Un año con problemas en su Daytona y el taller oficial de Triumph le dice que "es un tema de diseño"
Una clienta ha hecho pública su queja contra un taller oficial de Triumph en Madrid tras una experiencia que, según su testimonio, arrastra desde el mismo momento de la compra de su motocicleta. El caso gira en torno a una Triumph Motorcycles Daytona 660, adquirida en abril de 2024 y que, siempre según la versión de la propietaria, presenta problemas de arranque en caliente desde el primer día.
Un problema recurrente desde el estreno
La clienta explica que el fallo se manifiesta cuando la moto alcanza temperatura de funcionamiento, una circunstancia que considera especialmente preocupante tratándose de un vehículo nuevo y todavía dentro del periodo de garantía. Según relata, ha acudido al concesionario oficial en varias ocasiones y ha seguido “de forma escrupulosa” el protocolo de mantenimiento marcado por la marca.
Durante la primera revisión, realizada en las instalaciones del taller de José Abascal, asegura que la explicación recibida fue que se trataba de una característica de diseño, supuestamente compartida con otros modelos como la Tiger, al utilizar un motor de la misma familia. Según esta versión, el problema estaría relacionado con una entrada de aire en el circuito de combustible y no tendría una solución concreta.
En una segunda visita, el diagnóstico cambió. El taller indicó que habían encontrado los cables de los bornes algo sueltos, una explicación que la propietaria considera incoherente con el síntoma descrito, ya que —argumenta— un problema de bornes debería afectar a cualquier arranque, y no solo cuando el motor está caliente.
Frustración y falta de respuestas claras
La clienta manifiesta su decepción con el servicio recibido, al considerar que no se le ha ofrecido una explicación técnica concluyente ni una solución definitiva a un problema que arrastra desde el inicio. En su valoración, expresa su malestar por haber realizado una inversión elevada en una motocicleta nueva que, a su juicio, no funciona como debería y cuya avería no ha sido resuelta pese a estar en garantía.
Ante la falta de una respuesta que considere satisfactoria, llega incluso a plantear la posibilidad de recurrir a la vía judicial para defender sus derechos como consumidora.
La respuesta del concesionario Triumph Madrid
Desde Triumph Madrid, como taller implicado, se ha ofrecido una respuesta pública al testimonio de la clienta. En ella, el concesionario aclara que la motocicleta ha pasado dos revisiones en sus instalaciones, siendo la última en abril de 2025, y subraya que han transcurrido siete meses sin que hayan tenido nuevas comunicaciones por parte de la propietaria.
Según la versión del taller, la moto funciona correctamente, y afirman haber contactado con la clienta para ofrecerle una nueva visita en la que poder revisar el caso y explicarle de nuevo el funcionamiento del vehículo. El concesionario concluye su respuesta indicando que permanecen a disposición de la usuaria para lo que necesite.
Un caso abierto
El testimonio refleja una situación de desencuentro entre cliente y servicio técnico, con diagnósticos distintos y percepciones opuestas sobre el estado real del vehículo. Por el momento, no consta que el caso haya derivado en una reclamación formal ante organismos de consumo o en acciones legales, por lo que la situación permanece abierta a una posible resolución mediante nuevas revisiones o mediación.
Como en cualquier conflicto de este tipo, será clave que ambas partes puedan contrastar el estado de la motocicleta con informes técnicos objetivos y que se clarifique si el comportamiento descrito entra dentro de lo normal o constituye un defecto cubierto por la garantía.