BMW

¿Una BMW con motor chino? La propia marca confirma qué modelos lo montan

BMW F900XR
BMW F900XR

La marca alemana mantiene desde 2005 una colaboración con Loncin, responsable de fabricar motores completos y determinados modelos bajo los estándares y controles de BMW Motorrad

Hablar de una BMW con motor chino sigue sorprendiendo a numerosos motoristas. La imagen de la marca continúa estrechamente vinculada a Alemania, a su histórica fábrica de Berlín y a motores tan característicos como los bóxer de la familia R.

Sin embargo, la realidad industrial de BMW Motorrad es mucho más internacional.

La propia compañía reconoce abiertamente que el fabricante chino Loncin produce motores completos para varios de sus modelos de media cilindrada. La relación no es nueva ni responde a una decisión tomada recientemente para reducir costes: comenzó hace aproximadamente dos décadas y ha ido ampliándose desde propulsores monocilíndricos hasta motores bicilíndricos y motocicletas completas.

La página oficial de la planta de BMW en Berlín lo expresa de forma inequívoca: “It currently builds engines for the BMW F 800 and F 900 models”. Es decir, Loncin fabrica actualmente los motores de las familias BMW F 800 y F 900.

Qué BMW actuales montan motores fabricados por Loncin

La confirmación oficial de BMW engloba a los actuales modelos denominados F 800 y F 900.

Dentro de la gama comercializada durante 2025 y 2026 aparecen motocicletas como:

  • BMW F 800 GS.
  • BMW F 900 GS.
  • BMW F 900 GS Adventure.
  • BMW F 900 R.
  • BMW F 900 XR.

Todas ellas utilizan diferentes versiones del actual motor bicilíndrico en línea de 895 centímetros cúbicos, fabricado por Loncin en China para BMW. La configuración y la potencia cambian dependiendo del modelo, aunque la base mecánica es compartida.

En la F 900 R, F 900 XR, F 900 GS y F 900 GS Adventure, el motor desarrolla actualmente 105 CV. En la F 800 GS se utiliza una configuración menos potente, con 87 CV, destinada a ofrecer una entrega más accesible y una posición diferente dentro de la gama.

BMW describe el propulsor de las nuevas F 900 R y F 900 XR como un “motor de dos cilindros en línea con 895 cc de cilindrada y 77 kW (105 CV)”.

Un mismo bloque con diferentes niveles de potencia

La diferencia entre una F 800 GS y una F 900 GS no se encuentra necesariamente en la cilindrada.

Aunque sus denominaciones comerciales pueden llevar a pensar que una tiene un motor de 800 cc y la otra uno de 900 cc, ambas emplean el bicilíndrico de 895 cc. BMW modifica la calibración, la entrega, determinados componentes y la potencia final para adaptar el motor al carácter de cada motocicleta.

La F 800 GS entrega 87 CV, mientras que las F 900 alcanzan los 105 CV. El propulsor utiliza un intervalo de encendido de 270/450 grados, dos cilindros en paralelo, refrigeración líquida y dos ejes de equilibrado destinados a reducir las vibraciones.

No se trata, por tanto, de que BMW compre un motor genérico disponible en cualquier catálogo y simplemente coloque su logotipo sobre él.

Loncin fabrica una mecánica destinada a los modelos de BMW, con las especificaciones, la homologación, la gestión electrónica y los requisitos definidos para la gama de la compañía alemana.

Los BMW C 400 también salen de Loncin

La colaboración va más allá de los motores de la familia F.

La propia BMW señala que Loncin produce los scooter de media cilindrada BMW C 400 X y C 400 GT. En este caso, el acuerdo firmado inicialmente contemplaba tanto la fabricación del motor como el montaje del vehículo completo.

El fabricante chino anunció en 2015 que asumiría la “manufacturing of 350CC large displacement water-cooled scooters and the engines for BMW”.

Los actuales C 400 X y C 400 GT utilizan un motor monocilíndrico de 350 cc, con una potencia de 34 CV a 7.500 rpm y un par máximo de 35 Nm. La transmisión es automática mediante un variador continuo CVT. La última actualización incorporó homologación Euro 5+, control de tracción y sistemas electrónicos más avanzados.

Por tanto, en estos scooter no solo puede hablarse de un motor fabricado en China, sino de un vehículo producido por contrato en las instalaciones de Loncin.

La relación comenzó con un motor de 650 cc

La cooperación entre ambas empresas comenzó antes de que existieran las actuales F 900.

Loncin asegura que empezó a trabajar con BMW en 2005 para producir motores monocilíndricos de 650 cc y que la fabricación en serie comenzó en 2007. Aquella mecánica se utilizó, entre otros modelos, en la BMW G 650 GS.

BMW no ocultó el origen de este propulsor.

En diciembre de 2008, durante el anuncio del regreso de la G 650 GS al mercado español, la compañía explicaba que “el motor está fabricado bajo los estándares alemanes en China”.

La marca añadía que el propulsor mantenía las características del motor anterior, pero permitía ofrecer la motocicleta a un precio inferior.

Aquella G 650 GS utilizaba un monocilíndrico de 652 cc, con 48 CV y 60 Nm. Posteriormente, el mismo planteamiento mecánico también se empleó en la versión de orientación más aventurera G 650 GS Sertão.

Del monocilíndrico al bicilíndrico de las F 900

La colaboración fue creciendo.

En 2013, BMW y Loncin firmaron un acuerdo de suministro a largo plazo para un nuevo motor de gran cilindrada. La empresa china explicaba entonces que ya se había convertido en proveedor mundial de los motores BMW de 650 cc y que la nueva operación ampliaría su papel dentro de la gama.

El siguiente gran paso llegó con el bicilíndrico de 853 cc estrenado en 2018 por las BMW F 750 GS y F 850 GS.

Este motor sustituyó al anterior bicilíndrico de 798 cc relacionado históricamente con Rotax. La nueva mecánica cambió profundamente su arquitectura, adoptando un cigüeñal con intervalo de encendido de 270/450 grados y transmisión secundaria situada en el lado izquierdo.

Más adelante, BMW aumentó el diámetro de los cilindros y llevó la cilindrada hasta los actuales 895 cc. Esa evolución se instaló primero en las F 900 R y F 900 XR y posteriormente llegó a las F 800 GS, F 900 GS y F 900 GS Adventure.

Loncin no es un pequeño fabricante desconocido

Loncin tiene su sede en Chongqing, uno de los principales centros de producción de motocicletas de China. La compañía fabrica motores, motocicletas y otros productos mecánicos, y trabaja como proveedor para diferentes mercados internacionales.

La relación con BMW también ha servido a Loncin para desarrollar sus propios procesos industriales y avanzar hacia motocicletas de mayor cilindrada.

En mayo de 2024, el fabricante chino anunció la firma de otro proyecto de motores con BMW. Según la información publicada por Loncin, la cooperación había pasado de los monocilíndricos a los bicilíndricos y de la fabricación de motores al montaje de vehículos completos, acercándose a una producción acumulada de 300.000 unidades.

La continuidad de los contratos es una señal importante. BMW no está realizando una prueba puntual con un proveedor nuevo, sino manteniendo una relación industrial que se remonta a 2005.

Loncin también es la empresa propietaria de Voge

Otro elemento que ha generado interés es la relación entre Loncin y Voge.

Voge nació en 2018 como la marca de motocicletas de gama alta del grupo Loncin. La propia filial española explica que su creación fue consecuencia de los conocimientos, procesos y experiencia acumulados por el fabricante chino.

Esto significa que el grupo que fabrica motores para algunas BMW es también el responsable de modelos como las Voge DS625X, 900DSX y diferentes scooter de la marca.

Sin embargo, pertenecer al mismo fabricante no significa automáticamente que una Voge y una BMW utilicen exactamente el mismo motor.

Para poder afirmar que dos modelos comparten componentes internos, culatas, cigüeñales, centralitas o transmisiones sería necesario comparar sus referencias y disponer de confirmación técnica. La existencia de un proveedor común no basta para concluir que las mecánicas son idénticas.

Loncin puede fabricar productos diferentes para BMW y para su marca Voge, siguiendo especificaciones, costes, materiales y controles distintos.

¿Son motores diseñados en China o únicamente fabricados allí?

La expresión “motor chino” puede resultar demasiado imprecisa.

Puede referirse a un motor diseñado íntegramente por una empresa china, a uno desarrollado conjuntamente o a un propulsor fabricado en China por encargo de una compañía extranjera.

En el caso de BMW, la documentación oficial utiliza expresiones como producción por contrato y fabricación “en nombre de BMW Motorrad”. La compañía alemana se ocupa de la definición del producto, su integración dentro de la motocicleta, la homologación, la gestión electrónica y los criterios de funcionamiento y calidad. Loncin aporta su capacidad industrial para producirlo.

Por eso, lo más exacto es hablar de motores BMW fabricados por Loncin en China, en lugar de presentar las F 800 y F 900 como motos que montan un propulsor genérico comprado a una marca china.

¿Fabricar en China significa tener peor calidad?

El país de fabricación no permite determinar por sí solo la fiabilidad de un motor.

La calidad final depende del diseño, los materiales, las tolerancias, la maquinaria, el control de los proveedores, las pruebas realizadas y el nivel de exigencia establecido por el cliente.

BMW asegura que mantiene procedimientos comunes dentro de su red mundial de fabricación. La planta de Berlín explica que “every engine has to pass a combined cold and transmission test”, además de controles de estanqueidad, electrónica y funcionamiento final del vehículo.

Eso no significa que cualquier motor esté libre de averías. Una unidad puede presentar fugas, fallos electrónicos, problemas de refrigeración o desgaste prematuro independientemente de que se haya fabricado en China, Alemania, Austria, Japón o Italia.

La valoración debe realizarse sobre el historial concreto del motor, las campañas técnicas, el mantenimiento y la experiencia acumulada por los propietarios, no exclusivamente sobre el país que aparece en la etiqueta.

No todas las BMW pequeñas proceden de China

También existe cierta confusión con las BMW G 310.

Las G 310 R, G 310 GS y G 310 RR no son fabricadas por Loncin. BMW confirma que estos modelos se producen en India por TVS Motor Company, dentro de un acuerdo diferente iniciado en 2013.

La nueva BMW F 450 GS sigue una estrategia similar: fue desarrollada por BMW Motorrad y su producción se realiza localmente en India. Por tanto, tampoco debe clasificarse como una moto con motor fabricado en China.

La colaboración con Loncin se concentra actualmente en los motores de las familias F 800 y F 900, además de los C 400 X y C 400 GT.

¿Tiene sentido pagar precio BMW por un motor fabricado en China?

Esta es probablemente la parte más polémica.

Algunos compradores consideran que una BMW debería estar fabricada íntegramente en Alemania, especialmente teniendo en cuenta el precio y el posicionamiento prémium de la marca.

Otros entienden que la nacionalidad industrial del motor es secundaria si BMW responde de la garantía, establece los controles de calidad y ofrece un producto con el comportamiento esperado.

El precio de una motocicleta tampoco depende exclusivamente del coste de fabricar su motor. Incluye el desarrollo del conjunto, el chasis, la electrónica, las suspensiones, la homologación, la red comercial, el servicio posventa, la garantía y el valor de la marca.

Eso no impide que el consumidor tenga derecho a conocer con claridad dónde se fabrica cada elemento y a comparar una BMW con las alternativas producidas por el propio grupo Loncin u otros fabricantes.

Una estrategia global que BMW ya no esconde

La conclusión es clara: sí, BMW monta motores fabricados en China en varias de sus motocicletas actuales.

Loncin produce los propulsores de las F 800 GS, F 900 R, F 900 XR, F 900 GS y F 900 GS Adventure, además de fabricar los scooter C 400 X y C 400 GT. La colaboración comenzó con los motores de 650 cc y ha evolucionado hasta convertirse en una parte importante de la estrategia industrial de BMW Motorrad.

Pero decir únicamente que son “motores chinos” ofrece una visión incompleta.

Son motores fabricados en China por un gran proveedor internacional, bajo contrato con BMW y destinados específicamente a los modelos de la marca. Su origen puede influir en el coste de producción, pero no permite determinar automáticamente su calidad o fiabilidad.

La pregunta ya no debería ser solamente dónde se ha fabricado el motor.

Lo realmente importante es saber quién lo ha diseñado y especificado, qué controles ha superado, cómo funciona, qué fiabilidad demuestra con los kilómetros y quién responde cuando aparece un problema.