AKRAPOVIC

Los escapes Akrapovic de imitación "arrasan" en Aliexpress... y algún listo los vende como originales en Wallapop

Los escapes de Aliexpress

AliExpress comercializa desde hace años multitud de silenciosos para motocicleta cuyo diseño recuerda enormemente a los escapes de Akrapovič. Lo curioso es que en muchas fotografías del anuncio no aparece el logotipo original o se utilizan nombres como “Scorpiovic”, pero existen compradores que aseguran haber recibido el escape con la conocida marca Akrapovič estampada. El verdadero problema llega después: algunas de estas imitaciones pueden terminar en el mercado de segunda mano presentadas como si fueran originales.

Cualquiera que haya buscado alguna vez un escape Akrapovič para su moto conoce perfectamente el problema.

Un sistema original de la compañía eslovena puede costar varios cientos de euros y, en determinados modelos, superar ampliamente los 1.000 euros.

En AliExpress, sin embargo, aparecen silenciosos aparentemente muy similares por 50, 60, 70 o 100 euros.

La diferencia de precio es tan grande que no debería existir ninguna duda.

No son Akrapovič.

Pero visualmente pueden parecerlo mucho más de lo que cabría esperar.

En las fotografías no siempre aparece el logotipo Akrapovič

Aquí está una de las peculiaridades más llamativas de este mercado.

Muchos anuncios evitan enseñar claramente la palabra Akrapovič sobre el producto.

En ocasiones el silencioso aparece completamente limpio, sin ningún logotipo.

En otras se utilizan marcas que recuerdan fonéticamente a la original.

Un documento de producto alojado en los propios servidores utilizados por AliExpress, por ejemplo, identifica uno de estos escapes como “SCORPIOVIC Brand”, un nombre cuya similitud con Akrapovič resulta difícil de ignorar.

También pueden encontrarse diseños genéricos con formas, acabados de apariencia de carbono, abrazaderas y terminales inspirados claramente en escapes deportivos conocidos.

Sobre la pantalla del ordenador pueden parecer simplemente un escape económico de marca desconocida.

El problema es lo que ocurre cuando llega el paquete.

Hay compradores que aseguran que llegan con el logo de Akrapovič

Existen casos documentados de compradores que aseguran haber adquirido uno de estos silenciosos sin que el anuncio mostrase claramente la marca Akrapovič y recibir después un producto con el logotipo colocado sobre el escape.

No es algo nuevo.

En foros españoles de propietarios de motocicletas pueden encontrarse usuarios hablando abiertamente de escapes comprados en AliExpress que llegan con el logotipo de Akrapovič pese a que las fotografías del anuncio no lo muestran. En un foro dedicado a BMW, por ejemplo, un usuario señalaba expresamente que el escape llegaba con “el logo Akrapovic” aunque no apareciera anunciado de esa forma.

Ya en 2025 se hizo conocido otro caso de un silencioso para BMW GS adquirido por aproximadamente 70 euros que se comercializaba aparentemente como un producto genérico y que, según el comprador, llegó a casa con el logotipo de Akrapovič estampado.

Es precisamente este detalle el que complica enormemente las cosas cuando el escape cambia posteriormente de propietario.

A simple vista pueden engañar perfectamente a alguien que no conozca el producto

Un aficionado experimentado probablemente sospechará inmediatamente.

Pero imaginemos a alguien que acaba de comprar una moto de segunda mano.

El escape tiene aspecto deportivo.

Lleva una terminación que parece carbono.

Tiene una pequeña placa metálica.

Y sobre el silencioso puede leerse:

Akrapovič.

Si el propietario anterior asegura que es original, ¿cómo sabe el comprador que realmente lo es?

Ese es el problema.

La presencia del logotipo ya no es suficiente para acreditar la autenticidad de un escape.

En comunidades internacionales de propietarios aparecen regularmente usuarios preguntando si los Akrapovič instalados en motocicletas que acaban de comprar son auténticos. En algunos casos, otros propietarios terminan identificándolos como diseños genéricos vendidos en AliExpress.

Incluso en 2026 continúan apareciendo casos de compradores de motocicletas usadas que descubren que el supuesto Akrapovič instalado no coincide con ningún escape que la propia marca comercialice para ese modelo.

El verdadero problema llega cuando terminan en Wallapop

Comprar conscientemente un escape chino de 70 euros sabiendo exactamente qué se está adquiriendo es una cosa.

Venderlo posteriormente como un Akrapovič original es algo completamente diferente.

Y aquí es donde estas imitaciones pueden convertirse en un auténtico problema para el mercado de segunda mano.

En plataformas como Wallapop existen multitud de anuncios de escapes Akrapovič usados. Algunos vendedores indican expresamente que se trata de productos originales, homologados o que incluyen documentación. Los precios varían enormemente dependiendo de la motocicleta y del sistema. Pueden encontrarse anuncios por 125, 240, 480, 680, 750 o incluso 950 euros.

Eso no significa que esos anuncios concretos sean falsos.

Ni mucho menos.

Un escape Akrapovič auténtico usado se vende perfectamente en Wallapop y puede conservar gran parte de su valor.

El problema es que también existe la posibilidad de que una de estas réplicas de AliExpress termine apareciendo posteriormente en el mercado de segunda mano con un precio muy superior y presentada simplemente como “Akrapovič”.

Y sin conocer su procedencia resulta extremadamente difícil saber si el vendedor lo compró originalmente en un distribuidor autorizado, venía instalado en la motocicleta o procede de una plataforma china.

Una réplica puede multiplicar varias veces su precio de segunda mano

Aquí aparece además un incentivo económico evidente.

Un silencioso genérico adquirido por 50 o 70 euros puede resultar mucho más convincente cuando lleva el logotipo de una de las marcas de escapes más prestigiosas del mundo.

Si posteriormente se anuncia por 200, 300 o 400 euros como un supuesto Akrapovič original, el comprador puede pensar incluso que está encontrando una ganga.

“Nuevo cuesta muchísimo más y este me lo dejan por 250 euros”.

Precisamente ahí está el peligro.

Un precio reducido puede parecer lógico tratándose de un producto usado.

Pero sigue siendo varias veces superior al precio de adquisición de una réplica.

Akrapovič no fabrica escapes de 70 euros

La diferencia entre ambos productos tampoco consiste únicamente en una pegatina.

Akrapovič es un fabricante esloveno especializado en sistemas de escape de altas prestaciones con instalaciones propias de investigación, fabricación y hasta fundición de titanio. La compañía trabaja con titanio, acero inoxidable, fibra de carbono y otros materiales sometidos a controles específicos.

Sus escapes están desarrollados para motocicletas concretas y, dependiendo del modelo, pueden incluir estudios de rendimiento, sonoridad, contrapresión, peso y homologación.

Un silencioso universal fabricado para venderse por unas pocas decenas de euros juega en una liga completamente diferente.

Puede sonar bien.

Puede quedar bonito.

Puede incluso durar años.

Pero eso no lo convierte en un Akrapovič auténtico.

Algunas copias ni siquiera imitan un modelo que exista realmente

Esta es una de las maneras más sencillas de detectar determinadas falsificaciones.

Hay escapes que llevan el logotipo Akrapovič pero cuyo diseño simplemente no existe en el catálogo de la compañía para esa motocicleta.

O utilizan la misma carcasa para decenas de motos completamente diferentes.

Esto lleva ocurriendo desde hace años.

Motociclismo ya documentó el fenómeno de tiendas asiáticas que comercializaban exactamente el mismo silencioso con distintas marcas: Akrapovič, Yoshimura, Arrow, SC-Project o incluso sin logotipo, llegando algunos anuncios a mostrar espacios destinados simplemente a colocar posteriormente el emblema elegido.

Es decir, no estamos hablando necesariamente de una réplica extremadamente sofisticada de un modelo concreto.

En algunos casos es un mismo escape universal al que se le cambia el logotipo.

El carbono puede ser otra pista

También existen diferencias en los materiales.

Akrapovič utiliza fibra de carbono real en los componentes correspondientes de sus escapes.

En algunas imitaciones económicas, sin embargo, lo que parece fibra de carbono puede ser simplemente una decoración superficial o un acabado que reproduce su patrón visual.

Compradores y aficionados han identificado falsificaciones precisamente por la textura del supuesto carbono, por soldaduras de inferior calidad, remaches, abrazaderas o componentes que no coinciden con los sistemas oficiales.

Pero nuevamente surge el mismo inconveniente:

hay que saber qué se está mirando.

Para un comprador sin experiencia, una pieza negra con apariencia de carbono y un enorme logotipo Akrapovič puede resultar perfectamente convincente.

La homologación es todavía más importante que el logotipo

Existe además otra cuestión que puede acabar saliendo mucho más cara que la propia compra.

Que un escape lleve escrito Akrapovič no significa que esté homologado para circular legalmente con esa motocicleta.

Akrapovič identifica específicamente los productos que cumplen normativas como ECE o EC y explica que la conformidad depende del sistema concreto y de su aplicación.

Por eso, al comprar un escape de segunda mano conviene comprobar no solamente el logotipo, sino también:

  • Referencia exacta del escape.
  • Modelo de motocicleta para el que fue fabricado.
  • Marcajes de homologación.
  • Documentación correspondiente.
  • Calidad de las soldaduras.
  • Materiales empleados.
  • Forma de la tapa de carbono.
  • Abrazaderas y muelles.
  • Correspondencia con las fotografías del catálogo oficial.

Si el supuesto Akrapovič no aparece en ningún lugar del catálogo de la marca para esa moto, hay motivos más que suficientes para sospechar.

Cuidado especialmente con los escapes vendidos junto con una moto

Quizá el escenario más complicado no sea siquiera comprar el escape por separado.

Es comprar una moto usada que ya lo lleva instalado.

El anuncio puede decir:

“Escape Akrapovič”.

El vendedor quizá incluso lo compró así al anterior propietario y esté convencido de que es auténtico.

Después la motocicleta cambia de manos varias veces y llega un momento en el que nadie conoce realmente la procedencia de aquella pieza.

Un escape chino que originalmente costó 70 euros puede haber pasado por tres propietarios y terminar convertido, casi por tradición oral, en “el Akrapovič que lleva la moto”.

Eso explica por qué periódicamente aparecen aficionados en foros intentando descubrir si el escape instalado en la moto usada que acaban de adquirir es auténtico.

Una pegatina ya no demuestra absolutamente nada

Hace años podía resultar razonable pensar que si un escape llevaba el logotipo de una marca prestigiosa, probablemente pertenecía a esa compañía.

Hoy no.

AliExpress y otras plataformas han convertido las reproducciones estéticas en algo extremadamente accesible.

Por unas pocas decenas de euros es posible comprar escapes que recuerdan muchísimo a sistemas que cuestan diez veces más.

Algunos se anuncian sin logotipo.

Otros utilizan nombres como Scorpiovic.

Y existen casos documentados en los que el comprador afirma que el producto que finalmente recibe sí lleva el logotipo Akrapovič aunque este no aparezca en las fotografías del anuncio.

Mientras quien lo compra sepa que tiene delante una imitación, la confusión es limitada.

El verdadero problema comienza cuando ese escape vuelve al mercado.

Entonces tenemos una pieza barata, con una apariencia razonablemente convincente y con el nombre Akrapovič colocado en el lateral.

Y basta con que alguien la anuncie como original para que el siguiente comprador pueda terminar pagando varios cientos de euros por algo que salió de AliExpress por una fracción de esa cantidad.

Por eso, si vas a comprar un Akrapovič de segunda mano, la regla debería ser muy sencilla:

no compres el logotipo. Comprueba el escape.