Roba un camión de Mahou en Móstoles, pide 1.000 euros de rescate e intenta atropellar a un policía antes de volcar
Lo que empezó como una mañana normal de reparto en Móstoles terminó convertido en una persecución de las que parecen sacadas de una película. Un hombre fue detenido después de sustraer presuntamente un camión de reparto de bebidas de Mahou, exigir dinero a sus propietarios para devolverlo y protagonizar una huida a gran velocidad por varias calles del municipio madrileño. El final fue todavía más surrealista: el vehículo acabó volcado en una rotonda y el propio sospechoso tuvo que ser rescatado por los policías a los que acababa de intentar embestir.
Los hechos ocurrieron el 1 de septiembre, sobre las 11:30 horas, cuando los trabajadores de una empresa distribuidora realizaban una entrega en un establecimiento. Según la información facilitada por la Policía Nacional, el camión permanecía con las llaves puestas mientras los repartidores descargaban mercancía, circunstancia que el sospechoso habría aprovechado para llevárselo.
El robo dio un giro todavía más extraño: pidió dinero para devolver el camión
Cuando los empleados se dieron cuenta de que el vehículo había desaparecido, comenzó una búsqueda contrarreloj. Uno de ellos llegó a pedir ayuda a través de redes sociales para intentar localizar el camión.
Pero poco después la historia dio un giro mucho más extraño. Un hombre se puso en contacto con los trabajadores y les exigió 1.000 euros en efectivo a cambio de revelar dónde se encontraba el vehículo. Cuando le comunicaron que no podían reunir esa cantidad, habría rebajado la exigencia a 500 euros. Según la investigación, además acompañó la petición con amenazas dirigidas a los familiares de las víctimas si no accedían al pago.
Ante esa situación, los afectados avisaron a la Policía Nacional, que inició las gestiones para localizar tanto el vehículo como al presunto autor.
La Policía localiza el camión y empieza la parte más peligrosa
La búsqueda no duró demasiado. Los agentes encontraron el camión circulando por una de las principales vías de Móstoles y trataron de detenerlo.
Fue entonces cuando la situación pasó del robo y la extorsión al peligro directo para terceros. Según la versión policial, al recibir la orden de detenerse el conductor intentó atropellar a uno de los agentes y emprendió una fuga a gran velocidad. Durante la persecución habría puesto en riesgo a otros conductores y peatones mientras intentaba escapar del dispositivo policial.
Una situación especialmente grave tratándose de un vehículo de reparto de gran tamaño, mucho más difícil de maniobrar y capaz de causar daños muy serios en caso de impacto.
La huida terminó en una rotonda
El desenlace llegó cuando el conductor alcanzó una rotonda. Tras dar varias vueltas con el camión, terminó perdiendo el control y el vehículo volcó sobre la calzada.
El sospechoso quedó atrapado dentro de la cabina. Y ahí se produjo una de las paradojas de toda la historia: fueron precisamente los agentes que lo perseguían quienes tuvieron que intervenir para sacarlo del camión y garantizar su seguridad antes de proceder a su detención.
La escena dejó el camión tumbado sobre la calzada y puso fin a unos minutos de enorme tensión en una zona por la que circulaban otros usuarios.
Y todavía faltaba una sorpresa más
La investigación no terminó con el vuelco. Durante el registro posterior a la detención, los policías encontraron entre las pertenencias del sospechoso un teléfono móvil robado.
Según la información publicada, ese dispositivo había sido sustraído aproximadamente una hora antes del interior del mismo camión durante otro reparto. El hallazgo reforzó los indicios contra el detenido y amplió las diligencias abiertas por los investigadores.
Varios delitos bajo investigación
El arrestado está siendo investigado como presunto autor de varios delitos, entre ellos robo o hurto de uso de vehículo, extorsión, atentado contra agente de la autoridad y delito contra la seguridad vial. La Policía Nacional mantiene abiertas las actuaciones relacionadas con lo ocurrido.
Lo ocurrido en Móstoles concentra en apenas unas horas una sucesión difícil de creer: un camión aprovechado durante una descarga, una petición de rescate, amenazas, un intento de atropello, una persecución por ciudad y un vuelco en plena rotonda.
Y cuando parecía que la historia ya no podía complicarse más, apareció el móvil robado dentro del propio camión. Una mañana de reparto convertida, literalmente, en una cadena de delitos y situaciones de riesgo que terminó como suelen terminar muchas huidas desesperadas: con el vehículo destrozado y el sospechoso detenido.