QJ Motor lanza su ofensiva deportiva en España: SRK 800, SRK 800RR y SRK 921
QJ Motor quiere dejar de ser vista solo como una marca emergente y empezar a ocupar espacio en el terreno de las motos deportivas de mayor cilindrada. La firma ha presentado en España su nueva ofensiva SRK, formada por tres modelos con personalidades muy distintas: la SRK 800, una naked deportiva equilibrada; la SRK 800RR, una supersport carenada con clara inspiración de circuito; y la SRK 921, una streetfighter que se convierte en el buque insignia de la gama.
El movimiento no es menor. La familia SRK, que ya contaba con modelos como la SRK 125, TRX 125, SRK 600 y SRK 700, crece hasta siete integrantes y se adentra de lleno en un segmento donde el comprador exige algo más que precio: quiere motor, parte ciclo, electrónica, diseño y garantías reales.
Montmeló como escaparate para una gama con ADN racing
QJ Motor eligió el Gran Premio de Cataluña de MotoGP como escaparate para enseñar sus nuevas deportivas, aprovechando la presencia del equipo QJ Motor-MSi Racing en Moto2 y el patrocinio del Grupo Motos Bordoy. No es una casualidad: la marca quiere vincular esta nueva gama a la competición, al rendimiento y a una imagen más aspiracional.

La llegada de la SRK 800 a la red oficial es inminente, mientras que las SRK 800RR y SRK 921 se incorporarán a partir de julio. La marca también anunció una campaña de reserva para la SRK 800 hasta el 22 de mayo, con un precio de 7.499 euros y seguro incluido durante el primer año, además de una promoción de seguro ampliado a todo riesgo para las reservas realizadas dentro de ese plazo.
SRK 800: la naked deportiva que busca volumen
La QJ Motor SRK 800 es, probablemente, la moto más importante comercialmente de esta ofensiva. Monta un motor tetracilíndrico de 778 cc que desarrolla 95,2 CV a 10.000 rpm y 75 Nm a 8.500 rpm. Son cifras muy interesantes para una naked de enfoque deportivo, especialmente si se combinan con un precio de acceso agresivo.
Su planteamiento es claro: ofrecer una moto utilizable en el día a día, pero con suficiente carácter para disfrutar en carretera. Para ello recurre a un chasis doble viga de aluminio, suspensiones Marzocchi ajustables en precarga delante y detrás, y un peso en orden de marcha de 207 kg.
En equipamiento, la SRK 800 no se queda corta: acelerador electrónico, tres modos de conducción, quickshifter bidireccional, control de crucero, ABS, control de tracción desconectable, sistema TPMS de presión de neumáticos y pantalla TFT de 5 pulgadas con conectividad y navegación.
SRK 800RR: la apuesta más radical
La SRK 800RR utiliza el mismo bloque de 778 cc, pero lo lleva a un enfoque mucho más deportivo. Es una supersport carenada con una estética inspirada en la moto con la que la marca compite en el WSBK, incluyendo soluciones aerodinámicas como winglets delanteros y una entrada de aire frontal.
El carenado ha sido trabajado en túnel de viento, lo que deja claro que QJ Motor quiere vender algo más que una deportiva de apariencia agresiva. La marca declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 3 segundos, una cifra que refuerza su intención de competir en el terreno emocional de las motos deportivas.
También hay cambios importantes en la parte ciclo. La SRK 800RR incorpora un chasis monocasco de aluminio con estructura de doble viga y el motor integrado como parte estructural del bastidor. Las suspensiones Marzocchi son ajustables en precarga y extensión, permitiendo adaptar la moto tanto a carretera como a un uso más intensivo en circuito.
SRK 921: la streetfighter más potente de QJ Motor
La tercera pieza es la SRK 921, el modelo más potente y llamativo de la gama. Equipa un motor de 921 cc, cuatro cilindros en línea, DOHC de 16 válvulas y refrigeración líquida. Entrega 129,3 CV a 10.000 rpm y 93 Nm a 8.000 rpm, lo que la convierte en la naked más potente de QJ Motor.
Su diseño tiene un punto especialmente relevante: está firmado por Adrian Morton, del estudio C-Creative, históricamente ligado al diseño de MV Agusta. Eso se nota en una estética musculosa, con líneas tensas, frontal afilado, basculante monobrazo, doble escape elevado, llantas de radios en estrella y una firma LED inspirada en unos “cuernos de toro”.
La SRK 921 también es la más sofisticada en electrónica. Incorpora IMU de seis ejes, ABS en curva, control de tracción, modos Rain, Normal y Sport, control de crucero, monitorización de presión de neumáticos y protección antivuelco capaz de apagar automáticamente el motor en caso de caída.
Brembo y Marzocchi para reforzar credibilidad
Uno de los mensajes más importantes de esta nueva gama es la elección de componentes reconocidos. Las tres motos montan frenos Brembo, con doble disco delantero de 320 mm y disco trasero de 260 mm con ABS. En un segmento donde la confianza se gana también por los nombres que aparecen en la ficha técnica, recurrir a Brembo ayuda a reforzar la imagen de producto serio.
Las suspensiones Marzocchi también juegan ese papel. En la SRK 921, además, se suman neumáticos Pirelli Diablo Rosso y una medida trasera de 190/50 ZR17, junto con amortiguador de dirección para mejorar la estabilidad en aceleraciones fuertes o cambios rápidos de dirección.

Seis años de garantía como argumento de confianza
QJ Motor sabe que el gran reto no es solo llamar la atención, sino convencer a un comprador que todavía puede tener dudas sobre fiabilidad, valor de reventa o posventa. Por eso toda la gama SRK contará con 6 años de garantía oficial, transferible en caso de cambio de propietario y respaldada directamente por la marca.
Es un argumento importante en una ofensiva de este tipo. Con la SRK 800, la SRK 800RR y la SRK 921, QJ Motor no solo quiere vender motos atractivas y bien equipadas. Quiere demostrar que puede competir en cilindradas más altas con una propuesta completa: prestaciones, tecnología, diseño, componentes conocidos y una política de garantía pensada para reducir dudas.
La batalla ya no está únicamente en el precio. Ahora QJ Motor quiere jugar también en el terreno de las sensaciones. Y con esta nueva familia SRK, el mensaje es claro: la marca china quiere que las deportivas europeas y japonesas empiecen a mirar por el retrovisor.