Los guardias civiles se hartan de Marlaska: les obliga a hacer viajes en moto de hasta 10 horas

Guardia Civil

La renovación de la flota de motocicletas de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha provocado una fuerte polémica interna. Según denuncia la Asociación Unificada de Guardias Civiles, el Ministerio del Interior está obligando a agentes de Tráfico a desplazarse hasta Madrid para recoger las nuevas motos patrulla y regresar conduciéndolas hasta sus unidades de destino.

La decisión, que afecta a decenas de agentes, se habría tomado después de que quedara desierta la licitación destinada a transportar estos vehículos a las distintas comandancias.

Viajes de hasta 10 horas en moto

Según las denuncias de la AUGC, algunos agentes están realizando viajes de hasta diez horas en motocicleta, en trayectos de ida y vuelta que en algunos casos se completan en un solo día.

Esto implica jornadas de trabajo que pueden llegar a 14 horas seguidas, lo que según la asociación podría entrar en conflicto con la normativa laboral y de seguridad vial.

De acuerdo con la legislación de transportes, no se deberían superar las nueve horas de conducción diaria ni conducir más de cuatro horas y media seguidas sin descanso.

La polémica se produce en torno a un lote de 269 motocicletas nuevas, que deberían haberse distribuido entre las diferentes unidades de la Agrupación de Tráfico mediante un servicio logístico externo.

Una licitación que quedó desierta

El Ministerio del Interior licitó en diciembre un contrato para transportar estas motocicletas por un importe de 57.835 euros.

Sin embargo, el concurso quedó desierto al finalizar el plazo de presentación de ofertas el 13 de enero. Tras ello, la solución adoptada habría sido que los propios agentes se desplazaran a Madrid para recoger las motos y conducirlas hasta sus destinos.

Desde la AUGC consideran que esta medida supone utilizar a los guardias civiles como transportistas, en lugar de mantenerlos en sus funciones habituales de vigilancia y seguridad vial.

Casos concretos de agentes desplazados

Uno de los ejemplos citados por la asociación es el de diez agentes de Castellón, que el pasado 23 de febrero realizaron el viaje hasta Madrid.

El trayecto, de unos 420 kilómetros, supuso entre cuatro horas y veinte minutos y cuatro horas y cuarenta minutos de conducción por trayecto.

Los agentes salieron a las seis de la mañana y regresaron alrededor de las ocho de la tarde, completando una jornada de aproximadamente 14 horas de servicio.

Según la denuncia, solicitaron autorización para pernoctar en Madrid, pero la petición fue denegada.

También se han registrado desplazamientos desde otras localidades como Tarazona (Zaragoza), Valencia, Plasencia, Jaén o Guadalajara.

Problemas añadidos con las motocicletas

Otro de los inconvenientes señalados es que las motos llevan más de seis meses almacenadas en un depósito en Madrid, lo que ha provocado que algunas se quedaran sin batería.

En varios casos, los agentes tuvieron que buscar arrancadores o soluciones para ponerlas en marcha antes de iniciar el viaje de regreso.

Mientras tanto, las motocicletas continúan acumulando tiempo de garantía sin haber sido entregadas oficialmente a las unidades que deben utilizarlas.

Críticas de la AUGC

Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles critican que, en una agrupación donde ya existe escasez de personal, se esté destinando a agentes operativos a realizar tareas logísticas.

Carlos Cantero, responsable de Tráfico de la asociación, considera que la situación resulta difícil de entender.

“Con las plantillas tan escasas que tiene la Agrupación de Tráfico, se está utilizando al personal operativo para realizar funciones logísticas”, denuncia.

También señala la contradicción que supone que las autoridades insistan en la importancia del descanso para evitar accidentes mientras, según afirma, se organizan jornadas maratonianas para los propios agentes.

Un problema de gestión, según la asociación

El responsable jurídico de la AUGC, Eugenio Nemiña Suárez, considera que el caso refleja un fallo en la gestión administrativa.

Según explica, existe documentación oficial que justificaba la externalización del transporte de estas motos precisamente por la falta de medios propios para realizar esta tarea.

“Si la administración reconoció formalmente que no tiene capacidad para hacerlo, es inaceptable que ante un concurso desierto se utilice a los agentes como repartidores de vehículos”, sostiene.

La asociación reclama al ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska, a la directora de la Guardia Civil Mercedes González y al director de la Dirección General de Tráfico, Pere Navarro, que busquen una solución que no implique utilizar a los agentes para estas tareas.

Desde la AUGC insisten en que los guardias civiles están para garantizar la seguridad en carretera y auxiliar a los ciudadanos, no para asumir funciones logísticas derivadas de un contrato que no ha logrado adjudicarse.