La DGT dice cuántos helicópteros Pegasus tienen y el número de multas que ponen a los conductores y moteros
Es uno de los medios de vigilancia más temidos por los conductores. Basta con ver un helicóptero amarillo y azul sobrevolando una carretera para que muchos levanten inmediatamente el pie del acelerador pensando que el Pegasus de la DGT está controlando su velocidad.
La unidad responsable de estos vuelos acaba de alcanzar los 65 años de historia, una edad que ha dado lugar a titulares sobre una supuesta “jubilación anticipada”. Sin embargo, ni Pegasus ha pedido retirarse ni los actuales helicópteros llevan seis décadas volando.
Lo que cumple 65 años es la Unidad de Medios Aéreos —UMA— de la Dirección General de Tráfico, creada en 1961 en el aeródromo madrileño de Cuatro Vientos. El sistema Pegasus llegó mucho después: comenzó a instalarse en los helicópteros en 2013.
Pegasus no es realmente el helicóptero
Aunque popularmente se habla del “helicóptero Pegasus”, este nombre no corresponde a un modelo concreto de aeronave.
Pegasus es el sistema de vigilancia y medición instalado dentro del helicóptero. Está formado por cámaras, equipos de captación de imágenes y un cinemómetro capaz de calcular la velocidad de los vehículos desde el aire.
Los helicópteros de la DGT utilizan internamente el indicativo de radio “Abeja”, una denominación relacionada con sus característicos colores amarillo y negro. Pegasus es, en realidad, la tecnología que permite convertirlos en una herramienta de vigilancia y control del tráfico.
Tres mediciones para calcular la velocidad
El sistema dispone de dos cámaras. Una ofrece una imagen panorámica para localizar y seguir al vehículo, mientras que la segunda permite captar detalles como la matrícula, el comportamiento del conductor o una maniobra determinada.
Cuando se quiere comprobar la velocidad, el cinemómetro realiza tres mediciones consecutivas y obtiene una media. La documentación publicada por la DGT señala que puede registrar vehículos que circulen hasta aproximadamente 300 km/h, trabajando habitualmente desde unos 300 metros de distancia.
Los helicópteros suelen volar a unos 1.000 pies de altura, algo más de 300 metros, con una tripulación formada por un piloto y un operador de cámara. También pueden observar vehículos situados a una distancia aproximada de un kilómetro, aunque la medición de velocidad se realiza desde una posición más cercana.
No solo vigilan los excesos de velocidad
Pegasus es conocido principalmente por las multas de velocidad, pero las cámaras de los helicópteros permiten detectar muchas otras infracciones.
Entre las conductas más sancionadas desde el aire se encuentran:
- Superar el límite de velocidad.
- Utilizar manualmente el teléfono móvil.
- No respetar una señal de stop o ceda el paso.
- Realizar cambios de sentido irregulares.
- No mantener la distancia de seguridad.
- Efectuar adelantamientos o maniobras peligrosas.
La posición elevada permite observar comportamientos difíciles de detectar desde un radar fijo o desde un vehículo situado en tierra. Si los operadores descubren una conducta extremadamente peligrosa o potencialmente delictiva, pueden coordinarse con una patrulla de la Guardia Civil para seguir y detener al vehículo.
Solo representa alrededor del 0,5% de las multas
A pesar de su fama, los helicópteros Pegasus son responsables de una parte muy pequeña de las denuncias tramitadas por la DGT.
Una información publicada por Motor16 cifra su actividad en aproximadamente 25.000 sanciones anuales, equivalentes a alrededor del 0,5% del total. Sin embargo, los datos oficiales más precisos disponibles muestran una cifra ligeramente inferior.
Durante 2023, los helicópteros equipados con Pegasus generaron 19.613 denuncias, la mayoría relacionadas con excesos de velocidad. Ese mismo año, la DGT contabilizó un total de 5.148.398 denuncias, por lo que la vigilancia con Pegasus representó aproximadamente el 0,38%.
Por tanto, resulta razonable afirmar que los helicópteros generan en torno al 0,4% o 0,5% de las sanciones, dependiendo del ejercicio utilizado como referencia.
Su impacto mediático y su capacidad para vigilar grandes zonas hacen que parezcan mucho más presentes de lo que reflejan las cifras.
La DGT dispone de 11 helicópteros operativos
Según la documentación publicada por Tráfico, la Unidad de Medios Aéreos cuenta con 11 helicópteros operativos distribuidos entre sus patrullas.
Las bases están situadas en:
- Madrid.
- Santiago de Compostela.
- Valladolid.
- Sevilla.
- Valencia.
- Málaga.
- Zaragoza.
Desde estas ubicaciones cubren el territorio gestionado por la DGT y prestan apoyo puntual en Baleares y Canarias, especialmente durante periodos con grandes desplazamientos.
La Unidad de Medios Aéreos se acerca ya a las 240.000 horas de vuelo acumuladas desde su creación. La planificación actual contempla hasta 5.544 horas anuales entre las distintas bases.
Su principal misión no es recaudar
Aunque las multas son la parte más visible, la actividad sancionadora es solo una de las funciones de los helicópteros.
Las aeronaves transmiten imágenes en directo a los centros de gestión del tráfico, desde donde se toman decisiones para regular la circulación, señalizar retenciones o informar de accidentes y obstáculos.
También participan en operaciones especiales de verano, Semana Santa y grandes puentes, así como en acontecimientos con una elevada concentración de vehículos.
La unidad ha intervenido, además, en situaciones excepcionales como grandes nevadas, inundaciones, catástrofes naturales, cortes de carreteras y manifestaciones.
Parte de la información que aparece en los paneles luminosos de las carreteras procede precisamente de las imágenes y avisos enviados por estos helicópteros.
Los drones todavía no sustituyen a Pegasus
La DGT también utiliza drones para vigilar determinadas zonas, pero estos aparatos todavía presentan importantes diferencias frente a los helicópteros.
Un dron dispone de aproximadamente media hora de autonomía por batería y debe permanecer dentro de un área relativamente limitada. El helicóptero, en cambio, puede seguir el recorrido de una carretera y permanecer hasta unas tres horas seguidas en el aire.
Algunos drones disponen de cámaras certificadas para denunciar infracciones como el uso del teléfono móvil, no llevar el cinturón o realizar una maniobra peligrosa.
Sin embargo, la documentación oficial publicada sobre la flota disponible a finales de 2024 indicaba que todavía no disponían de cinemómetros certificados para medir la velocidad. La DGT ya contempla incorporar drones que puedan realizar esta tarea en el futuro.
¿Se van a jubilar los helicópteros?
No existe ningún anuncio oficial de la DGT que confirme la retirada del sistema Pegasus o el final de la vigilancia mediante helicópteros.
La referencia a la jubilación es simplemente una manera llamativa de explicar que la Unidad de Medios Aéreos ha cumplido 65 años. Las aeronaves actuales no son las mismas que comenzaron a operar en 1961 y la tecnología Pegasus apenas lleva algo más de una década funcionando.
De hecho, la DGT continúa incluyendo los helicópteros equipados con Pegasus en sus operaciones especiales de tráfico de 2026. Durante los desplazamientos del verano siguen trabajando junto con radares, drones, cámaras y vehículos de la Guardia Civil.
El temido Pegasus, por tanto, puede haber alcanzado simbólicamente la edad de jubilación a través de la unidad a la que pertenece, pero no parece tener intención de abandonar todavía las carreteras españolas.