La policía local caza a tres personas haciendo enduro en A Coruña y les casca una multa de 6.000 euros (a cada uno)
Salir con una moto de enduro o motocross fuera del asfalto no significa que pueda utilizarse cualquier terreno como circuito.
Tres motoristas lo han comprobado de una de las maneras más caras posibles.
La Policía Local de Carballo, en A Coruña, abrió diligencias administrativas contra tres vecinos de la localidad, de entre 20 y 30 años, después de sorprenderlos circulando con sus motos por las dunas protegidas de Razo y Baldaio.
La sanción a la que se enfrentan puede alcanzar los 6.000 euros por persona.
Fueron los propios vecinos quienes avisaron a la Policía
Los hechos ocurrieron durante un domingo de marzo de 2026.
Según la información publicada por La Voz de Galicia, fueron varios particulares quienes dieron la voz de alarma después de observar a los motoristas practicando enduro y motocross dentro de la zona dunar. La Policía Local inició entonces la actuación que terminó con los tres jóvenes identificados.
La información de G24 aporta otro detalle: cuando fueron localizados, los motoristas intentaron inicialmente marcharse, aunque finalmente los agentes consiguieron interceptarlos e identificarlos. Los tres eran vecinos de Carballo.
Lo que podía parecer una salida de fin de semana terminó así convertido en un procedimiento administrativo.
Y la factura potencial es importante.
Hasta 6.000 euros cada uno
Aunque algunos titulares hablan directamente de una multa de 6.000 euros, la formulación más precisa es que los tres motoristas se enfrentan a sanciones que pueden alcanzar los 6.000 euros por cabeza.
Eso supondría, en el escenario máximo señalado para estas infracciones, 18.000 euros entre los tres.
La cantidad puede parecer muy elevada para simplemente circular por un terreno fuera del asfalto, pero el lugar donde ocurrió cambia completamente la situación.
No se encontraban en una pista cualquiera.
Estaban atravesando con vehículos a motor un ecosistema dunar protegido y especialmente sensible.
Razo y Baldaio no son simplemente dos playas
El espacio de Razo-Baldaio forma parte de un entorno natural de enorme valor ecológico en la Costa da Morte.
La propia información turística oficial de Galicia identifica Razo dentro del espacio natural protegido Razo-Baldaio, mientras que la zona de Baldaio reúne diferentes ecosistemas, entre ellos playa, dunas, laguna, marisma y junquera.
Y precisamente las dunas son uno de los elementos más vulnerables.
Una motocicleta de campo está diseñada para conseguir tracción en superficies complicadas utilizando neumáticos con tacos. Lo que constituye una ventaja sobre tierra puede convertirse en un problema cuando se utiliza sobre vegetación y arena de un ecosistema dunar, donde el paso del vehículo puede erosionar el terreno.
En este caso, además, la época del año hacía especialmente delicada la situación.
Había aves en plena época de cría
Luis Amor, agente ambiental de la UICOM, explicó a G24 que Razo-Baldaio es uno de los escasos arenales gallegos donde cría la píllara das dunas y cifró en unas 80 parejas la población existente en Galicia.
El incidente se produjo precisamente durante un período sensible para esta ave.
Según explicó el agente ambiental, las motos no solo pueden provocar erosión sobre un ecosistema dunar ya frágil, sino que en esas fechas coincidían la época reproductora del ave y el período vegetativo de otra especie singular presente en el espacio.
Este último caso resulta todavía más llamativo.
El agente citó la presencia de Iberodes littoralis subsp. gallaecica, una planta cuya distribución mundial se limita a la provincia de A Coruña, según explicó en declaraciones recogidas por G24.
Por eso atravesar las dunas con una moto tiene unas consecuencias potencialmente muy diferentes a hacerlo por una pista donde la circulación esté permitida.
Si se daña una especie amenazada, la cosa puede ponerse todavía peor
Y los 6.000 euros podrían no ser necesariamente el peor escenario.
El propio agente ambiental advirtió de que la situación podría agravarse si la circulación provocase daños sobre especies amenazadas.
Para ilustrarlo recordó un episodio ocurrido años atrás en el que una motocicleta pasó sobre un huevo situado en un nido.
Según explicó el agente, cuando existe una afección relevante sobre determinadas especies protegidas el asunto puede superar el ámbito puramente administrativo y llegar a tener consecuencias penales, dependiendo naturalmente de los hechos concretos y de la especie afectada.
Eso significa que el mayor riesgo de entrar con una moto en determinados espacios naturales no tiene por qué ser únicamente una multa de tráfico.
Tener una moto de enduro no significa poder circular por cualquier camino
El caso sirve además para recordar una confusión bastante habitual entre algunos usuarios de motos de campo.
Que una motocicleta esté diseñada para circular fuera del asfalto no significa que esté permitido utilizarla en cualquier terreno.
Hay una diferencia enorme entre circular por una pista o camino donde esté autorizado hacerlo y acceder a dunas, playas, zonas restringidas o espacios naturales protegidos.
Y en Razo-Baldaio las recomendaciones son especialmente claras: mantenerse en los senderos habilitados, no soltar perros en las zonas sensibles y, por supuesto, no atravesar el espacio dunar con vehículos a motor.
Los vecinos reaccionaron rápidamente
Hay otro elemento interesante en este caso.
No fue únicamente un control casual de la Policía.
Fueron vecinos y personas que paseaban por la zona quienes alertaron a las autoridades al ver las motos dentro de las dunas.
Según el agente ambiental consultado por G24, este tipo de sucesos son poco frecuentes, algo que relaciona precisamente con la elevada concienciación existente en la zona sobre la necesidad de proteger el entorno.
Esta vez, sin embargo, tres motoristas decidieron entrar.
La Policía consiguió identificarlos.
Y una jornada de motocross que probablemente no iba a costarles mucho más que gasolina y unas horas sobre la moto puede terminar convirtiéndose en una factura muy diferente.
Hasta 6.000 euros por motorista.
O, si las sanciones alcanzasen el máximo señalado, 18.000 euros entre los tres.
Porque en una moto de enduro, prácticamente cualquier terreno puede parecer transitable.
Pero eso no significa que esté permitido circular por él.