La gente se vuelve loca con esta señal de la DGT: si la ves, te puede caer una multa de 200 euros

Rombo

La DGT ya ha empezado a desplegar en las carreteras españolas la señal del rombo blanco sobre fondo azul, un nuevo símbolo que sirve para identificar los carriles VAO, es decir, los carriles reservados para vehículos de alta ocupación. La señal se incorporó al catálogo oficial con la actualización del Reglamento General de Circulación de 2025 y su función es indicar uno o varios carriles destinados exclusivamente a este tipo de circulación.

La principal duda que ha acompañado a esta nueva señal no es solo su significado, sino a quién afecta exactamente. Y ahí hay una respuesta clara: sí afecta a las motos, pero no para prohibirles el paso, sino porque las motocicletas están entre los vehículos autorizados para usar carriles BUS-VAO con carácter general, mientras que los ciclomotores tienen prohibida su circulación por ellos. La propia DGT lo recoge en su información sobre carriles BUS-VAO y en la resolución especial de tráfico de 2026.

Qué significa exactamente la señal del rombo blanco

La señal, conocida como S-51b, indica la presencia de un carril reservado para vehículos con alta ocupación. En la práctica, avisa de que no estás ante un carril convencional, sino ante uno con restricciones de uso. En algunos tramos, además, puede aparecer acompañada de información complementaria que precise cuántos ocupantes mínimos exige ese carril para poder utilizarlo legalmente.

La finalidad de estos carriles es doble: por un lado, favorecer la movilidad en accesos congestionados; por otro, incentivar el uso compartido del vehículo y el transporte colectivo. La DGT lleva años defendiendo esta herramienta como una forma de reducir atascos y mejorar la fluidez en entradas y salidas de grandes ciudades.

Qué vehículos pueden usarlo y dónde entran las motos

Aquí está la clave para los motoristas. En los carriles BUS-VAO, la DGT incluye entre los vehículos autorizados a los autobuses, los turismos con más de un ocupante, los taxis, los vehículos con señal V-15 y las motocicletas. Eso significa que una moto sí puede circular por estos carriles incluso cuando un coche particular no cumple la ocupación mínima exigida.

Por tanto, la nueva señal sí afecta a las motos, pero de forma favorable en términos de uso: les interesa conocerla porque les identifica un carril por el que, en general, sí pueden circular legalmente. La restricción más clara no recae sobre las motocicletas, sino sobre los turismos que no cumplan la ocupación requerida y sobre los ciclomotores, que están excluidos.

La multa puede llegar a 200 euros

Entrar en un carril VAO sin cumplir las condiciones puede salir caro. La infracción por utilizar de forma indebida un carril reservado está vinculada al régimen sancionador del tráfico y en la práctica se está difundiendo como una sanción de hasta 200 euros. Esa cifra aparece de forma recurrente en la información divulgada sobre esta señal y encaja con el tratamiento habitual de este tipo de incumplimientos.

Para el conductor de un coche, el error más típico es pensar que puede meterse en el carril VAO para ahorrar tiempo aunque viaje solo. Ahí es donde nace buena parte del riesgo de sanción. Para el motorista, en cambio, el problema suele venir más por el desconocimiento general de la señal que por una prohibición específica, ya que la moto sí figura entre los vehículos autorizados con carácter general.

Ojo: no todo depende solo de la señal

Hay un matiz importante. La propia DGT ha explicado en 2026 que la regulación de los carriles VAO se ha ajustado para priorizar la alta ocupación del vehículo frente al tipo de propulsión, de modo que el uso por determinados turismos con distintivos ambientales puede quedar condicionado a la situación del tráfico y a la señalización variable de acceso. Es decir, no basta con mirar el rombo: también hay que atender a los paneles luminosos y a la señalización complementaria del tramo.

Esto afecta sobre todo a los coches, pero refuerza una idea importante para todos los usuarios: la nueva señal no siempre opera sola. En algunos accesos y en algunas franjas horarias, el régimen del carril puede modificarse o concretarse con información adicional.

Por qué esta señal puede verse más desde ahora

La señal no nace de la nada. Forma parte de la actualización del catálogo oficial de señales y llega en un momento en que la DGT está reforzando la gestión de los carriles reservados, con proyectos como el nuevo BUS-VAO de la A-2 y con una regulación más flexible y tecnológica de estos accesos. Eso explica que su presencia sea cada vez más visible y que muchos conductores la estén descubriendo ahora, aunque el concepto de carril VAO lleve años existiendo.

En otras palabras, no estamos ante una revolución completa de la circulación, pero sí ante una nueva forma de señalizar algo que la DGT quiere hacer más reconocible y más homogéneo en carretera.

Entonces, ¿afecta o no a las motos?

La respuesta corta es , pero no como a los coches. A los motoristas les afecta porque deben reconocer la señal y saber que identifica un carril reservado, pero también porque la moto está autorizada con carácter general a usar estos carriles BUS-VAO. Quien no puede circular por ellos es el ciclomotor, y quien se expone a sanción clara por ocupación insuficiente es el turismo que no cumpla las condiciones del tramo.

Por eso, para una moto esta nueva señal no representa una prohibición directa, sino más bien una información muy útil. Para el coche que viaja solo, en cambio, puede convertirse fácilmente en una multa si se ignora.