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La DGT invierte más de 300.000 euros en cinco radares nuevos para tu seguridad

El radar ilegal

La Dirección General de Tráfico ha comenzado agosto reforzando la vigilancia en las carreteras españolas. Coincidiendo con una nueva campaña especial de control de la velocidad, el organismo ha anunciado la entrada en funcionamiento de cinco nuevos puntos de control situados en las provincias de Soria, Segovia y Albacete.

Los dispositivos forman parte del plan de la DGT para instalar 122 nuevos puntos de control de velocidad, cuya ejecución comenzó en 2025 y continuará completándose durante 2026.

En esta ocasión se incorpora un radar fijo y dos radares de tramo bidireccionales. Estos últimos vigilan la circulación en los dos sentidos de la carretera, por lo que la DGT contabiliza cuatro puntos de control distintos, que se suman al radar convencional instalado en Soria.

Dónde están los cinco nuevos radares

El único radar fijo está instalado en la carretera CL-101, en la provincia de Soria:

  • Soria: CL-101, punto kilométrico 7,020, sentido decreciente.

En Segovia se ha colocado un radar de tramo bidireccional en la N-110, que controla aproximadamente 2,6 kilómetros:

  • Segovia: N-110, desde el kilómetro 158,7 hasta el 161,3.
  • Segovia: N-110, desde el kilómetro 161,3 hasta el 158,7.

El segundo radar de tramo se encuentra en Albacete y vigila alrededor de 5,65 kilómetros de la CM-412:

  • Albacete: CM-412, desde el kilómetro 208,15 hasta el 202,5.
  • Albacete: CM-412, desde el kilómetro 202,5 hasta el 208,15.

Todos los controles estarán señalizados en la propia carretera y sus ubicaciones serán comunicadas a los operadores de servicios de tráfico para que puedan incorporarlas a sus navegadores.

¿Cuánto cuestan estos radares?

La DGT no ha publicado una factura individualizada de estos cinco nuevos puntos, pero sí ha comunicado anteriormente cuánto cuesta aproximadamente instalar cada tipo de dispositivo.

Según las cifras oficiales ofrecidas por Tráfico, el coste de un radar fijo ronda los 67.000 euros, mientras que cada punto de control de tramo cuesta aproximadamente 66.000 euros. Estas cantidades incluyen el conjunto del punto de vigilancia y no únicamente la cámara o el cinemómetro.

Tomando estas cantidades como referencia, el coste estimado sería el siguiente:

  • Un radar fijo: aproximadamente 67.000 euros.
  • Cuatro puntos de tramo: aproximadamente 264.000 euros.
  • Inversión total estimada: alrededor de 331.000 euros.

La cantidad debe entenderse como una estimación, ya que el precio final puede variar dependiendo de las obras necesarias, la instalación eléctrica, las comunicaciones, las estructuras, las cámaras y la integración con los sistemas de gestión de denuncias.

Aunque físicamente la DGT habla de dos radares de tramo bidireccionales, cada sentido aparece contabilizado como un punto de control independiente. Por eso el anuncio oficial se refiere a cinco nuevos puntos: uno fijo y cuatro direcciones controladas mediante radares de tramo.

Un mes sin multas

Los nuevos radares no comenzarán a sancionar inmediatamente. Durante su primer mes de funcionamiento, los conductores que superen la velocidad máxima recibirán únicamente una notificación informativa.

La carta advertirá al titular del vehículo de que ha sido detectado circulando por encima del límite, pero no se tramitará ninguna sanción económica durante este periodo inicial.

Una vez transcurrido ese mes, los excesos de velocidad sí serán denunciados y podrán suponer multas de entre 100 y 600 euros, además de la pérdida de hasta seis puntos del permiso de conducir, dependiendo de la velocidad registrada y del límite establecido en la vía.

Campaña especial hasta el 9 de agosto

La puesta en marcha de estos radares coincide con una campaña especial de vigilancia de la velocidad, activa desde el lunes 3 hasta el domingo 9 de agosto de 2026.

Durante estos siete días se intensificarán los controles en carreteras convencionales, autopistas, autovías y vías urbanas. Participarán agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, además de las policías autonómicas y locales que se adhieran a la campaña europea coordinada por RoadPol.

La vigilancia se concentrará especialmente en las carreteras convencionales, los puntos con mayor siniestralidad y aquellos tramos en los que la velocidad sea considerada uno de los principales factores de riesgo.

Según los últimos datos difundidos por la DGT, la velocidad inadecuada estuvo presente en 307 siniestros mortales registrados en 2024, lo que representa el 22% del total contabilizado en las carreteras bajo su competencia.

Con estos cinco nuevos puntos, Tráfico continúa ampliando una red de vigilancia que apuesta cada vez más por los radares de tramo, capaces de controlar la velocidad media durante varios kilómetros y no únicamente en un punto concreto de la carretera.