Jett Lawrence y Joe Shimoda ganan en sus respectivas categorías y los Coenen deslumbran
La tercera ronda del Campeonato Pro Motocross AMA, dentro del Monster Energy SMX World Championship, llevó a los pilotos hasta Thunder Valley, en Colorado, un escenario espectacular situado a más de 1.800 metros de altitud y con unas gradas repletas de aficionados y un ambiente digno de las grandes citas del motocross americano.
Todas las miradas estaban puestas en los hermanos Lawrence, pero también en la presencia del líder del Mundial MXGP, el belga Lucas Coenen, que cruzó el Atlántico para medirse con los mejores pilotos estadounidenses. Y vaya si dejó huella.
Su presencia tampoco fue una sorpresa para mí. José Antonio Alonso, posiblemente la persona que más sabe de motocross en España, ya me había adelantado hace semanas que los hermanos Coenen iban a cruzar el Atlántico para disputar esta cita americana. Lucas lo haría en la categoría reina de 450 cc, mientras que su hermano Sacha estaría presente en la competitiva categoría de 250 cc. Una información que demuestra, una vez más, el profundo conocimiento que José Antonio tiene de todo lo que sucede en el motocross mundial.
La primera manga dejó claro que Jett Lawrence había llegado dispuesto a imponer su ley. La salida no fue perfecta para el australiano, e incluso su hermano Hunter llegó a superarle momentáneamente, pero la reacción de Jett fue inmediata. Recuperó el liderato y comenzó a marcar el ritmo de la carrera.
Mientras tanto, Haiden Deegan protagonizaba una remontada espectacular. Su velocidad era evidente, aunque varios errores le impidieron luchar por la victoria. Una salida de pista y dos caídas cuando perseguía a los líderes terminaron condicionando una actuación que, pese a todo, volvió a demostrar su enorme potencial.
Hunter Lawrence rodaba cómodamente en segunda posición hasta que una caída en los compases finales cambió por completo el panorama. El australiano perdió un resultado que parecía asegurado y permitió que Lucas Coenen heredara esa posición, confirmando el enorme nivel que había mostrado durante toda la manga.
La segunda manga comenzó todavía mejor para Jett Lawrence. Desde la caída de la valla tomó el control y ya no volvió a mirar atrás. Hunter intentó presionarle en las primeras vueltas, pero el circuito no permitía demasiados riesgos y pronto quedó claro que el vigente campeón tenía la situación bajo control.
Por detrás, Lucas Coenen volvió a ser uno de los protagonistas del día. El joven belga adelantó a varios rivales hasta colocarse segundo y se lanzó a la persecución de Jett. Durante algunos momentos fue el único piloto capaz de seguir su ritmo, aunque nunca llegó a acercarse lo suficiente como para discutirle la victoria.
Haiden Deegan también volvió a protagonizar una gran remontada. Sus duelos con Hunter Lawrence fueron de lo más espectacular de la jornada, incluyendo algún contacto que recordó los enfrentamientos de semanas anteriores. Sin embargo, otra caída de Hunter terminó por arruinar definitivamente su día, lo que no le impidió terminar tercero en la general.
Al finalizar la prueba, Lucas Coenen fue preguntado por su experiencia en Estados Unidos. El belga no ocultó su satisfacción y reconoció que había disfrutado enormemente de la oportunidad de competir ante el público americano.
Lo que más le llamó la atención fue el respeto de los aficionados. Según explicó, en Estados Unidos importa mucho más el talento y la entrega sobre la moto que la nacionalidad del piloto. Si alguien corre rápido y lo da todo en la pista, recibe el apoyo del público independientemente de dónde venga.
También le preguntaron si se veía capaz de derrotar a Jett Lawrence en las próximas carreras. Su respuesta fue tan sincera como respetuosa:
“Estamos hablando del mejor piloto de motocross del mundo”.
Cuando cayó la bandera a cuadros, Jett Lawrence firmó probablemente su actuación más sólida de la temporada. Dos mangas, dos victorias y una sensación de autoridad absoluta.
La clasificación general de Thunder Valley quedó encabezada por Jett Lawrence, seguido de Lucas Coenen y Hunter Lawrence.
Más allá de los resultados, la gran noticia del fin de semana fue comprobar que el motocross mundial sigue acercando niveles entre Europa y Estados Unidos. La actuación de Lucas Coenen confirmó que el futuro ya está aquí. Sin embargo, de momento, el presente sigue teniendo un dueño muy claro.
Y ese dueño se llama Jett Lawrence.
Detalles del paddock y protagonismo español
También hay un detalle interesante dentro del paddock europeo que rodeó esta cita americana. Varios profesionales españoles siguen teniendo presencia directa en el entorno de los mejores pilotos del mundo, algo que refleja el alto nivel técnico que hay en el motocross nacional.
En ese contexto, el fisioterapeuta de los hermanos Lucas y Sacha Coenen es el español Miguel Quirós, considerado uno de los mejores especialistas de la disciplina y muy respetado dentro del paddock internacional por su trabajo con pilotos de primer nivel.
Por su parte, el campeón del mundo Jorge Prado no tuvo su mejor fin de semana en Thunder Valley. El gallego terminó en quinta posición, lejos de las posiciones de podio y sin acabar de encontrar las mejores sensaciones durante la jornada, en un evento exigente donde no logró mostrar su ritmo habitual.
Joe Shimoda se lleva el triunfo global en una categoría de 250 llena de caos y espectáculo
La categoría de 250 cc volvió a dejar una jornada absolutamente impredecible, con múltiples caídas, cambios de liderazgo y una batalla constante en la parte delantera que terminó decidiéndose por la regularidad más que por una victoria clara en mangas.
Desde los entrenamientos ya se intuía un fin de semana complicado. Levi Kitchen fue uno de los pilotos más rápidos desde el inicio, mientras su compañero de equipo Seth Hammaker también mostraba buen ritmo en la parte alta. Sin embargo, no todo fue limpio: varios favoritos sufrieron caídas importantes en ambas mangas, condicionando por completo el desarrollo de la carrera.
Uno de los nombres propios del fin de semana fue Levi Kitchen, que llegó a liderar momentos clave de la primera manga. Tras un buen inicio, supo remontar hasta colocarse en cabeza y demostrar un ritmo sólido incluso después de una caída en la que tuvo que recuperar posiciones con una gran salvada.
Su rendimiento fue suficiente para llevarse la victoria en la primera manga, confirmando el gran estado de forma que ya había mostrado en citas anteriores como Hangtown.
Por detrás, otros pilotos aprovecharon los errores ajenos. Joe Shimoda mantuvo una carrera inteligente, constante y sin excesivos riesgos, algo que terminaría siendo clave para el resultado final. También destacó el buen ritmo de Nick Romano, que firmó una actuación muy sólida durante toda la jornada.
La segunda manga volvió a ser un auténtico festival de incidentes. Salidas complicadas, caídas tempranas y pilotos que alternaban posiciones constantemente. En ese contexto, Shimoda volvió a mostrarse como el más consistente, aprovechando los errores de sus rivales para escalar posiciones y mantenerse siempre en la lucha por el resultado global.
Mientras tanto, varios pilotos que habían empezado bien la manga se vieron fuera de la pelea tras caídas, incluyendo a Seth Hammaker, que perdió una gran oportunidad de pelear por el podio.
Uno de los grandes protagonistas fue también el joven talento europeo Sacha Coenen, que sufrió dos caídas en la primera manga, lo que le dejó sin opciones de luchar por el podio en la clasificación general pese a su evidente velocidad. En la segunda manga, Coenen no dio opciones y ganó la segunda manga de una manera magistral, demostrando el nivel que tiene tanto él como su hermano.
También merece una mención Cole Davies, que no tuvo su mejor fin de semana en cuanto a resultados, pero sí volvió a demostrar una velocidad impresionante. En varios momentos de la jornada rodaba más rápido que cualquier otro piloto en pista, dejando claro que, pese a los errores y la falta de consistencia, su ritmo puro está entre los más altos de la categoría.
En contraste, Ryder DiFrancesco mostró un gran ritmo en varios momentos de la carrera, llegando incluso a luchar por posiciones de podio en la segunda manga antes de sufrir una caída que le hizo perder opciones.
Al final, la suma de regularidad y consistencia dio sus frutos: Joe Shimoda se llevó el triunfo global del día, confirmando que en una categoría tan caótica como la 250, sobrevivir a los errores puede ser más importante que ganar una sola manga.
Levi Kitchen, pese a su victoria de manga y su gran velocidad, terminó empatado en puntos con su compañero de equipo Seth Hammaker, demostrando lo ajustada que está la lucha interna en el equipo y en el campeonato.
El podio lo completó Nick Romano, que celebró su primer podio en Pro Motocross con una actuación muy consistente de principio a fin, uno de los momentos más emotivos del día.
Una jornada en la que quedó claro que en la 250 cc nadie puede permitirse un error… y donde la regularidad de Shimoda terminó imponiéndose a la velocidad pura de sus rivales.
LUIKE/EL CIRCUITO
Toñejo Rodríguez