MITT GT-K, la touring que está conquistando a muchos motoristas por todo lo que ofrece por 10.495 euros
Es, probablemente, una de las motos que más ha impresionado en los últimos años. No solo por su precio, que es tremendamente competitivo. Sino por su estética, por sus prestaciones y por su tecnología. Hablamos de la MITT GT-K, una moto tipo touring, para grandes viajes, para comerse kilómetros de asfalto, que ha aterrizado con tanta fuerza en España que cualquiera que la ve desea probarla. Y nosotros no hemos sido menos.
La MITT GT-K es una de esas motos que ves en la carretera y te da la sensación de que podrías recorrerte el país entero sin que la moto desde una posición de pilotaje inmejorable. Y evidentemente es así. Tiene un motor bicilíndrico de 730 centímetros cúbicos que bien podría competir con motos de una cilindrada superior. Sus 75 caballos de potencia a 8.500 rpm y 70 Nm de par son más que suficientes y su aerodinámica, perfectamente pensada para recorrer kilómetros de carretera, ayudan a que la moto sea una “gran turismo” prácticamente perfecta para su cometido. Y para que no se nos olvide, la moto es limitable para llevarla con el carnet A2.
EL EQUILIBRIO PERFECTO ENTRE CALIDAD Y PRECIO
La MITT GT-K cuesta solo 10.495 euros (está de oferta, pues el PVP normal es de 10.995 euros); y te dan 5 años de garantía y el seguro gratis el primer año. Lo decimos porque es necesario entender por qué esta moto es imbatible si buscamos el equilibrio perfecto entre calidad y precio. Pero empecemos por lo primero que ves y vayamos profundizando hasta llegar a su equipamiento tecnológico. La moto está diseñada por la conocida firma italiana Marabese (ya trabajaron con otras marcas como Aprilia o Moto Guzzi) y su chasis y si motor están trabajados por la marca suiza Suter Racing. De aquí que el resultado a primera vista tenga un aire muy “europeo”.
El chasis es de doble viga de aluminio para aligerar el peso. En marcha, la moto marca 250 kilogramos, que pueden parecer algo elevados, pero si se compara con otras motos de este segmento se ve perfectamente que es una moto ligera y ágil en curva. Se puede apreciar claramente que MITT ha buscado esa contundencia de las gran turismo europeas y japonesas pero ha querido darle un carácter distinto: más ligero y tecnológico.
Hay que tener en cuenta otro detalle que aunque demasiado técnico, es importante. La distancia entre ejes es de 1,46 metros y el centro de gravedad muy bajo. Esto hace que la moto en un puerto de montaña o en curvas cerradas se comporte con una agilidad que puede parecer “impropia” para motos de esta envergadura. Es una moto que sorprende. Y hay que tenerlo en cuenta.
En cuanto a otros componentes, cuenta con una horquilla invertida de 41 mm delante y un amortiguador horizontal con bieletas y botella de gas detrás. En cuanto a los frenos, no han escatimado: doble disto de 298 milímetros con pinzas Brembo y bomba de la misma marca. Además de un sistema de ABS firmado por Bosch. Como podemos ver, han tirado de primeras marcas para todo. Y esto es importante.
Otro detalle a tener en cuenta es el consumo. Tiene un deposito pensado para recorrer una buena cantidad de kilómetros. Son nada menos que 24 litros de capacidad y 500 kilómetros de autonomía con un consumo relativamente bajo (si lo comparamos con otras touring del mercado): 4,5 litros a los 100 kilómetros de media.
LA COMODIDAD, SU SELLO
La moto tiene una posición en la que podrás recorrer una gran cantidad de kilómetros sin sentir esa fatiga tan propia de las motos. Semimanillares anchos y a una altura suficiente como para ir perfectamente cómodo. Un asiento a una altura lo suficientemente baja (780 milímetros del suelo) como para que no te sientas incómodo en semáforos o atascos. Maltas laterales de 20 litros cada una con cierre centralizado (atención a este detalle porque no estamos acostumbrados a verlo). Y a todo esto hay que añadirle el parabrisas eléctrico que puedes elevar o bajar con un botón y que te quita el viento suficiente en marcha como para que la comodidad sea total a los mandos de esta MITT GT-K.
TECNOLOGÍA PUNTERA
Pero si hay algo que nos ha llamado la atención es el apartado tecnológico y el despliegue de toda su capacidad. En la consola central, nos encontramos con una pantalla TFT de grandes dimensiones que no nos atreveríamos ni a decir las pulgadas. El mando es tan impresionante que tienes que sentarte antes de ponerla en marcha solo para asimilar lo que estás viendo. Ahí dentro tienes toda la información necesaria sobre la moto, ademas de tres tomas de corriente: USB, UBS-C y otra de 12 voltios.
Solo en la consola central tienes acceso a la apertura de maletas, asiento y tapón de gasolina, posición de la propia pantalla, encendido de la moto, asiento y puños calefactados. Vamos, todos los lujos que te puedes imaginar en una moto.