Se filtra la prueba que deja claro que a Pere Navarro le importa un carajo lo que diga el Ministerio del Interior
La implantación de la baliza V16 como sustituta de los tradicionales triángulos de emergencia vuelve a estar en el centro del debate tras unas declaraciones cruzadas entre el Ministerio del Interior y la Dirección General de Tráfico (DGT). La controversia surge después de que el ministro Fernando Grande-Marlaska apuntara a una aplicación flexible de las sanciones, mientras que el director de la DGT, Pere Navarro, defendiera una postura mucho más estricta.
La postura del ministro: prioridad informativa frente a sancionadora
Durante la rueda de prensa posterior al balance provisional de seguridad vial 2025, Grande-Marlaska defendió con contundencia la utilidad de la señal luminosa.
Según explicó, la señal V16:
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Evita el riesgo de bajar del vehículo en caso de avería
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Es visible hasta un kilómetro de distancia
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Se integra en el sistema de vehículo conectado
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Permite enviar información en tiempo real a navegadores y paneles de la DGT
En cuanto a las multas por no llevarla instalada —sanción de 80 euros— el ministro señaló que las fuerzas de tráfico serían “flexibles” durante un periodo razonable, priorizando la información frente a la sanción. Subrayó además que el objetivo no es recaudatorio, sino salvar vidas.
La respuesta de la DGT: “Si no la colocas, te denuncian”
Sin embargo, pocos días después, el director de la DGT, Pere Navarro, ofreció un mensaje distinto durante el congreso Innovación Urbana. Movilidad Sostenible y Smart Cities, celebrado en Madrid.
Navarro fue claro: si un conductor sufre una avería y no coloca la baliza V16, será denunciado, ya que su uso es obligatorio según la normativa vigente.
La declaración evidenció una aparente falta de alineación en el discurso institucional.
Multas ya impuestas por no llevar la V16
La polémica se intensificó tras conocerse que la Guardia Civil ya está imponiendo sanciones. Según datos difundidos por la consultora especializada Pyramid Consulting, se ha registrado al menos una multa de 80 euros por no llevar la baliza V16 instalada.
La sanción fue emitida el 6 de enero, en la AP-7 a su paso por Valencia, por “no llevar instalada en el vehículo la señal reglamentaria correspondiente V-16”. La infracción se ampara en el artículo 10.3 de la Ley de Tráfico y en el artículo 18.1 del Reglamento General de Vehículos.
Dudas jurídicas: el principio de confianza legítima
Desde Pyramid Consulting sostienen que la aplicación inmediata de sanciones podría generar dudas jurídicas. Argumentan que el anuncio público de flexibilidad por parte del ministro podría interpretarse como un “signo externo concluyente” que generaba una expectativa razonable en los ciudadanos.
La consultora recuerda que el principio de confianza legítima, respaldado por jurisprudencia del Tribunal Supremo, protege al ciudadano cuando la Administración emite mensajes que inducen a confiar en una determinada actuación.
Según esta interpretación, la imposición de multas tras anunciarse un periodo de flexibilidad podría vulnerar principios como la previsibilidad y la seguridad jurídica recogidos en la Constitución.
Una medida que sigue generando debate
La baliza V16 será obligatoria en su versión conectada a partir de 2026, integrándose en la plataforma DGT 3.0. Su objetivo es reforzar la seguridad en carretera y reducir el riesgo de atropello al evitar que el conductor tenga que caminar por la calzada para colocar los triángulos.
No obstante, la transición hacia su obligatoriedad está marcada por la confusión entre mensajes institucionales y aplicación práctica de sanciones.
Mientras Interior insiste en que la finalidad es preventiva y orientada a salvar vidas, la actuación administrativa demuestra que las multas ya se están aplicando.
El debate sobre la baliza V16, su implantación y la coherencia institucional en su aplicación, continúa abierto en un momento clave para la seguridad vial en España.