Peugeot vende el Metropolis por casi 10.000 euros mientras algunos propietarios denuncian problemas de electrónica y un pésimo servicio posventa
El Peugeot Metropolis 400 quiere jugar en la parte alta del mercado de los scooters de tres ruedas.
Y su precio está claramente a la altura de esa ambición.
Peugeot Motocycles comercializa actualmente en España el Metropolis Active por 8.999 euros, mientras que otras variantes alcanzan los 9.599 euros y el Metropolis SW llega a 9.999 euros con las promociones vigentes. La propia marca continúa definiéndolo como un producto tecnológico y fabricado en Francia.
Hasta ahí, perfecto.
El problema empieza cuando uno busca qué cuentan quienes han tenido que convivir con determinadas unidades.
Porque detrás del discurso premium aparecen testimonios bastante menos amables.
Un propietario de un Metropolis 2023 lleva tres meses con una avería que el concesionario no encuentra
No hace falta remontarse una década para encontrar casos.
En mayo de 2026, un propietario de un Peugeot Metropolis 400 de 2023 publicó en Caradisiac que, con alrededor de 3.000 millas, había sufrido una avería que el concesionario no conseguía localizar pese a estar en contacto con el servicio posventa de Peugeot.
Su descripción fue particularmente contundente: afirmaba llevar tres meses con el problema sin resolver.
Es un único testimonio y no permite concluir que todos los Metropolis de 2023 sufran la misma avería.
Pero tampoco es el único propietario que habla de problemas.
Batería descargada, anti-tilting bloqueado, cuadro y humedad
Otro propietario de un Metropolis SW 400 de 2021 relató una lista bastante más extensa.
Afirmaba haber sufrido descarga de batería en tres días, agujas del cuadro funcionando erráticamente, humedad dentro de la instrumentación y bloqueos del sistema anti-tilting, además de una fuga de aceite en el sistema trasero y una campaña relacionada con el depósito de combustible.
Su valoración global fue de apenas 5,3 sobre 20.
De nuevo: un testimonio individual no es una estadística de fiabilidad.
Pero cuando se consulta un foro específico del Metropolis aparecen también numerosas conversaciones relacionadas con descargas de batería, avisos del ABS, condensación en la instrumentación y problemas de arranque.
Eso merece, como mínimo, atención.
Y no hablamos precisamente de un scooter barato
Ese es el punto importante.
El problema no es que una máquina pueda averiarse.
Todas las motos se averían.
También una BMW, una Honda, una Yamaha o una Ducati pueden entrar en el taller con un problema inesperado.
Lo que cambia aquí es el posicionamiento.
Peugeot pide actualmente entre aproximadamente 9.000 y 10.000 euros por las principales versiones del Metropolis en España.
A ese precio el cliente no está comprando únicamente tres ruedas y un motor de 400 cc.
Está pagando por un producto que Peugeot coloca en una categoría premium, tecnológica y sofisticada.
Y precisamente por eso es razonable exigir que esa sofisticación electrónica no termine convirtiéndose en una fuente de problemas.
El Metropolis ya nació acompañado de campañas técnicas
Además, el historial del modelo tampoco empezó ayer.
En 2013, Peugeot llamó a revisión aproximadamente 700 Metropolis fabricados entre junio y septiembre. La intervención incluía el reemplazo del depósito de gasolina, por riesgo de fugas durante el llenado, y modificaciones en el material de un componente de la dirección. También se aprovechó para actualizar software de inyección, cuadro y Smart Key.
Pocos meses después llegó otra intervención.
En 2014 se convocaron aproximadamente 1.700 Metropolis para realizar modificaciones principalmente relacionadas con los calculadores electrónicos, incluyendo funciones vinculadas con el freno de estacionamiento, bloqueo del tren delantero e información del cuadro de instrumentos. Peugeot indicó entonces que alrededor del 10% de los vehículos llamados estaban afectados por ese tipo de problema.
Estamos hablando de las primeras generaciones y sería incorrecto presentar aquellas campañas como defectos del Metropolis que se vende nuevo en 2026.
Pero sí forman parte del historial de un modelo cuya característica diferencial depende precisamente de una importante cantidad de electrónica y sistemas específicos.
El anti-tilting es fantástico… hasta que deja de funcionar
Uno de los grandes argumentos del Metropolis es su sistema de bloqueo del tren delantero.
El anti-tilting permite mantener el scooter vertical en determinadas circunstancias sin tener que soportar todo su peso con las piernas.
Es una de esas tecnologías que hacen atractivo a un tres ruedas.
Y precisamente por eso resulta especialmente molesto encontrar propietarios que hablan de bloqueos o errores de este sistema. Entre los testimonios recopilados aparecen unidades en las que el anti-tilting habría dejado de funcionar correctamente o se habría bloqueado sin motivo aparente.
No estamos afirmando que exista una campaña actual que afecte a todos los Metropolis.
No la hemos encontrado.
Lo que sí existe es una cantidad suficiente de testimonios como para que un comprador prudente haga preguntas antes de entregar casi 10.000 euros.
Y también hay propietarios encantados
Sería injusto ocultarlo.
En esas mismas opiniones encontramos propietarios que aseguran haber recorrido miles de kilómetros sin problemas importantes, usuarios satisfechos con el comportamiento del tres ruedas y otros que destacan su capacidad de carga, frenada, estabilidad y practicidad.
Incluso aparece una valoración de junio de 2026 de un propietario de un modelo 2023 que afirma que funciona perfectamente y cuya única crítica se dirige al funcionamiento del indicador de combustible.
Por eso no sería riguroso publicar:
“Todos los Peugeot Metropolis salen malos”.
No hay datos que permitan afirmarlo.
Pero tampoco parece razonable hacer como si las quejas de determinados clientes no existieran.
El problema realmente serio aparece cuando el taller tampoco sabe qué le pasa
Una avería puede entenderse.
Una avería que permanece meses sin diagnóstico, bastante menos.
Y ahí es donde Peugeot debería prestar especial atención.
El propietario del Metropolis 2023 que publicó su experiencia en 2026 aseguraba que el concesionario llevaba meses intentando localizar el fallo incluso en contacto con el SAV de Peugeot.
Si un vehículo económico y sencillo desarrolla una avería complicada, puede resultar frustrante.
Pero si ocurre en un producto que roza los 10.000 euros, utiliza numerosos sistemas electrónicos y se comercializa bajo una imagen premium, la exigencia debe ser mucho mayor.
Porque la tecnología únicamente aporta valor mientras funciona.
Cuando falla y ni siquiera el servicio oficial consigue encontrar el problema, toda esa sofisticación se vuelve contra el propietario.
Peugeot ofrece actualmente hasta cuatro años de garantía
La propia marca anuncia actualmente para el Metropolis una cobertura de hasta cuatro años o 60.000 kilómetros, vinculada al cumplimiento del mantenimiento en la red oficial según las condiciones establecidas.
Es una buena noticia.
Y también aumenta la importancia de que la red oficial sea capaz de diagnosticar y solucionar rápidamente las averías.
Una garantía de cuatro años sirve de poco al cliente si el vehículo permanece inmovilizado durante semanas o meses esperando una solución.
La garantía no debería consistir únicamente en determinar quién paga una reparación.
También debería garantizar una respuesta técnica competente y razonablemente rápida.
¿Quién es el responsable de Peugeot Motocycles en España?
Aquí hay además un cambio importante que conviene explicar correctamente.
Borja Sekulits regresó a Peugeot Motocycles en 2024 y llegó a desempeñar la dirección general para España y Latinoamérica, pero abandonó la compañía para convertirse en director general de Triumph Motorcycles España desde el 1 de junio de 2026.
Por tanto, sería incorrecto presentarlo ahora como máximo responsable de Peugeot Motocycles España.
Hasta el momento no hemos localizado un anuncio público de Peugeot Motocycles nombrando formalmente a su sustituto como director general de España.
Sí aparecen públicamente dos cargos directamente vinculados a la actividad española.
Francisco Simarro Requejo figura como Sales Manager de Peugeot Motocycles Spain, mientras que Daniel Corral González figura como jefe de Posventa de Peugeot Motocycles España.
Y en una información sobre problemas de fiabilidad y atención posterior a la venta, este último cargo es especialmente relevante.
Eso no significa, evidentemente, que Daniel Corral sea personalmente responsable de que una moto se averíe.
El diseño, fabricación, proveedores y decisiones técnicas pertenecen a toda una estructura empresarial.
Pero el área de Posventa España sí es precisamente la que debe responder cuando un cliente lleva su vehículo a la red porque algo no funciona.
Un comprador debería hacer varias preguntas antes de firmar
Si alguien está pensando en comprar actualmente un Metropolis, nosotros preguntaríamos expresamente al concesionario por tres cuestiones.
Primero, si la unidad concreta tiene alguna campaña técnica o intervención pendiente.
Segundo, qué cobertura exacta tiene la garantía sobre sistemas como anti-tilting, electrónica, instrumentación y sistema keyless.
Y tercero, qué solución ofrece el concesionario si aparece una avería que deja el vehículo inmovilizado durante un periodo prolongado.
Porque estamos hablando de una inversión que puede alcanzar prácticamente los 10.000 euros.
Peugeot tiene un producto muy interesante, pero también una responsabilidad
El Metropolis tiene muchas virtudes.
Es diferente, tiene una enorme capacidad práctica y ofrece soluciones tecnológicas que no encontramos en un scooter convencional.
Precisamente por eso Peugeot debería ser especialmente exigente con su fiabilidad y su red de asistencia.
Cuando vendes un vehículo premium, no puedes limitarte a ofrecer una estética premium y una tarifa premium.
La fiabilidad, el diagnóstico y el servicio posventa también tienen que ser premium.
No existen datos suficientes para afirmar que el Peugeot Metropolis actual padezca una avería generalizada que afecte a todas las unidades.
Pero sí existe un historial de campañas y una colección de testimonios recientes de propietarios suficientemente incómodos como para que la marca no deba mirar hacia otro lado.
Y si un cliente paga casi 10.000 euros por un scooter, quizá lo mínimo que puede exigir no sea que nunca falle.
Es algo mucho más sencillo:
que cuando falle, Peugeot sepa qué le pasa y sea capaz de arreglarlo.