"Nos la acaban de meter doblada": un exguardia civil habla de la nueva "tontería" de la DGT con el chaleco

La moto y el chaleco del motorista

Hay motos con maletas.

Hay motos con un hueco razonable bajo el asiento.

Y después están las deportivas, naked, enduro y muchas otras motocicletas en las que guardar incluso una botella pequeña puede convertirse en un problema.

Pero a partir del próximo 1 de octubre de 2026 habrá un elemento más al que habrá que encontrar sitio:

un chaleco reflectante de alta visibilidad.

No es una recomendación.

La obligación aparece directamente en la reforma aprobada mediante el Real Decreto 518/2026, de 24 de junio, que modifica tanto el Reglamento General de Circulación como el Reglamento General de Vehículos.

Y la medida no ha gustado nada a Juan Carlos Toribio, exagente de la Guardia Civil y uno de los activistas más conocidos en España en materia de seguridad vial para motoristas.

Su valoración no puede ser más gráfica:

“Nos la acaban de meter doblada”.

Todas las motocicletas deberán llevar un chaleco

Aquí existe cierta confusión porque una cosa es llevar el chaleco en la moto y otra muy distinta circular permanentemente con él puesto.

La reforma modifica el anexo XII del Reglamento General de Vehículos para introducir una frase que deja muy poco margen a la interpretación:

“Las motocicletas deberán llevar un chaleco reflectante de alta visibilidad que reúna los requisitos de los equipos de protección individual”.

Por tanto, desde el 1 de octubre, el chaleco pasa a formar parte de la dotación obligatoria de las motocicletas.

Hasta ahora era habitual asociar este elemento principalmente a los automóviles.

Ahora llega también a las motos.

Pero no tienes que conducir con él puesto

Esta es probablemente la aclaración más importante.

Un motorista particular no tendrá que circular permanentemente vestido con el chaleco reflectante.

El nuevo artículo 118.4 establece que deberá utilizarlo cuando abandone el vehículo y ocupe la calzada o el arcén de una vía interurbana.

Por ejemplo, si sufres una avería en carretera, tienes que detener la moto y bajas de ella para permanecer en el arcén, deberás ponértelo.

La lógica de la medida es aumentar la visibilidad del motorista precisamente en uno de los momentos más peligrosos: cuando está fuera de la moto y expuesto al tráfico de otros vehículos.

Pero para poder utilizarlo en esa situación primero hay que llevarlo encima.

Y ahí comienza la crítica de Toribio.

“Nos la acaban de meter doblada”

Juan Carlos Toribio considera que esta novedad ha pasado bastante desapercibida frente a otros cambios mucho más comentados de la reforma.

Porque durante las últimas semanas se ha hablado fundamentalmente de los guantes obligatorios en vías interurbanas, del calzado cerrado, de los cambios en los cascos o de la posibilidad de que las motocicletas puedan utilizar determinados arcenes cuando exista congestión.

Sin embargo, el chaleco introduce una obligación física adicional para la propia moto.

Toribio lo resume de forma contundente:

“Nos la acaban de meter doblada”.

Su crítica no parece dirigirse tanto contra la utilidad que pueda tener un chaleco cuando una persona está detenida en el arcén como contra la obligación de transportarlo permanentemente en cualquier motocicleta.

Porque una moto no tiene el maletero de un coche

Y aquí aparece la parte más evidente del debate.

En un coche, llevar un chaleco reflectante apenas supone un problema.

Puede guardarse en:

la guantera, una puerta, debajo de un asiento o el maletero.

En una motocicleta la situación puede ser radicalmente distinta.

Muchas trail, scooters o motos de turismo disponen de cierto espacio.

Pero hay otras motocicletas en las que prácticamente no existe capacidad de almacenamiento de serie.

Una superdeportiva puede disponer de un minúsculo espacio bajo el asiento.

Una naked puede encontrarse en una situación similar.

Y determinadas motos de campo o planteamiento minimalista tienen todavía menos capacidad.

La norma, sin embargo, no distingue entre ellas.

Si es una motocicleta, deberá llevar el chaleco.

Toribio pone incluso el ejemplo de las motos policiales

El exguardia civil va más allá y plantea qué ocurrirá con determinados profesionales que utilizan la moto para trabajar.

Toribio pone como ejemplo a las patrullas del Seprona, policías locales o miembros de la Policía Nacional que desarrollen su actividad sobre una motocicleta.

Su interpretación es que la nueva redacción también les obliga a utilizar el chaleco dentro de los supuestos establecidos por la normativa.

Y aquí existe además otra obligación que sí está expresamente recogida en el nuevo Reglamento.

Los conductores que desarrollen su actividad profesional circulando en motocicleta deberán utilizar un chaleco reflectante de alta visibilidad cuando circulen por todo tipo de vías.

La propia DGT destaca expresamente esta novedad para los llamados riders profesionales.

En su información oficial lo resume así:

“Motoristas riders: siempre chaleco reflectante”.

Es decir, para el motorista particular hablamos fundamentalmente de transportarlo y utilizarlo cuando abandone la moto en determinadas circunstancias.

Para determinados usuarios profesionales, la exigencia de uso durante la circulación es mayor.

Y el chaleco no es el único cambio que llega en octubre

La reforma va bastante más lejos.

Desde el 1 de octubre de 2026, los motoristas tendrán además que utilizar calzado cerrado que cubra todo el pie en cualquier tipo de vía.

También se introduce la obligación de utilizar guantes de protección en vías interurbanas. La norma permite que Interior determine mediante una orden posterior las especificaciones técnicas concretas que deberán cumplir.

La DGT explica que, mientras se desarrolla esa regulación técnica específica, podrán utilizarse guantes de protección de las características que se emplean actualmente.

El nuevo reglamento permite además la circulación de motocicletas por el arcén derecho en situaciones de congestión, siempre que el tramo esté señalizado para ello y sin superar los 30 km/h.

Toribio pide más oposición a este tipo de cambios

La posición del exguardia civil es especialmente crítica con la forma en que se están introduciendo estas obligaciones.

Hay que participar más en la denuncia de estos cambios normativos. No son normales”, sostiene.

Y su argumento toca una cuestión interesante.

Una medida puede resultar razonable desde el punto de vista de la seguridad —ser visible cuando estás detenido en el arcén difícilmente puede considerarse negativo— y, al mismo tiempo, presentar problemas prácticos cuando se traslada a todos los tipos de motocicleta existentes.

Porque el motorista ya debe pensar dónde guardar documentación, herramientas, kit antipinchazos o cualquier otro objeto que quiera llevar consigo.

Desde octubre habrá que añadir otro:

el chaleco.

La letra pequeña que muchos motoristas pueden no conocer

La propia comunicación inicial de la DGT sobre la reforma puso mucho más énfasis en otros elementos.

En su resumen de novedades para las motocicletas destacaba los guantes, el calzado cerrado, el casco homologado, la circulación por el arcén en determinadas retenciones y el chaleco para motoristas profesionales.

Sin embargo, la modificación paralela del Reglamento General de Vehículos introduce expresamente el chaleco dentro del equipamiento que deberán transportar las motocicletas.

Ese es precisamente el detalle sobre el que Toribio está llamando ahora la atención.

Desde el 1 de octubre: chaleco en la moto

Así que conviene separar tres situaciones para no generar más confusión.

Motorista particular circulando normalmente: no tiene que llevar puesto el chaleco.

Motorista particular que abandona la moto y ocupa calzada o arcén de una vía interurbana: tendrá que ponérselo.

La motocicleta: deberá llevar un chaleco reflectante de alta visibilidad entre su dotación obligatoria desde el 1 de octubre de 2026.

Y eso último es precisamente lo que ha provocado el enfado de Juan Carlos Toribio.

Porque ahora la pregunta para muchos motoristas no será únicamente qué chaleco comprar.

Será algo todavía más básico:

¿dónde demonios lo guardo en una moto en la que prácticamente no cabe nada?