La DGT quiere multarte si haces esto con el móvil: "Con un toque, avisas a los demás"
La implantación definitiva de la baliza V16 conectada ha marcado un antes y un después en la normativa de tráfico en España. Pero no será el único cambio. La Dirección General de Tráfico estudia ahora una nueva prohibición que podría traducirse en más sanciones para los conductores: limitar o perseguir los avisos en tiempo real sobre controles policiales y radares móviles.
El foco ya no está en los radares fijos
Conviene aclararlo: avisar de radares fijos es completamente legal. Su ubicación es pública y la propia DGT la difunde de forma oficial.
El problema, según Interior y Tráfico, se centra en:
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Avisos de radares móviles
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Alertas de controles policiales en tiempo real
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Difusión de estas ubicaciones en apps, WhatsApp o Telegram
Aplicaciones como Waze o Google Maps permiten señalar con un toque en pantalla la presencia de controles, algo que las autoridades consideran cada vez más problemático.
El argumento del Gobierno: seguridad y responsabilidad
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ya se pronunció con contundencia hace meses, calificando esta práctica como “insolidaria e incívica”, al considerar que puede permitir a un conductor bajo los efectos del alcohol esquivar un control y provocar un accidente más adelante.
En la misma línea, el director de la DGT, Pere Navarro, ha defendido que avisar de controles en grupos privados puede tener consecuencias indirectas graves.
La idea que se estudia es atribuir responsabilidad directa a la persona física que difunda la ubicación de un control, aunque lo haga a través de redes sociales o servicios de mensajería.
Francia y Alemania, precedentes europeos
No sería una medida aislada en Europa. Países como Francia ya han limitado este tipo de avisos, prohibiendo señalar el punto exacto de un control y permitiendo únicamente marcar zonas amplias de forma orientativa.
España podría avanzar hacia un modelo similar.
Más allá de esquivar multas: el problema de la distracción
La DGT no solo argumenta que estos avisos permiten eludir controles. También subraya otro riesgo: para introducir la alerta en muchas aplicaciones es necesario tocar la pantalla del móvil, algo prohibido y potencialmente peligroso durante la conducción.
A esto se suma un efecto perverso que preocupa a Tráfico: el conductor que frena bruscamente justo en el punto señalado y vuelve a acelerar después, sin modificar realmente su comportamiento de riesgo.
¿Habrá nueva ley?
Por ahora no existe una norma concreta aprobada. Cualquier modificación deberá seguir el procedimiento legislativo habitual.
Mientras tanto, la estrategia operativa ya ha cambiado: los controles son cada vez más breves y móviles, con duraciones de apenas quince minutos antes de desplazarse a otro punto, dificultando así que los avisos sean efectivos.
Un nuevo escenario tras la V16
Con la desaparición progresiva de los triángulos y la obligatoriedad futura de la baliza V16 conectada, la DGT busca reforzar un modelo de seguridad vial más tecnológico y controlado.
El siguiente paso podría afectar directamente a los hábitos digitales de los conductores. Si finalmente se regula la difusión de controles en tiempo real, compartir la ubicación de un radar móvil podría dejar de ser una práctica habitual para convertirse en una infracción sancionable.
Y eso, inevitablemente, significaría más multas y un nuevo marco de responsabilidad en la carretera digital.