Venden por 17.000 euros tres Harley-Davidson de la Policía Local que escoltaron al papa Benedicto XVI
No son unas Harley-Davidson de segunda mano cualquiera.
Tres de las motocicletas que pertenecieron a la Policía Local de Valencia y que participaron en el dispositivo desplegado durante la visita del papa Benedicto XVI han aparecido a la venta en internet.
El vendedor pide 17.000 euros por cada una, lo que elevaría el precio total de las tres unidades hasta los 51.000 euros.
También ofrece la posibilidad de adquirirlas conjuntamente por 15.000 euros cada una, dejando el lote completo en 45.000 euros.
Además de su escaso kilometraje, estas motos conservan gran parte de la apariencia con la que prestaron servicio: vinilos policiales, equipos de señalización luminosa y sirenas. Precisamente por eso, no podrían utilizarse inmediatamente como motocicletas particulares sin realizar antes una serie de modificaciones y trámites administrativos.
Entre 6.000 y 9.000 kilómetros recorridos
Según la información incluida en el anuncio, las tres motocicletas tienen entre 6.000 y 9.000 kilómetros.
Se trata de una cifra extraordinariamente baja para unas motos matriculadas hace aproximadamente dos décadas.
El vendedor asegura que han permanecido siempre guardadas en garaje, que funcionan correctamente y que disponen de la ITV superada.
No obstante, también señala que es necesario «darlas de alta», un detalle que cualquier interesado debería aclarar antes de entregar el dinero.
Una ITV favorable no significa necesariamente que el vehículo se encuentre administrativamente autorizado para circular. La motocicleta podría encontrarse en situación de baja temporal o en otra circunstancia administrativa que obligase a tramitar su reactivación.
Por eso, antes de comprar una de estas Harley sería imprescindible solicitar un informe completo de la DGT, comprobar quién figura como propietario, conocer el tipo exacto de baja y verificar que no existan cargas, embargos o limitaciones de disposición.
Todavía conservan su apariencia policial
Las imágenes del anuncio muestran las motos prácticamente como prestaron servicio en Valencia.
Conservan:
- Los colores y vinilos de la Policía Local.
- Los elementos de señalización luminosa.
- La sirena.
- Las defensas y accesorios policiales.
- Las maletas laterales.
- La configuración específica utilizada durante su servicio.
Esta conservación aumenta su atractivo como objetos de colección, pero también impide que puedan utilizarse tal y como se encuentran en una carretera abierta al tráfico.
El propio vendedor reconoce que deberán ser desviniladas.
Sin embargo, retirar las palabras «Policía Local» probablemente no será la única actuación necesaria.
Las luces azules no pueden mantenerse operativas en una moto particular
La señal luminosa azul V-1 está reservada a los vehículos prioritarios de policía, emergencias, bomberos, protección civil y asistencia sanitaria.
El Reglamento General de Vehículos prohíbe expresamente el montaje y la utilización de esta señal en vehículos que no sean prioritarios. Por tanto, un particular no puede circular con las luces policiales azules preparadas para funcionar, aunque prometa no encenderlas.
Lo mismo sucede con la sirena y con cualquier dispositivo que pueda llevar a otros usuarios de la vía a confundir la motocicleta con un vehículo policial real.
Para circular legalmente será necesario comprobar qué elementos deben retirarse, inutilizarse o legalizarse, además de verificar que las modificaciones realizadas no afecten a la ficha técnica.
Una opción diferente sería conservarlas exclusivamente como piezas de exposición, sin utilizarlas en la vía pública. En ese caso podría tener sentido mantener buena parte de su configuración histórica, siempre que permanezcan en una propiedad privada o se transporten adecuadamente a concentraciones y exhibiciones.
Hay que conocer qué significa exactamente “darlas de alta”
El anuncio indica que las motos tienen la ITV pasada, pero también que es necesario darlas de alta.
La diferencia entre una baja temporal y una baja definitiva es fundamental.
Cuando un vehículo se encuentra en baja temporal, su titular puede solicitar que vuelva a estar activo, aunque deberá disponer de ITV, seguro y documentación en vigor antes de circular.
Si consta en baja definitiva, la rehabilitación puede resultar más compleja y requiere una inspección específica en una estación ITV, además de la intervención de la Jefatura de Tráfico. La DGT diferencia claramente ambos procedimientos y recomienda comprobar previamente la situación administrativa exacta del vehículo.
El comprador debería exigir que el contrato refleje expresamente:
- El número de bastidor.
- La matrícula anterior.
- La situación administrativa.
- La posibilidad real de rehabilitación.
- La documentación entregada.
- Quién asume los gastos de alta y transformación.
- Qué ocurre si la moto no puede matricularse para uso particular.
No basta con que el motor arranque o la ITV sea favorable. Para circular necesita permiso de circulación, seguro, inspección válida y una configuración legal.
Fueron compradas para la visita de Benedicto XVI
El Ayuntamiento de Valencia incorporó ocho Harley-Davidson en 2006, coincidiendo con la visita del papa Benedicto XVI a la ciudad.
Las motocicletas fueron utilizadas por la Policía Local durante el dispositivo de aquel acontecimiento y posteriormente tuvieron un uso muy limitado.
Según las informaciones publicadas cuando se inició su subasta, las motos no resultaban especialmente prácticas para el servicio policial cotidiano. Después de la visita papal, fueron vistas principalmente en actos institucionales y acompañando a la Fallera Mayor de Valencia.
La combinación de dimensiones, peso y configuración turística hacía que fuesen menos manejables que las motocicletas habitualmente utilizadas por las unidades urbanas.
Su valor terminó siendo más representativo que operativo.
No costaron 82.000 euros cada una
La información difundida sobre la venta actual asegura que el Ayuntamiento pagó 82.000 euros por cada motocicleta.
Sin embargo, las informaciones publicadas en 2018 cuando fueron subastadas señalaban que los 82.000 euros correspondían al coste conjunto de las ocho motos, no al precio unitario.
Eso situaría el coste medio aproximado en unos 10.250 euros por motocicleta, sin entrar en posibles gastos derivados del equipamiento policial, mantenimiento, financiación o adaptación.
Pagar 82.000 euros por cada unidad habría supuesto un desembolso total de 656.000 euros, una cifra que no coincide con los datos históricos publicados sobre aquella adquisición.
Por tanto, todo indica que el artículo original ha confundido el coste total de la flota con el precio individual.
Seis unidades salieron a subasta en 2018
De las ocho Harley-Davidson adquiridas, el Ayuntamiento decidió conservar una para el Museo de la Policía Local de Valencia.
Otra unidad se encontraba averiada y no fue incluida en la venta.
Las otras seis salieron a subasta en 2018 con un precio inicial de 8.900 euros por motocicleta.
Ahora, tres de aquellas unidades aparecen ofrecidas por un mismo vendedor particular.
No se ha detallado cuánto pagó por ellas en la subasta ni si fueron adquiridas directamente al Ayuntamiento o compradas posteriormente a otro propietario.
Tampoco debe confundirse el precio de salida de 8.900 euros con el importe final de adjudicación. En una subasta, los compradores pueden elevar la cantidad mediante sus ofertas.
Aun así, la referencia permite apreciar la evolución:
- Precio de salida en 2018: 8.900 euros por unidad.
- Precio solicitado actualmente: 17.000 euros.
- Precio por unidad comprando las tres: 15.000 euros.
Tomando únicamente el precio inicial de la subasta, el vendedor pide ahora 8.100 euros más por cada motocicleta cuando se venden individualmente.
El lote completo cuesta 45.000 euros
Comprar las tres unidades conjuntamente supondría un desembolso de 45.000 euros.
Por separado, el vendedor obtendría hasta 51.000 euros.
La diferencia es de 6.000 euros, por lo que la rebaja ofrecida por adquirir el lote completo equivale a 2.000 euros por motocicleta.
Para un comprador convencional puede parecer extraño adquirir tres motos prácticamente iguales. Sin embargo, el lote podría resultar atractivo para:
- Un museo.
- Un coleccionista de vehículos policiales.
- Una empresa de alquiler para cine y televisión.
- Una exposición dedicada a la historia de Valencia.
- Un establecimiento temático.
- Una colección de vehículos vinculados a acontecimientos históricos.
La procedencia es probablemente el elemento que más valor aporta.
No se trata solamente de tres Harley antiguas con pocos kilómetros. Son motocicletas identificables con un acontecimiento celebrado en Valencia y con una etapa concreta de la historia de su Policía Local.
¿Son caras por 17.000 euros?
El precio resulta elevado si se compara únicamente con una Harley-Davidson Road King convencional de 2006.
Las unidades europeas de ese año disponibles actualmente se anuncian generalmente entre aproximadamente 9.750 y 14.000 euros, aunque existen grandes diferencias dependiendo del kilometraje, la versión y el estado. Una Road King de configuración policial y únicamente 8.000 kilómetros llega a anunciarse por 19.900 euros, lo que demuestra que las versiones Police con poco uso pueden recibir una valoración superior.
En España pueden encontrarse Road King policiales de otros años alrededor de los 12.900 euros, aunque con kilometrajes muy superiores.
Los 17.000 euros solicitados por cada moto se sitúan, por tanto, en la zona alta del mercado.
Pero estas unidades cuentan con tres argumentos especiales:
- Solo han recorrido entre 6.000 y 9.000 kilómetros.
- Conservan buena parte del equipamiento policial.
- Participaron en el dispositivo de la visita de Benedicto XVI.
La pregunta es cuánto dinero está dispuesto a pagar un coleccionista por esa procedencia.
Un precio anunciado tampoco equivale al valor real de venta. La moto solamente valdrá 17.000 euros si aparece alguien dispuesto a pagarlos.
El escaso kilometraje también exige precaución
Que una motocicleta de 2006 tenga menos de 10.000 kilómetros puede parecer una ventaja indiscutible.
Pero permanecer mucho tiempo detenida también genera problemas.
Antes de ponerla en circulación habría que revisar:
- Neumáticos, aunque mantengan dibujo.
- Manguitos y retenes.
- Líquido de frenos.
- Aceites.
- Batería.
- Sistema de combustible.
- Correas y elementos de transmisión.
- Juntas.
- Suspensiones.
- Pinzas de freno.
- Instalación eléctrica añadida por la Policía.
Un neumático puede estar prácticamente nuevo por kilometraje y, al mismo tiempo, ser demasiado viejo para utilizarse con seguridad.
También existe la posibilidad de que la instalación de sirenas, emisoras y luces haya dejado cableados o modificaciones que deban revisarse antes de devolver la motocicleta a una configuración civil.
Una compra para conducir o para coleccionar
Estas tres Harley-Davidson presentan una decisión complicada.
Para convertirlas en motos particulares será necesario eliminar buena parte de los elementos que precisamente las hacen especiales.
Al retirar los distintivos, las luces y la sirena, seguirán siendo unas Harley con pocos kilómetros, pero perderán parte de su apariencia histórica.
Conservarlas intactas aumenta su interés como objetos de colección, pero limita su utilización en la vía pública.
El comprador deberá decidir qué valora más:
la posibilidad de circular con ellas o mantenerlas como testimonio de su pasado policial.
De la escolta papal a una página de compraventa
En 2006 fueron adquiridas para formar parte del dispositivo de seguridad y representación organizado durante la visita de Benedicto XVI.
En 2018 salieron a subasta porque el Ayuntamiento consideró que tenían poca utilidad para el servicio ordinario.
Ahora, dos décadas después de su matriculación, tres de ellas buscan un nuevo propietario por un precio conjunto que puede alcanzar los 51.000 euros.
Tienen pocos kilómetros, una historia fácilmente reconocible y una apariencia que difícilmente pasará desapercibida.
Pero también necesitan trámites, modificaciones y una revisión mecánica profunda antes de volver a la carretera.
Quien pague 17.000 euros no estará comprando solamente una Harley-Davidson de 2006.
Estará comprando una de las motos que escoltaron al papa por las calles de Valencia, con todo el atractivo histórico y todas las complicaciones legales que eso implica.