HARLEY DAVIDSON

Compra una Harley-Davidson, la paga y al intentar ponerla a su nombre descubre que está embargada

Harley Davidson Roadster 1200

Comprar una Harley-Davidson en un concesionario oficial, pagarla correctamente y descubrir después que no puedes ponerla a tu nombre porque el vehículo está embargado parece una situación difícil de imaginar.

Sin embargo, fue exactamente lo que le ocurrió a un motorista de Valladolid después de adquirir una motocicleta en octubre de 2021 en el concesionario oficial Harley-Davidson de Sevilla.

La compraventa se había realizado y el comprador había abonado el precio correspondiente, pero cuando llegó el momento de realizar el cambio de titularidad ante la Dirección General de Tráfico (DGT) apareció el problema.

La moto figuraba embargada a nombre del anterior titular.

Había pagado la moto, pero Hacienda la consideraba un bien embargado

La situación colocó al comprador en una posición especialmente complicada.

Según explicó su abogado, Saúl Núñez Amado, de AGG Abogados, el motorista había desembolsado el dinero y tenía la motocicleta en su poder, pero la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) consideraba el vehículo como un bien embargado destinado a responder por parte de la deuda contraída por el concesionario.

Es decir, el comprador había pagado por una moto que jurídicamente encontraba enormes dificultades para poner a su nombre debido a una deuda que no era suya.

Y lo más importante es que la operación de compraventa se había producido antes de que se practicara el embargo.

La compró en octubre de 2021 y el embargo llegó en febrero de 2022

Este detalle terminó siendo fundamental.

El motorista disponía de documentación que acreditaba que había adquirido la Harley-Davidson meses antes de que la Administración actuara sobre ella.

El embargo estaba fechado el 21 de febrero de 2022, mientras que el comprador pudo aportar un parte de venta del 6 de octubre de 2021, además del justificante de la transferencia bancaria realizada al concesionario y el correspondiente contrato relacionado con la compraventa.

Por tanto, cuando Hacienda embargó la motocicleta, el actual propietario sostenía que el vehículo ya había sido transmitido previamente.

Estuvo aproximadamente un año con la Harley parada

El problema no se solucionó rápidamente.

Según explicó su abogado, el propietario llegó a estar aproximadamente un año con la motocicleta parada.

El miedo del motorista era perfectamente comprensible: utilizar la Harley y encontrarse en algún momento con un control de la Guardia Civil, donde los agentes comprobaran que oficialmente no figuraba como verdadero titular y que además sobre la moto pesaba un embargo.

Había comprado el vehículo, había pagado por él y lo tenía físicamente en su poder, pero administrativamente existía una situación que le impedía disfrutarlo con tranquilidad.

Su abogado inició una tercería de dominio

En mayo, el afectado decidió iniciar un procedimiento de tercería de dominio frente a la Agencia Tributaria.

Esta herramienta permite que una persona que afirma ser legítima propietaria de un bien embargado por una deuda ajena pueda reclamar que ese bien quede fuera del procedimiento ejecutivo.

Para que prospere resulta fundamental demostrar, entre otras cuestiones, que el reclamante es un tercero respecto a la deuda y que era propietario del bien antes de que se produjera el embargo.

Y precisamente eso fue lo que trató de acreditar el motorista.

Aportó el parte de venta, el justificante bancario y los contratos relacionados con la adquisición, documentación que demostraba que tenía la posesión de la Harley antes de la diligencia de embargo.

La Abogacía del Estado terminó dándole la razón

La reclamación acabó teniendo éxito.

La Abogacía del Estado consideró correctas las alegaciones formuladas por el abogado del motorista y las trasladó a la Agencia Tributaria.

Finalmente, mediante una resolución fechada el 10 de octubre de 2022, la AEAT estimó la reclamación y acordó levantar el embargo sobre la Harley-Davidson.

El motivo fue claro: había quedado debidamente acreditado que la transmisión de la motocicleta desde el deudor hacia el comprador se había producido antes del embargo.

El problema nació después de comprarla correctamente

El caso resulta especialmente llamativo porque no estamos ante alguien que compró una motocicleta sin contrato, sin justificante o mediante una operación informal.

El propietario pudo acreditar documentalmente cuándo compró la Harley y cuándo realizó el pago.

El problema apareció posteriormente, cuando la Administración practicó un embargo relacionado con el anterior titular y la motocicleta quedó afectada pese a que ya había sido vendida.

Su abogado calificó la situación como de “auténtica inseguridad jurídica”, especialmente porque el propietario pasó meses temiendo utilizar una moto que había comprado y pagado legítimamente.

Finalmente, la Agencia Tributaria reconoció la situación y levantó el embargo, permitiendo al motorista poner fin a un problema que le había mantenido cerca de un año sin poder disfrutar con tranquilidad de su Harley-Davidson.