Los escapes Akrapovič de las BMW GS se han convertido en objetivo de los ladrones: “Los están robando como churros”
Aparcas tu BMW GS delante de un restaurante.
Hay gente alrededor.
Entras.
Y cuando vuelves a por la moto falta una de sus piezas más caras y reconocibles:
el escape Akrapovič.
Eso es precisamente lo que denunció un propietario madrileño en el foro especializado BMWMOTOS después de encontrarse su GS sin el silencioso.
El robo ocurrió en Vallecas, Madrid, y según su relato sucedió incluso estando la motocicleta estacionada en una zona transitada.
Pero lo que realmente le sorprendió llegó después, cuando llevó la moto al taller.
Según asegura, en BMW Motorrad Movilnorte le dijeron que estaban recibiendo muchos casos similares.
Su frase fue especialmente llamativa:
“Los están robando como churros”.
Y añadió un dato todavía más preocupante: asegura que el taller le indicó que solo en lo que llevaban de aquel año ya habían visto unos 20 casos.
El caso ocurrió en 2024, pero los robos continuaron apareciendo después
Conviene precisar las fechas.
El relato original fue publicado el 12 de abril de 2024, por lo que esos supuestos 20 casos comunicados por Movilnorte corresponderían a los primeros meses de aquel año, no a 2026.
Además, esa cifra procede del testimonio del propietario sobre lo que le habrían explicado en el taller.
No hemos encontrado una comunicación oficial de Movilnorte confirmando públicamente esos 20 robos.
Lo que sí resulta comprobable es que aquel mensaje dio origen a un hilo enorme de propietarios hablando de robos y posibles soluciones, y que las denuncias no terminaron allí.
En abril de 2025, por ejemplo, otro propietario comunicó en el mismo foro que le habían robado el Akrapovič de una BMW R 1300 GS en el aparcamiento del centro comercial La Maquinista, en Barcelona.
Y en Madrid volvieron a denunciar otro robo en 2025
Existe otro caso especialmente significativo.
En septiembre de 2025, un propietario contó que había dejado aparcada su BMW R 1300 GS mientras asistía al partido entre Atlético de Madrid y Real Madrid.
Cuando regresó:
el Akrapovič había desaparecido.
Su comentario resumía perfectamente la sensación de impotencia de muchos propietarios: por muchos sistemas antirrobo que se instalen, mientras exista mercado para esos escapes usados, seguirá habiendo interés en llevárselos.
Las conversaciones sobre el problema incluso continuaron durante 2026, con propietarios discutiendo sistemas de tornillería de seguridad y otras formas de dificultar el desmontaje.
Por tanto, no podemos afirmar que exista una estadística oficial que demuestre una “oleada” nacional de robos de Akrapovič.
Pero sí existe una sucesión de testimonios de propietarios de BMW GS durante varios años que describen exactamente el mismo problema.
¿Por qué un Akrapovič es tan atractivo para un ladrón?
Hay una explicación económica bastante evidente.
Un silencioso Akrapovič para una BMW R 1250 GS puede superar ampliamente los 1.000 euros nuevo.
Actualmente pueden encontrarse unidades nuevas para este modelo por aproximadamente 1.050-1.120 euros, dependiendo de la versión y el distribuidor, mientras que determinadas referencias tienen precios de tarifa superiores a 1.300 euros.
En el caso de la nueva R 1300 GS, un escape doble Akrapovič original BMW puede rondar aproximadamente los 1.387 euros.
Es decir, no estamos hablando de una pieza de 100 euros.
Estamos hablando de un componente:
caro, relativamente compacto, identificable y con mercado de segunda mano.
Una combinación bastante atractiva para quien pretende robarlo y posteriormente intentar venderlo.
Y además se puede desmontar sin llevarse la moto
Ahí está otra de las particularidades.
Para robar una motocicleta completa hay que superar sistemas de bloqueo, mover cientos de kilos y disponer de algún método para transportarla.
Para llevarse determinadas piezas desmontables, el trabajo puede ser mucho más sencillo.
Los propios usuarios del foro llevan años buscando tornillos especiales y sistemas antirrobo para el escape, precisamente porque el sistema de fijación original puede ser atacado con herramientas.
Un propietario llegó a asegurar que incluso utilizando tornillería antirrobo, quienes se llevaron su escape tardaron aproximadamente un minuto en desmontarlo.
Eso no significa que todos los sistemas antirrobo sean inútiles.
Pero demuestra algo bastante evidente:
ningún tornillo convierte el escape en imposible de robar.
Lo que puede hacer es aumentar el tiempo y la dificultad necesarios.
Y frente a un robo oportunista, unos minutos extra pueden marcar la diferencia.
El propietario de Vallecas se planteó instalar tornillos de seguridad
Después de encontrarse su moto sin Akrapovič, el afectado preguntó precisamente por este tipo de soluciones.
Quería saber si instalar tuercas o tornillos de seguridad podía servir para evitar que volviera a ocurrir.
Otros usuarios comenzaron entonces a compartir diferentes sistemas e incluso apareció posteriormente un hilo específico dedicado a proteger tanto el escape Akrapovič como los faros antiniebla de las BMW GS y GS Adventure.
La lógica es sencilla.
Un tornillo convencional puede desmontarse utilizando una herramienta común.
Uno de seguridad necesita una llave o útil específico, complicando un robo rápido.
Pero los propios usuarios reconocen que no existe una solución infalible.
Los antinieblas también preocupan a los propietarios
Y el escape no es el único componente que aparece mencionado.
En los mismos foros existen propietarios preocupados por el robo de faros auxiliares y antinieblas de sus GS.
Algunos han llegado a modificar tornillos o instalar sistemas específicos para dificultar el desmontaje después de haber sufrido robos anteriores.
Es una consecuencia lógica del elevado precio que pueden alcanzar determinados accesorios premium.
BMW GS con:
Akrapovič, faros adicionales, navegador, maletas y diferentes accesorios originales o aftermarket
puede acumular varios miles de euros en componentes fácilmente identificables.
Y no todos requieren llevarse la moto completa para desaparecer.
El gran problema aparece después: ¿dónde terminan esos escapes?
Uno de los comentarios más repetidos entre propietarios apunta al mercado de segunda mano.
Después del robo de Barcelona en 2025, un usuario incluso señaló que había visto anunciado un Akrapovič para BMW GS por varios cientos de euros.
Eso no permite afirmar que aquel anuncio correspondiese a una pieza robada —no existe ninguna prueba de ello—, pero refleja el temor habitual entre los propietarios:
que parte de estas piezas termine revendida de segunda mano.
Precisamente por eso varios motoristas aconsejan desconfiar de escapes premium vendidos sin factura, procedencia clara o documentación que permita acreditar su origen.
Un Akrapovič legítimo puede venderse perfectamente de segunda mano.
Pero si aparece a un precio sospechosamente bajo y el vendedor no puede explicar de dónde procede, conviene extremar las precauciones.
“Mejor no haberlo visto”
El propietario de Vallecas terminaba su relato con una reflexión bastante más seria que el coste del escape.
Estaba tremendamente enfadado.
Pero un amigo le recordó que quizá había tenido suerte de no sorprender a los ladrones mientras desmontaban la pieza.
Porque enfrentarse físicamente a alguien que está cometiendo un robo puede convertir la pérdida de un escape en un problema muchísimo más grave.
Y ahí probablemente está el consejo más sensato de toda esta historia.
Un Akrapovič puede costar más de 1.000 euros.
Duele que te lo roben.
Pero sigue siendo una pieza sustituible.
¿Qué se puede hacer para intentar evitarlo?
No existe una solución definitiva, pero las experiencias de los propios propietarios apuntan a varias medidas razonables.
Tornillería antirrobo específica puede aumentar el tiempo necesario para desmontarlo.
Aparcar el lado del escape pegado a una pared o elemento físico puede dificultar el acceso.
Una alarma sensible al movimiento puede llamar la atención si necesitan manipular o mover la moto.
Y cuando sea posible, utilizar un aparcamiento vigilado o cerrado reduce la exposición.
Nada garantiza que el escape no vaya a desaparecer.
De hecho, algunos propietarios aseguran haber sufrido el robo incluso utilizando tornillos especiales.
La intención es simplemente hacer que tu moto sea menos fácil y rápida de atacar que otra.
El problema no parece haber desaparecido
El testimonio que inició uno de los principales hilos sobre el asunto tiene ya más de dos años.
Pero desde entonces han aparecido otros casos.
Barcelona en 2025.
Madrid en 2025.
Y conversaciones sobre sistemas para impedir estos robos que seguían activas en abril de 2026.
No hay datos policiales públicos que permitan saber cuántos Akrapovič de BMW GS se roban realmente en España cada año.
Tampoco podemos confirmar de manera independiente que Movilnorte recibiera exactamente aquellos 20 casos mencionados por el propietario en 2024.
Pero los testimonios acumulados sí dejan una advertencia bastante clara para quienes tienen una BMW GS equipada con uno de estos escapes.
Un accesorio que cuesta más de 1.000 euros puede llamar mucho la atención.
También la de quien no tiene ninguna intención de pagarlo.