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La DGT prepara ayudas para comprar airbags de moto: podrían abaratar su precio un 21%

Airbag moto

Durante años hemos visto cómo el airbag para motoristas pasaba de ser una rareza reservada a pilotos y usuarios especialmente concienciados a convertirse en uno de los elementos de seguridad más importantes que puede llevar una persona encima de una moto.

Ahora la DGT quiere acelerar definitivamente su implantación.

El Ministerio del Interior ha abierto una consulta pública previa para preparar una Orden Ministerial destinada específicamente a conceder ayudas para comprar airbags homologados para motoristas.

El trámite comenzó el 19 de agosto de 2026 y permanecerá abierto hasta el 18 de septiembre. Y no está pensado únicamente para particulares: el documento oficial contempla como beneficiarios tanto a personas físicas como jurídicas, por lo que también podrán entrar empresas que utilizan motocicletas en su actividad.

La iniciativa recogida por elEconomista es, por tanto, mucho más que otra campaña de concienciación.

Esta vez la Administración quiere poner dinero encima de la mesa.

La idea es reducir un 21% el precio

Y aquí aparece probablemente el dato que más va a interesar a los motoristas.

La documentación relacionada con los trabajos preparatorios encargados por la DGT a Tragsatec habla expresamente de elaborar las bases de unas ayudas destinadas a conseguir una reducción del 21% en el precio de compra de los airbags para motoristas.

La cifra resulta especialmente interesante porque equivale precisamente al tipo general del IVA.

Eso no significa que se vaya a eliminar fiscalmente el IVA de estos productos. El mecanismo que se está preparando es una subvención, no una modificación tributaria.

Y todavía hay que ser prudentes: el documento de consulta pública publicado por Interior no fija todavía la cuantía individual definitiva, los límites por comprador o el presupuesto total que tendrá la convocatoria.

Esos detalles tendrán que aparecer posteriormente en las bases reguladoras.

Pero la intención de reducir alrededor de un 21% el coste de adquisición ya aparece en los trabajos preparatorios de la DGT.

Un chaleco de 500 euros podría quedarse cerca de 400

Si finalmente se mantiene esa reducción del 21%, el ahorro puede ser importante.

Un airbag que cueste 400 euros tendría una rebaja equivalente de unos 84 euros.

En uno de 500 euros, serían aproximadamente 105 euros.

Y en uno de 600 euros, la ayuda rondaría los 126 euros.

Precisamente el precio es una de las barreras que la propia DGT identifica para conseguir que esta tecnología se generalice.

En su documento oficial, Interior habla expresamente de combatir obstáculos relacionados con “su coste, la comprensión técnica, el mantenimiento y la concienciación social”.

Porque no estamos hablando de una prenda barata.

Un buen airbag electrónico puede costar varios cientos de euros y determinados sistemas necesitan además revisiones, recargas o suscripciones dependiendo del fabricante.

El objetivo de la DGT es que llegue a estar “al nivel del casco”

Pero quizá lo más llamativo de la documentación oficial no sea la subvención.

Es lo que quiere conseguir la DGT a largo plazo.

Interior afirma literalmente que pretende lograr la “normalización del uso del airbag como un elemento estándar de protección, al nivel del casco”.

Es una declaración de intenciones bastante potente.

No significa que la DGT haya anunciado que vaya a convertirlo en obligatorio.

Actualmente el airbag de moto no es obligatorio con carácter general.

Pero deja muy clara la dirección que quiere tomar Tráfico: primero concienciación, después ayudas económicas y, sobre todo, lograr que cada vez más motoristas lo consideren una pieza normal de su equipamiento.

Algo parecido a lo que ocurrió durante décadas con el casco.

Las ayudas serán para particulares y también para empresas

Otro detalle importante es que el futuro programa no está pensado exclusivamente para quien utiliza su moto los domingos.

El documento establece que podrán acceder a las ayudas personas físicas y jurídicas.

Esto abre la puerta a empresas con trabajadores que se desplazan en moto.

Repartidores.

Flotas comerciales.

Servicios técnicos.

Empresas de mensajería.

O cualquier actividad profesional en la que la motocicleta forme parte del trabajo diario.

Y tiene bastante sentido, porque precisamente quienes pasan muchas horas encima de una moto acumulan también una exposición mayor al riesgo.

Habrá que darse prisa: se concederían por orden de solicitud

El sistema previsto tiene además una característica que conviene conocer de antemano.

Interior plantea utilizar un régimen de concurrencia simplificada.

Traducido a algo mucho más sencillo: no se pretende establecer inicialmente una competición en la que unos solicitantes consigan más puntos que otros.

Las solicitudes que cumplan los requisitos se ordenarían básicamente por el momento en el que hayan sido presentadas.

Y las ayudas se irían concediendo hasta que se agotase el presupuesto disponible o terminase el plazo.

Si finalmente las bases mantienen este planteamiento, solicitarla pronto puede resultar importante.

No valdrá cualquier airbag comprado por Internet

Tampoco parece que vaya a subvencionarse cualquier chaleco que se anuncie como “airbag”.

La consulta habla expresamente de airbags homologados.

Y la DGT ya había preparado junto con ANESDOR una guía para distinguir qué productos cumplen las exigencias legales y técnicas necesarias.

Entre otras cuestiones, los sistemas deben disponer de marcado CE como equipo de protección individual de categoría II. La guía distingue además entre airbags de activación mecánica —con cable conectado a la moto— y sistemas electrónicos, que detectan automáticamente una situación de accidente.

La recomendación técnica de DGT y ANESDOR establece además que el sistema debe proteger pecho y espalda.

Por eso quien esté pensando en adelantarse y comprar ahora un modelo extremadamente barato debería tenerlo en cuenta.

Todavía habrá que conocer qué requisitos exactos exigirán las futuras ayudas.

La Guardia Civil ya lleva años sirviendo de escaparate

La DGT lleva tiempo intentando popularizar esta tecnología.

Uno de sus movimientos más visibles fue precisamente equipar a los motoristas de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil.

En 2024, Interior adjudicó 4.661 chalecos airbag por 2,5 millones de euros, y posteriormente continuó ampliando las adquisiciones para extenderlos a toda la plantilla de motoristas de Tráfico.

La propia DGT reconoció entonces que además de proteger a los agentes buscaba que sirvieran como ejemplo para el resto de motoristas.

Es decir, primero se los puso a la Guardia Civil.

Ahora quiere ayudar al ciudadano a comprarse el suyo.

¿Realmente protege tanto?

Los datos explican buena parte del interés de Tráfico.

La DGT asegura que los sistemas airbag contribuyen de forma notable a reducir la gravedad de las lesiones sufridas en un accidente de motocicleta.

La protección del torso resulta especialmente importante.

Tráfico recuerda que el 35% de los motoristas fallecidos y más del 25% de los hospitalizados presentan lesiones en esta zona del cuerpo.

El airbag permanece prácticamente desapercibido durante la conducción y, cuando detecta una caída o se produce la separación necesaria en los sistemas mecánicos, se infla rápidamente alrededor del torso y la zona cervical.

No evita el accidente.

Pero puede cambiar muchísimo sus consecuencias.

Los motoristas siguen siendo el colectivo que más preocupa a la DGT

Hay otro dato detrás de toda esta estrategia.

En 2024 murieron 441 motoristas, lo que supuso aproximadamente el 25% de todas las víctimas mortales, pese a que las motocicletas representan alrededor del 12% del parque de vehículos.

La propia DGT reconoce que los motoristas son “el único colectivo que no mejora las cifras de siniestralidad”.

Eso explica que durante los últimos años Tráfico haya aumentado la presión en diferentes frentes: formación, equipamiento, controles y cambios normativos.

Ahora llega la parte económica.

No será obligatorio, al menos por ahora

Y aquí conviene evitar una confusión importante.

La DGT no acaba de hacer obligatorio el airbag para todos los motoristas.

Tampoco existe todavía una convocatoria abierta para solicitar el dinero.

Lo que se ha iniciado es el procedimiento previo para desarrollar una Orden Ministerial que regulará las subvenciones.

Primero termina la consulta pública.

Después deberán redactarse y aprobarse las bases.

Y posteriormente tendrá que publicarse la convocatoria correspondiente.

Solo entonces conoceremos definitivamente cuánto dinero recibirá cada motorista, qué airbags podrán acogerse, cuánto presupuesto habrá y desde qué fecha podrá solicitarse.

Pero el movimiento es importante.

Durante años la DGT nos ha dicho que el airbag puede salvar vidas.

Después se lo puso a sus motoristas de la Guardia Civil.

Y ahora se prepara para dar el siguiente paso:

ayudar económicamente a los motoristas españoles para que también puedan comprar uno.

Y si finalmente se mantiene la reducción del 21% que aparece en los trabajos preparatorios, uno de los mayores obstáculos que tiene actualmente esta tecnología —su precio— podría empezar a ser bastante menor.

La DGT todavía tiene que concretar la cuantía y fecha de estas ayudas. Puedo vigilar la convocatoria y avisarte cuando se publique el importe definitivo y cómo solicitarla.