Si ves a un Guardia Civil de pie sobre la moto, cuidado: esto es lo que puede estar indicándote
Los motoristas de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil realizan en ocasiones maniobras que pueden resultar sorprendentes para el resto de conductores.
Una de las más llamativas consiste en ver al agente levantarse sobre las estriberas de su motocicleta, llegando incluso en determinadas circunstancias a extender los brazos mientras continúa avanzando.
Desde otro vehículo puede parecer casi una demostración de equilibrio, pero existe una razón mucho más importante detrás.
La posición elevada permite al agente ser visto con mayor facilidad entre los coches y obtener al mismo tiempo una mejor perspectiva de lo que está ocurriendo en la carretera.
Y si además realiza señales con los brazos, los conductores deben prestar todavía más atención.
Los brazos de un agente sí pueden transmitir órdenes obligatorias
El actual Reglamento General de Circulación establece diferentes señales que los agentes pueden realizar con los brazos y que los usuarios de la vía están obligados a obedecer. Además, las órdenes de los agentes tienen prioridad sobre el resto de la señalización.
Por ejemplo, cuando un agente mantiene uno o ambos brazos extendidos horizontalmente, obliga a detenerse a los usuarios que se aproximen desde direcciones que corten la marcada por sus brazos.
Por tanto, los famosos “brazos en cruz” tienen un significado reglamentario cuando el agente está utilizándolos como señal de tráfico.
Hay otra señal especialmente importante.
Si el agente mantiene un brazo extendido y lo mueve repetidamente de arriba hacia abajo, está ordenando a los conductores correspondientes que reduzcan la velocidad.
Ponerse simplemente de pie sobre la moto no tiene un significado único
Aquí conviene hacer una precisión.
El Reglamento no establece que “un Guardia Civil de pie sobre una motocicleta” constituya por sí mismo una señal con un significado único y concreto.
Lo que sí permite expresamente la normativa es que, cuando las circunstancias lo requieran, los agentes utilicen otras indicaciones diferentes de las señales convencionales siempre que se realicen de forma clara.
Por eso hay que interpretar el comportamiento del agente teniendo en cuenta sus brazos, la posición de la motocicleta y las circunstancias del tráfico.
Un motorista de la Guardia Civil puede levantarse para aumentar su campo de visión, hacerse mucho más visible entre una retención o llamar la atención de los conductores ante una situación excepcional.
Puede haber una avería, un accidente o un peligro delante
Este tipo de actuación puede verse cuando una patrulla necesita regular temporalmente el tráfico ante alguna incidencia.
Por ejemplo, puede existir un vehículo averiado, un obstáculo, una retención inesperada, un accidente, un transporte especial o cualquier circunstancia que aconseje reducir drásticamente la velocidad.
También puede ocurrir durante el acompañamiento de determinados vehículos o pruebas en las que los agentes necesitan controlar el tráfico.
De hecho, el Reglamento contempla específicamente señales realizadas desde vehículos de los agentes para advertir de situaciones excepcionales. Una bandera amarilla, por ejemplo, indica la necesidad de extremar la atención o la proximidad de un peligro.
Si lo ves delante de ti, no sigas conduciendo como si nada
Por eso, si encuentras a un Guardia Civil circulando lentamente de pie sobre su motocicleta delante del tráfico, la reacción prudente es clara.
Conviene reducir la velocidad, aumentar considerablemente la distancia de seguridad y observar atentamente cualquier indicación adicional realizada por el agente.
Además, el Reglamento obliga con carácter general a adaptar la velocidad a las circunstancias de la carretera de manera que el conductor pueda detener el vehículo dentro de su campo de visión ante cualquier obstáculo.
No conviene tampoco adelantar al agente precipitadamente, porque puede estar precisamente controlando la velocidad de la circulación ante un peligro situado unos metros más adelante.
Y si abre los brazos, presta todavía más atención
La imagen de un Guardia Civil circulando de pie y prácticamente con los brazos en cruz puede resultar espectacular, especialmente teniendo en cuenta el equilibrio necesario para hacerlo sobre una motocicleta de gran tamaño.
Pero para quien conduce detrás lo importante no es la habilidad del motorista.
Es entender que hay un agente intentando hacerse visible y posiblemente transmitiendo una indicación relacionada con el tráfico.
Y hay que recordar algo fundamental: las señales de los agentes no son simples recomendaciones.
El Reglamento establece expresamente señales como el brazo levantado verticalmente para ordenar la detención, los brazos extendidos horizontalmente o el movimiento vertical de un brazo para ordenar reducir la velocidad. También permite otras indicaciones claras cuando las circunstancias lo exijan.
Por eso, si alguna vez ves una escena semejante, lo más sensato no es preguntarte por qué el Guardia Civil está haciendo equilibrios sobre la moto.
Levanta el pie del acelerador, aumenta la distancia y presta atención: puede estar avisándote de que unos metros más adelante hay algo que todavía no puedes ver.