BMW

Revientan los radios de su BMW R 1300 GS y acaba en el asfalto: "Fatiga del material"

La BMW R 1300 GS Adventure accidentada por los radios.

Un nuevo caso vuelve a situar a la BMW R 1300 GS Adventure en el foco, esta vez a raíz del relato de David Rua, propietario colombiano de una unidad modelo 2025, que denuncia un fallo grave en la rueda trasera mientras circulaba por carretera abierta.

Según explica el propio afectado, el incidente se produjo en Medellín (Colombia), en la conocida vía Las Palmas, una carretera asfaltada y en buen estado. David circulaba a una velocidad aproximada de 87 km/h cuando notó una pérdida repentina de estabilidad en la parte trasera de la motocicleta. No hubo impacto previo, baches ni condiciones adversas que pudieran justificar el comportamiento anómalo.

Tras detenerse y revisar la moto, comprobó que los radios de la rueda trasera se habían reventado, quedando la llanta sin radios. El propio propietario asegura disponer de vídeo e imágenes donde se aprecia el estado final del conjunto y las condiciones de la vía en la que ocurrió el suceso.

Respuesta de la marca y reclamación

David trasladó el caso a BMW, pero, según indica, la marca no ha reconocido el fallo como responsabilidad propia. Ante esta respuesta, decidió investigar por su cuenta y afirma haber llegado a la conclusión de que el problema podría estar relacionado con una fatiga del material de los radios, y no con un uso indebido ni con una causa externa.

El caso resulta especialmente sensible al tratarse de una motocicleta prácticamente nueva, de gama alta y diseñada específicamente para viajes largos, carga elevada y uso intensivo tanto en carretera como fuera de ella. Un fallo estructural en un elemento como la rueda trasera supone un riesgo evidente para la seguridad, incluso circulando a velocidades moderadas.

Un nuevo testimonio que abre preguntas

Aunque BMW no ha admitido responsabilidad en este caso concreto, el relato de David se suma a otros testimonios que han ido apareciendo en los últimos meses relacionados con incidencias en ruedas y radios en modelos GS recientes. No se trata de sacar conclusiones generales, pero sí de hechos que merecen ser analizados con atención, especialmente cuando afectan a componentes críticos.

El propio afectado ha ofrecido material gráfico y audiovisual para que se haga público lo ocurrido, con el objetivo de informar a otros usuarios y dar visibilidad a una situación que, según sostiene, no ha sido resuelta de forma satisfactoria.

Más allá de la marca o del modelo concreto, este tipo de episodios vuelve a poner sobre la mesa un debate recurrente en el sector: la gestión de las garantías, la respuesta ante fallos graves y la confianza del cliente cuando surgen problemas en motos de alto nivel tecnológico y económico.

Por ahora, el caso de David Rua queda como un relato documentado de un propietario, pendiente de una solución clara, y que vuelve a plantear preguntas incómodas sobre control de calidad, materiales y atención postventa en uno de los segmentos más exigentes del mercado.