muchos casos se debe simplemente a toberas mal apretadas, algo que se soluciona con un pequeño ajuste. En otros, más serios, aparece el fallo del retén de la bomba de agua, que provoca mezcla de refrigerante con el aceite. En estos casos toca pasar por taller, aunque suele estar cubierto por garantía.


Sensores, electrónica y la eterna dependencia del concesionario

Uno de los fallos más delicados que relata es el sensor de presión del freno delantero, responsable de activar la luz de freno. Con el uso, puede dejar de funcionar correctamente, obligando a apretar la maneta con fuerza para que la luz se encienda. El problema no es solo técnico, sino la gestión de la garantía, que según explica depende mucho del concesionario al que acudas.

La pantalla TFT es otro punto sensible. Humedades en las esquinas, bloqueos puntuales o apagados completos mientras la moto sigue en marcha son situaciones que, aunque intermitentes, generan desconfianza. Nei aconseja grabar vídeo si ocurre en marcha para que la garantía no pueda discutirse.


Aceite, juntas y sudoraciones “normales”

También menciona la sudoración de aceite en la junta de la tapa de balancines, un problema relativamente común y poco grave, pero que pasa desapercibido hasta que se desmonta el depósito. La solución suele ser sencilla: junta nueva y sellado correcto en revisión.


El gran punto crítico: árboles de levas

Aquí llega el asunto más serio. Nei lo deja claro: el desgaste prematuro de los árboles de levas es el único problema realmente grave que puede aparecer en la KTM 890. La revisión clave llega en torno a los 30.000 km, cuando se ajustan válvulas y se inspeccionan levas.

  • En garantía: KTM suele hacerse cargo sin problema.

  • Fuera de garantía: la reparación puede rondar los 2.000 euros, según estimaciones.

Por eso recomienda extremar precauciones en motos de segunda mano cercanas a ese kilometraje y negociar revisiones o precios antes de comprar.


Cadena de distribución y llantas “tubelizadas”

Otros puntos a vigilar son el tensor hidráulico de la cadena de distribución, que puede sonar en frío, y las pérdidas de presión en los neumáticos, derivadas de un sistema de llanta tubelizada (no tubeless puro) cuyos sellos de goma envejecen con el tiempo.


Mantenimiento y garantía: decisión personal

Aunque el libro marca intervalos de 15.000 km, Nei recomienda cambios de aceite cada 7.000 km para mayor tranquilidad. También analiza la extensión de garantía (hasta 5 años en total), que ronda los 400 euros, dejando claro que es una decisión personal según el perfil del usuario.


Conclusión: con todo y con eso, volvería a comprarla

Y aquí está el matiz que da valor al análisis. Tras enumerar fallos, advertencias y costes potenciales, Nei es rotundo: si hoy tuviera que cambiar de moto, se compraría otra KTM 890 sin dudarlo. Con 26.000 km a sus espaldas, defiende que su comportamiento en carretera y pista, su motor y su polivalencia la sitúan —para él— por encima de rivales como la Ténéré o la DesertX.

Un vídeo que no pretende asustar, sino informar, y que pone sobre la mesa algo fundamental: en las motos, como en casi todo, lo importante no es solo lo que prometen, sino lo que ocurre cuando pasan los kilómetros.