Pere Navarro quiere que el airbag sea “como el casco” y la DGT ya prepara subvenciones para comprarlo

Airbag moto

Pere Navarro lleva años insistiendo en una idea: quiere que llegue un momento en el que ponerse un airbag para montar en moto sea tan normal como ponerse el casco.

Ahora la Dirección General de Tráfico está dando un paso bastante más concreto para conseguirlo. En lugar de limitarse a campañas de concienciación, el Ministerio del Interior prepara subvenciones para ayudar económicamente a los motoristas a comprar estos dispositivos.

La iniciativa ya es oficial. Interior abrió el pasado 19 de agosto de 2026 una consulta pública previa para elaborar una Orden Ministerial que regulará la concesión de ayudas destinadas específicamente a la adquisición de airbags homologados para motoristas. El periodo para presentar aportaciones permanecerá abierto hasta el 18 de septiembre.

Todavía no hay ayudas que puedas pedir

Este punto es importante porque podría generar cierta confusión.

La subvención todavía no está en vigor.

Lo que existe actualmente es el primer paso del proceso normativo. Interior está recogiendo opiniones antes de redactar definitivamente la Orden que establecerá las condiciones de las ayudas.

Por tanto, todavía no se conoce cuánto dinero recibirá cada motorista, qué porcentaje del precio pagará la Administración, cuál será el presupuesto total o qué modelos concretos podrán acogerse a la subvención.

Esos detalles tendrán que aparecer más adelante en la normativa definitiva. La información disponible hasta ahora permite, sin embargo, conocer algunas de las claves de cómo pretende funcionar el programa.

Las ayudas serán tanto para particulares como para empresas

Una de las decisiones más interesantes es que la futura subvención no estará destinada únicamente al motorista particular.

El documento oficial del Ministerio establece que podrán acceder a las ayudas personas físicas y jurídicas que adquieran airbags homologados.

Eso abre la puerta a que también puedan aprovecharlas empresas con trabajadores que utilizan motocicletas, compañías de reparto, mensajería, alquiler o flotas de motos, siempre que finalmente cumplan los requisitos que se establezcan.

La intención de Interior es reducir una de las principales barreras que actualmente encuentra este elemento de protección: su precio. Pero el documento menciona también otras dificultades, como el desconocimiento técnico, el mantenimiento o la percepción de que el airbag solamente resulta útil cuando se circula por carretera.

Ojo: probablemente habrá que pedirla rápido

Aquí aparece otro detalle especialmente interesante.

Interior pretende utilizar un sistema denominado concurrencia simplificada.

Traducido al lenguaje cotidiano, significa que las ayudas se concederán a quienes cumplan todos los requisitos siguiendo el orden en el que se hayan presentado las solicitudes, hasta que se termine el presupuesto disponible o finalice el plazo.

No se trataría, por tanto, de valorar quién necesita más la subvención y posteriormente repartir el dinero.

Si la Orden definitiva mantiene este sistema, presentar la solicitud pronto podría ser fundamental.

Es el mismo problema que se produce con muchas ayudas públicas cuando existe una cantidad limitada: una vez agotado el dinero disponible, quienes lleguen después podrían quedarse fuera.

¿Cuánto pagará la DGT por un airbag?

Todavía no se sabe.

Este es probablemente el dato que más interesará a los motoristas, pero aún no figura en la documentación publicada.

Falta concretar el importe máximo de la subvención, el porcentaje del precio subvencionable, los límites por beneficiario y las características técnicas que deberán cumplir los airbags.

Y la cantidad no es precisamente un detalle menor.

Actualmente existen desde chalecos mecánicos relativamente sencillos hasta sofisticados sistemas electrónicos con sensores capaces de detectar una caída y desplegar el airbag automáticamente.

La futura normativa deberá determinar también exactamente qué productos podrán recibir dinero público.

La DGT ya apoya una guía técnica elaborada por ANESDOR que reúne productos disponibles en España que cumplen los requisitos legales y cuentan con certificación, algo que podría servir como referencia para distinguir los sistemas homologados.

¿Va a hacer obligatorio la DGT el airbag para moto?

Por ahora, no.

La preparación de estas ayudas no significa que todos los motoristas vayan a estar obligados próximamente a comprar uno.

La información conocida hasta el momento señala que la estrategia pasa por incentivar y normalizar voluntariamente su utilización, no por imponer a corto plazo su obligatoriedad.

Eso sí, el lenguaje utilizado por Interior deja bastante clara la dirección que quiere tomar la Administración.

El documento oficial establece como uno de sus objetivos conseguir la “normalización del uso del airbag como un elemento estándar de protección, al nivel del casco”.

No significa que vaya a convertirse necesariamente en obligatorio en el futuro, pero sí demuestra hasta qué punto la DGT considera prioritario extender su utilización.

441 motoristas fallecieron en 2024

La DGT justifica esta política con unas cifras especialmente duras.

En 2024 fallecieron 441 motoristas, aproximadamente el 25% de todas las víctimas mortales de tráfico, pese a que las motocicletas suponían alrededor del 12% del parque de vehículos. Tráfico señala además que es un colectivo que no está registrando la misma mejora en siniestralidad que otros usuarios de la carretera.

La protección del tórax tiene especial importancia. Según la DGT, esta zona concentra lesiones en alrededor del 35% de los motoristas fallecidos y más del 25% de los hospitalizados, razón por la que lleva años promoviendo las prendas con airbag.

De hecho, los agentes motoristas de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ya han sido equipados con estos dispositivos como medida de protección y también como forma de fomentar su utilización entre los usuarios particulares.

La DGT quiere eliminar la barrera del precio

Y posiblemente ahí esté la verdadera clave de la nueva medida.

Convencer a un motorista de que un elemento adicional de protección puede reducir las consecuencias de una caída es relativamente sencillo. Conseguir que después desembolse varios cientos de euros adicionales en equipamiento es otra historia.

El propio Ministerio reconoce expresamente que uno de los objetivos de las ayudas será reducir las barreras relacionadas con el coste de estos dispositivos.

Por eso la futura subvención podría convertirse en uno de los mayores impulsos que haya recibido hasta ahora el airbag para moto en España.

Todavía queda conocer la cifra fundamental: cuánto dinero pondrá la Administración por cada chaleco o chaqueta.

Pero el primer paso ya se ha dado. Interior ha iniciado formalmente el proceso para subvencionarlos, las ayudas estarán abiertas tanto a motoristas particulares como a empresas y el sistema previsto será por orden de solicitud hasta que se acabe el presupuesto.

El “sueño” de Pere Navarro de que algún día salgamos en moto colocándonos el airbag casi con el mismo automatismo con el que nos ponemos el casco sigue estando lejos.

Pero si una parte de la factura empieza a pagarla el Estado, puede estar bastante más cerca que ayer.