Pere Navarro dice que la DGT no nos multará por no llevar la baliza V16 (al principio): "Habrá un periodo de gracia"

Pere Navarro

A menos de un mes para la entrada en vigor de la baliza V16 conectada, la tensión entre la DGT y los conductores no deja de aumentar. Este dispositivo, que sustituirá definitivamente a los triángulos a partir del 1 de enero de 2026, se ha convertido en uno de los cambios normativos más polémicos de los últimos años. Y en este contexto, el propio Pere Navarro, director general de Tráfico, ha dado un giro importante en su discurso.

Después de semanas insistiendo en que no habría prórroga, Navarro ha reconocido por primera vez que sí existirá un periodo de gracia en el que los conductores que no lleven la V16 no serán multados, aunque sí informados de su infracción. Una matización que cambia por completo el escenario que muchos temían.


Un margen de tiempo “flexible” tras el 1 de enero

Tal y como recoge Europa Press, Navarro ha confirmado que los agentes de la Guardia Civil, Policía Local, Mossos d'Esquadra y Ertzaintza serán “flexibles” en la aplicación de la norma durante las primeras semanas o meses del año.

En sus palabras, se trata de una fase “informativa”, en la que los agentes recordarán a los conductores la obligación de llevar una baliza V16 conectada y homologada en la guantera, pero sin imponer sanciones.

Una decisión que recuerda a lo que ocurrió en Madrid cuando entraron en funcionamiento las cámaras de la Zona de Bajas Emisiones en 2022, o a los nuevos radares que, durante un tiempo, envían solo avisos informativos antes de sancionar.


Qué implica realmente este periodo de gracia

Este margen inicial no significa que el dispositivo deje de ser obligatorio el 1 de enero.
Significa que:

  • No te multarán al principio si no la llevas.

  • Sí te informarán de que estás incumpliendo la norma.

  • Las sanciones llegarán después, una vez finalizado el periodo informativo.

En la práctica, esto supone un respiro para miles de conductores que se han encontrado con dos grandes problemas:

  1. Muchas de las balizas que compraron años atrás no están homologadas.

  2. Los modelos conectados y autorizados por la DGT se han agotado o encarecido en numerosos comercios.

El reconocimiento público de este periodo de flexibilidad podría reducir la ansiedad en estas semanas de compras contrarreloj.


“Se anunció hace cinco años, no habrá prórroga”: el discurso oficial cambia… a medias

Pese a conceder este margen, Pere Navarro mantiene su postura oficial: la obligatoriedad entra en vigor el 1 de enero de 2026 sin retrasos.

La diferencia es que ahora admite que los agentes no sancionarán desde el primer minuto.
Un matiz pequeño, pero con un impacto enorme en millones de conductores.


Un dispositivo aún rodeado de controversia

A la problemática del precio y la homologación se suma la polémica por su efectividad, especialmente durante el día, y por su conexión obligatoria con la plataforma DGT 3.0. La Agencia Española de Protección de Datos ya ha salido a desmentir los bulos que circulan en redes, asegurando que la baliza no envía datos personales, ni identifica a personas ni matrículas.

Pese a ello, la falta de información clara sigue alimentando el malestar social.


El periodo de gracia: alivio para unos, contradicción para otros

Mientras parte de la ciudadanía respira aliviada, otros se preguntan si esta concesión no es, en realidad, la prueba de que la implantación ha sido precipitada. La DGT insiste en que el objetivo es mejorar la seguridad y evitar atropellos, pero la transición hacia un sistema obligatorio no parece estar siendo tan fluida como se esperaba.

Por ahora, lo único claro es esto:

El 1 de enero la V16 será obligatoria, pero las multas tardarán un poco más en llegar.