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Compra una Supersport 950 S en Ducati Madrid y se la venden limitada sin saberlo: "De mal en peor"

Ducati Supersport 950 S
Ducati Supersport 950 S

Una propietaria de una Ducati Supersport 950 S ha denunciado públicamente una experiencia negativa con Ducati Madrid, concesionario oficial de la marca italiana en la capital.

Según relata en una reseña, compró la motocicleta hace unos meses y descubrió posteriormente que estaba limitada, una circunstancia que, siempre según su versión, tampoco conocían los responsables del establecimiento.

La clienta asegura que la moto no había sido probada antes de la entrega y que el concesionario desconocía que su rendimiento estaba restringido.

“Me la vendieron limitada sin ellos saberlo. Nadie había probado la moto y desconocían que estuviera limitada”, afirma en el comentario.

La información procede exclusivamente del testimonio publicado por la compradora. No se ha tenido acceso al contrato, a la ficha técnica, a las órdenes de reparación ni a una explicación completa del concesionario, por lo que no es posible verificar de manera independiente todos los detalles.

Un año adicional de garantía para recuperar su confianza

La propietaria explica que perdió la confianza en el establecimiento después de descubrir la limitación.

Según su versión, Ducati Madrid reconoció el error y le concedió un año adicional de garantía como compensación.

Esta ampliación resulta especialmente relevante porque la motocicleta habría presentado posteriormente otros problemas y habría tenido que volver al taller.

La clienta no detalla en su reseña qué tipo de limitación tenía la Supersport 950 S, si constaba en la documentación o si se trataba de una restricción electrónica que no había sido retirada correctamente.

La Ducati Supersport 950 S es una motocicleta que originalmente supera la potencia permitida por el carnet A2, por lo que determinadas unidades pueden comercializarse con una configuración limitada cuando cumplen los requisitos de homologación correspondientes.

En cualquier compraventa resulta fundamental que la potencia reflejada en la documentación coincida con la configuración real de la moto y que el comprador conozca exactamente qué vehículo está adquiriendo.

Un tapón ausente, un soporte roto y la cadena floja

El problema de la limitación no habría sido el único descubierto después de la compra.

La propietaria asegura que, al llegar a casa, observó varias deficiencias:

  • Faltaba un tapón.
  • Había una rotura en un soporte.
  • La cadena estaba floja.
  • Existían otras pequeñas cuestiones que no había apreciado durante la entrega.

Según su relato, comunicó estos problemas al establecimiento y recibió inicialmente el compromiso de que serían solucionados sin coste.

Sin embargo, cuando la motocicleta regresó posteriormente al taller por otro motivo, asegura que le preguntaron si sería ella quien pagaría el tapón y la reparación del otro elemento.

“Me dijeron que no había ningún problema y que se harían cargo, y ahora que está la moto en el taller por otro motivo me dicen que si voy a pagar yo el tapón y lo otro”, sostiene.

La comunicación, otro motivo de enfado

La compradora también critica la manera en la que se habría gestionado la comunicación durante la estancia de la moto en el taller.

Afirma que el establecimiento no la llama y que recurre a comunicaciones por escrito, dejándola durante varios días sin información clara sobre el estado de la motocicleta.

“No tienen palabra, no son capaces ni de llamar, siempre excusas para que sea todo por escrito y te dejan sin saber las cosas hasta el lunes cuando es viernes”, asegura.

Su valoración termina con una comparación especialmente dura: se trata de su segunda Ducati y considera que tuvo una experiencia mejor cuando compró la primera a través de Wallapop.

La respuesta de Ducati Madrid

El concesionario respondió públicamente a la reseña dirigiéndose a la autora como “Sra. Merino”.

Ducati Madrid aseguró que llevaba varios días intentando ponerse en contacto telefónico con ella sin conseguirlo y explicó que el jefe de taller quería hablar personalmente sobre el caso.

“Llevamos varios días intentando contactarle por teléfono sin éxito. Nuestro jefe de taller desearía hablar con usted. Lamento su frustración”, indicó el establecimiento.

La contestación no entra a valorar públicamente la supuesta limitación, el estado de la cadena, el soporte roto ni quién debe asumir el coste de las piezas reclamadas.

Por tanto, existen dos versiones que no coinciden completamente: la clienta sostiene que no recibe llamadas y el concesionario asegura que ha intentado localizarla durante varios días.

Un concesionario oficial de gran tamaño

Ducati Madrid figura dentro de la red oficial de concesionarios de la marca. El propio establecimiento se presenta como el concesionario oficial Ducati más grande de España y asegura ofrecer servicios de venta y posventa especializados.

Precisamente por ese posicionamiento, los compradores pueden esperar que una motocicleta usada se entregue después de comprobar aspectos esenciales como su configuración electrónica, la documentación, el estado de la transmisión y la presencia de posibles daños.

Sin conocer el proceso de revisión aplicado a esta unidad, no puede determinarse cómo pasó inadvertida la supuesta limitación ni si los desperfectos ya existían antes de la venta.

Qué ocurre con la garantía de una moto usada

Cuando una motocicleta de segunda mano se compra a un vendedor profesional, está protegida por la normativa de consumo.

En España, vendedor y comprador pueden pactar un periodo de garantía inferior a los tres años generales, pero nunca menor de un año desde la entrega. Una garantía comercial adicional puede ampliar estos derechos, pero no reducir la protección legal mínima.

Para determinar si el concesionario debe pagar el tapón, el soporte u otra reparación sería necesario conocer varios elementos:

  • Si el desperfecto existía cuando se entregó la moto.
  • Si aparece reflejado en el contrato o en el informe de estado.
  • Si el comprador fue informado expresamente.
  • Si el problema está relacionado con el uso posterior.
  • Qué compromiso concreto asumió el establecimiento.
  • Qué condiciones incluye el año adicional de garantía.

Si un defecto ya estaba presente en el momento de la entrega y no había sido comunicado, podría plantearse una falta de conformidad. La respuesta concreta dependería, no obstante, de la documentación y de las pruebas disponibles.

La importancia de dejar todo por escrito

Aunque la clienta critica que el establecimiento prefiera comunicarse por escrito, conservar mensajes, correos y órdenes de reparación puede resultar fundamental para ambas partes.

Estos documentos permiten acreditar qué defectos fueron comunicados, cuándo se detectaron y quién se comprometió a asumir su reparación.

También conviene que cualquier motocicleta usada se entregue acompañada de un documento donde aparezcan:

  • El kilometraje.
  • La potencia y posible limitación.
  • El estado de mantenimiento.
  • Los daños conocidos.
  • Los elementos pendientes de reparación.
  • La duración exacta de la garantía.
  • Las exclusiones pactadas legalmente.

Una prueba de conducción y una diagnosis electrónica antes de la entrega también pueden evitar situaciones como la denunciada.

Una reclamación todavía sin cerrar

La respuesta pública de Ducati Madrid muestra que el establecimiento pretende hablar con la compradora, pero no permite saber si el conflicto ha sido resuelto.

La clienta afirma que la motocicleta continúa en el taller y que todavía existen discrepancias sobre quién debe pagar algunas piezas. El concesionario, por su parte, lamenta su frustración y asegura haber intentado contactar con ella.

Hasta conocer el resultado de esa conversación, no puede determinarse si Ducati Madrid asumirá finalmente las reparaciones o si ambas partes alcanzarán algún acuerdo.

Lo ocurrido deja, en cualquier caso, una advertencia para quienes compran una moto usada incluso en un concesionario oficial: es recomendable revisar la potencia real, la ficha técnica, la tensión de la cadena, los daños visibles y todos los compromisos de garantía antes de retirar el vehículo.