Rieju quiere hacer más motos eléctricas para "paliar" los últimos resultados de ventas
El histórico fabricante español Rieju busca nuevas vías para impulsar su negocio eléctrico en un momento en el que las ventas no atraviesan su mejor etapa. La compañía catalana quiere aumentar el peso de sus motos eléctricas en la facturación y ha puesto el foco en las licitaciones públicas, un canal que podría ayudar a compensar la debilidad del mercado particular.
El objetivo de la empresa es claro: que el negocio eléctrico pase de representar el 7 % actual de los ingresos a cerca del 20 % en los próximos tres años.
Las motos eléctricas no terminan de despegar
El movimiento responde en parte a la realidad del mercado. Aunque la movilidad eléctrica gana presencia en coches, las motos eléctricas todavía tienen una demanda limitada entre los usuarios particulares.
Desde la propia compañía reconocen que el mercado final sigue siendo muy pequeño y que no esperan un crecimiento significativo hasta dentro de tres o cuatro años. Ante esta situación, la estrategia pasa por buscar clientes institucionales capaces de comprar grandes volúmenes de vehículos.
Las administraciones públicas se presentan así como una oportunidad interesante. Programas de renovación de flotas para servicios públicos pueden generar pedidos importantes en poco tiempo.
Un ejemplo es Correos, que cada año lanza licitaciones para adquirir entre 500 y 600 motocicletas eléctricas destinadas al reparto. Rieju ya ha participado en algunos de estos concursos y quiere intensificar su presencia tanto en España como en Francia.
Un negocio estabilizado lejos del récord de 2023
El contexto económico de la empresa también explica esta estrategia. Rieju mantiene actualmente una facturación cercana a los 40 millones de euros, una cifra estable pero lejos del mejor ejercicio de su historia.
En 2023 la compañía alcanzó unos 60 millones de euros, impulsada por el tirón del mercado tras la pandemia. Desde entonces, los ingresos se han moderado y el crecimiento se ha ralentizado.
Según estimaciones recientes, 2025 se habría cerrado con unos 40 millones, ligeramente por encima de los aproximadamente 38 millones del año anterior.
La empresa atribuye parte de estas dificultades a factores externos como:
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la competencia de fabricantes asiáticos
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la incertidumbre comercial en mercados internacionales
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los aranceles en Estados Unidos
Apostar por cilindradas más altas
Mientras busca impulsar el negocio eléctrico, Rieju también está reorientando su catálogo hacia motos de mayor cilindrada.
Tradicionalmente, la marca ha estado muy ligada a dos tipos de motocicletas:
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ciclomotores de 50 cc, especialmente populares en Europa
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motos de enduro, con presencia internacional
Sin embargo, la normativa cada vez más exigente en materia de homologaciones hace que especializarse en pequeñas cilindradas resulte cada vez más complicado.
Por ese motivo, la empresa lleva tiempo reforzando su oferta en el segmento de media cilindrada, entre 125 y 500 cc, donde los precios son más elevados y el margen comercial es mayor.
Un fabricante muy dependiente de la exportación
La compañía tiene una fuerte orientación internacional. De hecho, alrededor del 85 % de sus ventas se realizan fuera de España, con Europa como principal mercado.
En los últimos años también ha comenzado a operar en Estados Unidos, un mercado que ya representa aproximadamente el 5 % del negocio. Sin embargo, la entrada en ese país no ha sido sencilla: los aranceles han obligado a subir los precios hasta un 20 %, lo que complica la competitividad frente a otros fabricantes.
Nueva fábrica para reforzar el futuro
Para prepararse para una posible expansión, Rieju ha iniciado la construcción de una nueva planta industrial en Vilamalla (Girona).
El proyecto contempla:
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una primera fase de 23.500 metros cuadrados
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una inversión total de 20 millones de euros
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financiación de 12,7 millones procedentes del PERTE VEC III
Cuando esté operativa, la capacidad productiva pasará de 20.000 motocicletas al año a entre 35.000 y 40.000 unidades.
La ampliación también implicará un crecimiento de la plantilla, que podría pasar de 115 empleados actuales a unos 150 trabajadores.
Adaptarse a un mercado en transformación
Fundada en 1934, Rieju es uno de los fabricantes históricos de motocicletas en España. Sin embargo, el sector atraviesa un momento de transformación marcado por la electrificación, las nuevas regulaciones y la competencia global.
Ante unas ventas que no terminan de crecer al ritmo esperado, la compañía busca nuevas oportunidades. Las licitaciones públicas y las flotas institucionales pueden convertirse en una vía para impulsar el negocio eléctrico mientras el mercado particular termina de despegar.