Le tiran la ITV de su Triumph por poner una rejilla en el faro y un portaequipajes
Un motorista ha denunciado públicamente su experiencia tras acudir a la ITV con su motocicleta y salir de la inspección con una falta grave, algo que asegura le ha dejado completamente sorprendido por los motivos alegados por los técnicos. Según explica, el rechazo de la inspección se produjo por lo que la estación consideró “reformas no autorizadas”, pese a tratarse, en su opinión, de modificaciones menores que no afectan a la seguridad del vehículo.
En concreto, los motivos que han provocado el resultado negativo en la inspección han sido dos elementos instalados en la moto. El primero es una rejilla protectora colocada sobre el faro, un accesorio habitual en motos de estilo adventure o trail que se utiliza para proteger el foco de posibles impactos de piedras o ramas durante rutas fuera del asfalto. El segundo motivo señalado por la ITV es la instalación de un portaequipajes en el lugar del asiento del pasajero, un elemento pensado para facilitar el transporte de equipaje en viajes largos o rutas en solitario.

De acuerdo con el informe de la inspección, ambos elementos se consideran reformas que no figuran homologadas en la ficha técnica del vehículo, lo que obliga a legalizarlas previamente o retirarlas para poder superar la inspección. Este tipo de modificaciones, aunque frecuentes entre los motoristas, pueden ser interpretadas por las estaciones ITV como cambios estructurales que requieren una homologación específica o documentación adicional.
El propietario de la moto considera que la decisión es excesivamente estricta y sostiene que estas piezas no modifican ni el funcionamiento ni la seguridad del vehículo. A su juicio, situaciones como esta alimentan la sensación entre muchos usuarios de que el sistema de inspecciones técnicas penaliza a los motoristas por cambios estéticos o accesorios comunes.
La polémica sobre las ITV en motocicletas no es nueva. Muchos aficionados denuncian desde hace años que algunos criterios de inspección son demasiado rígidos cuando se trata de accesorios habituales en el mundo de la moto, especialmente en modelos preparados para viajes o uso off-road. Otros, sin embargo, recuerdan que la normativa obliga a que cualquier modificación que altere el diseño original del vehículo debe estar homologada y registrada en la documentación.

Casos como este vuelven a poner sobre la mesa el debate entre seguridad, normativa y sentido práctico en las inspecciones técnicas de motocicletas. Mientras tanto, el propietario deberá retirar los elementos señalados o legalizarlos para poder volver a pasar la ITV y circular con la moto en regla.