El Grupo Piaggio (Aprilia, Vespa o Moto Guzzi) se hunde en ventas y no entienden por qué
El Grupo Piaggio atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años en Europa. En un contexto general de contracción del mercado de la moto durante 2025, el conglomerado italiano —propietario de Piaggio, Vespa, Aprilia y Moto Guzzi— no solo no ha logrado amortiguar el golpe, sino que ha registrado una caída de ventas muy superior a la media del sector, lo que ha encendido las alarmas dentro y fuera de la industria.
Un desplome mayor que el del mercado
Mientras el mercado europeo de la moto cerró 2025 con un retroceso aproximado del 9%, el Grupo Piaggio sufrió una caída cercana al 18%, duplicando prácticamente el descenso medio. Este dato resulta especialmente significativo si se tiene en cuenta que Piaggio ha sido históricamente uno de los grandes pilares del motociclismo europeo, con una posición muy sólida en países como Italia, Francia o Alemania.
El problema es que precisamente esos mercados tradicionales han sido los más castigados en 2025. Italia, el mayor mercado europeo, se contrajo con fuerza; Alemania y Francia registraron caídas de dos dígitos; y el Reino Unido siguió la misma tendencia. En ese escenario, Piaggio ha quedado especialmente expuesta por su fuerte dependencia del mercado europeo y, dentro de él, del scooter urbano y de media cilindrada.
El peso de Euro5+ y el efecto ‘resaca’
Uno de los factores clave detrás del mal año de Piaggio ha sido la entrada en vigor de la normativa Euro5+. Durante los últimos meses de 2024, muchos concesionarios matricularon unidades de forma anticipada para dar salida al stock anterior, lo que provocó un efecto embudo en 2025: menos necesidad de comprar motos nuevas y un mercado artificialmente saturado.
Este fenómeno ha afectado especialmente a marcas con un alto volumen de modelos de combustión y ciclos de renovación más lentos, como es el caso de Vespa y Piaggio, cuyos productos tienen una vida comercial más larga y menos rotación que la de algunos competidores asiáticos.
Resultados financieros bajo presión
El impacto no se ha limitado a las matriculaciones. A lo largo de 2025, el grupo ha visto cómo sus ingresos y beneficios se reducían de forma notable, con descensos claros tanto en facturación como en rentabilidad. La caída del volumen de ventas, unida al aumento de costes industriales y logísticos, ha comprimido los márgenes de un grupo que ya venía operando en un entorno de alta presión competitiva.
Aunque Piaggio sigue siendo rentable y no se encuentra en una situación crítica a corto plazo, el deterioro de sus cifras rompe una tendencia positiva que se había mantenido durante varios años consecutivos.
La amenaza asiática, cada vez más real
Otro de los grandes problemas para el Grupo Piaggio en 2025 ha sido la consolidación de las marcas chinas en Europa. Fabricantes como Zontes, Voge o QJMotor han crecido con fuerza, apoyados en precios muy competitivos, equipamientos abundantes y una rápida adaptación a las normativas europeas.
Este avance ha erosionado especialmente el espacio tradicional de Piaggio en la base del mercado: scooters y motos accesibles, donde antes dominaba con relativa comodidad. Frente a productos más caros y, en muchos casos, percibidos como menos innovadores, Piaggio ha empezado a perder atractivo entre nuevos compradores.
Un grupo histórico ante un punto de inflexión
A pesar de este escenario, conviene subrayar que el Grupo Piaggio no está en colapso, pero sí claramente en un punto de inflexión. Sigue contando con marcas icónicas, una enorme presencia industrial y una identidad muy fuerte en el imaginario europeo. Sin embargo, 2025 ha demostrado que esa herencia ya no es suficiente por sí sola.
El reto para Piaggio pasa por redefinir su propuesta: acelerar su transición tecnológica, ajustar precios, renovar gamas clave y responder con más rapidez a un mercado que ya no juega con las reglas de hace una década. Si no lo hace, el riesgo no es desaparecer, sino seguir perdiendo relevancia frente a competidores más ágiles y agresivos.
En un año en el que el mercado europeo de la moto ha dado un serio aviso, Piaggio ha sido uno de los grandes damnificados. Lo que ocurra a partir de 2026 marcará si este bache es solo un tropiezo coyuntural o el síntoma de un problema estructural mucho más profundo.