BMW

La Guardia Civil de Tráfico tiene 30 BMW nuevas "camufladas" con las que está multando este verano

Las motos camufladas (aunque esta es la 1200)

Una BMW R 1250 RT negra, gris o de cualquier otro color comercial aparece detrás de ti durante una ruta de fin de semana. No tiene los característicos colores verde y blanco de la Guardia Civil, tampoco parece a simple vista una motocicleta policial y, por tanto, probablemente continúes conduciendo con absoluta normalidad.

Pero podría ser precisamente una de las motos que este verano está utilizando la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil para vigilar y sancionar a los motoristas.

Tráfico ha reforzado para la temporada estival su dispositivo con 30 nuevas motocicletas camufladas, destinadas especialmente a carreteras y zonas donde se concentra un mayor número de motos durante fines de semana y festivos.

Y hay una vieja conocida entre las máquinas utilizadas por los agentes: la BMW R 1250 RT.

Una BMW R 1250 RT de 136 CV que puede estar vigilándote

La propia DGT incluye oficialmente la BMW R 1250 RT entre las motocicletas de la Agrupación de Tráfico desde 2021. Monta un motor bóxer bicilíndrico de 1.254 cc y 136 CV, tiene seis velocidades y equipa elementos como ABS, control de tracción y asistente de arranque en pendiente.

Además, este modelo ya ha sido utilizado dentro de los dispositivos con motocicletas camufladas, que precisamente buscan observar infracciones que resultarían más difíciles de detectar utilizando únicamente vehículos policiales perfectamente identificables.

Las nuevas unidades incorporadas para este verano vuelven a ser BMW de gran cilindrada, pese a que inicialmente se había planteado adquirir motocicletas de otras marcas para diferenciarlas de las máquinas habitualmente asociadas a la Guardia Civil.

Finalmente, BMW presentó la oferta económica más ventajosa, con varios miles de euros de diferencia por unidad respecto a otras propuestas, según la información publicada por El País.

Dentro del dispositivo se están empleando grandes BMW RT camufladas, incluyendo las R 1250 RT y unidades de la nueva generación R 1300 RT.

Lo complicado será reconocerlas

Precisamente ahí está la clave.

Estas motos no llevan la decoración habitual de la Guardia Civil. Utilizan diferentes colores comerciales y están pensadas para mezclarse entre las motocicletas que cualquier sábado o domingo pueden encontrarse circulando por una carretera de montaña.

Eso hace que una BMW R 1250 RT aparentemente particular pueda estar realizando labores de vigilancia.

La propia Guardia Civil reconoce que el tamaño de estas motocicletas juega a su favor. Aunque este verano los agentes circularán uniformados, desde otro vehículo puede resultar difícil percatarse de ello.

Fuentes de la Agrupación citadas por El País aseguran que muchos usuarios ni siquiera se fijan en que el motorista lleva uniforme, precisamente porque se trata de motos grandes y sin rotulación policial.

Este verano cambia algo todavía más importante

Hasta ahora, el funcionamiento de estas unidades era algo diferente.

Los agentes de paisano circulaban con las motos camufladas siguiendo las rutas habituales de los motoristas. Cuando detectaban una infracción, comunicaban lo ocurrido a una patrulla identificada situada unos kilómetros más adelante.

Esa segunda patrulla era la encargada de detener al infractor y tramitar la correspondiente denuncia.

Este verano el procedimiento cambia.

Los agentes que conducen las motos camufladas van vestidos con el uniforme de la Guardia Civil y pueden detener directamente al motorista, por lo que ya no necesitan necesariamente que una patrulla rotulada complete la intervención.

Así que esa BMW R 1250 RT que lleva varios kilómetros detrás de ti puede pasar en cuestión de segundos de parecer una turismo particular a activar el operativo y ordenarte que te detengas.

Estas son algunas de las infracciones que estarán buscando

La vigilancia estará especialmente dirigida hacia comportamientos considerados peligrosos entre los motoristas.

Uno de los principales será la invasión del carril contrario, especialmente habitual cuando algunos conductores abren demasiado la trazada al enlazar curvas en carreteras secundarias.

También se controlarán adelantamientos peligrosos, excesos de velocidad y modificaciones no homologadas, incluyendo componentes instalados en la motocicleta que no cumplan con la normativa.

Esto último puede afectar especialmente a algunos escapes modificados o no homologados, uno de los elementos que ya ha centrado anteriores controles específicos sobre motocicletas.

La Guardia Civil extenderá estas motos prácticamente por toda España

Hasta ahora, este tipo de vigilancia se había concentrado fundamentalmente en Canarias, Castilla y León, Galicia, Comunidad Valenciana, Andalucía y Baleares, territorios donde existía una especial incidencia de accidentes graves o mortales entre motoristas.

Las 30 nuevas motos camufladas permiten ampliar ahora el dispositivo a prácticamente todo el territorio donde la Guardia Civil tiene competencias de tráfico.

Las excepciones son Cataluña, Navarra y País Vasco, donde las competencias están transferidas.

Eso significa que este verano será mucho más habitual encontrarse una de estas motocicletas en las rutas frecuentadas por motoristas.

Tráfico está especialmente preocupado por los accidentes de moto

La intensificación de los controles tiene detrás un problema de seguridad vial.

Según los datos manejados por la DGT y la Guardia Civil, las motocicletas representan alrededor del 16% del parque móvil, pero aproximadamente uno de cada cuatro fallecidos en carretera es motorista. Además, tres de cada cuatro accidentes de moto se producen en carreteras convencionales, precisamente el tipo de vía más utilizado en muchas rutas de fin de semana.

Tráfico señala también que la siniestralidad entre motoristas se ha incrementado un 44% durante la última década.

Por eso, además de incrementar la vigilancia mediante motos camufladas, la DGT está utilizando los paneles luminosos de las carreteras para lanzar mensajes específicos de concienciación dirigidos a los usuarios de motocicleta.

Pero probablemente la medida que más fácilmente pasará inadvertida para muchos conductores será precisamente esta.

Porque mientras una moto de la Guardia Civil tradicional resulta reconocible prácticamente al instante, una BMW R 1250 RT de color comercial y sin distintivos puede parecer simplemente la moto de otro usuario que ha salido de ruta.

Hasta que se coloca a tu lado y descubres quién la conduce.