DGT

La DGT cambia el carnet de conducir: te lo podrás sacar así y tiene estas ventajas

DGT

La Dirección General de Tráfico (DGT) prepara uno de los cambios más relevantes de los últimos años en el sistema de obtención del permiso de conducir. En línea con la nueva directiva impulsada por la Unión Europea, los aspirantes podrán sacarse el carnet con un coche automático y, aun así, conducir también vehículos manuales, algo que hasta ahora estaba limitado por la normativa española.

La medida forma parte de una reforma más amplia que busca adaptar la legislación a la realidad del mercado y a los objetivos de seguridad vial marcados por Bruselas dentro del plan Vision Zero, cuyo propósito es reducir a cero las víctimas mortales en carretera en 2050.

El fin práctico del código 78

Hasta ahora, quien se examinaba con un coche automático obtenía el permiso con el código 78, una restricción que impedía conducir vehículos con cambio manual. Para eliminar esa limitación era obligatorio realizar un nuevo examen práctico con un coche manual.

Con la nueva directiva europea, ese planteamiento cambia. El examen podrá realizarse con un vehículo automático y, posteriormente, si el conductor quiere manejar un coche manual, bastará con completar una formación adicional de siete horas en una autoescuela, sin necesidad de repetir el examen oficial.

Se trata de una actualización que muchos consideraban inevitable. Hoy en día, más de la mitad de los coches que se venden en Europa son automáticos, especialmente por el auge de los modelos híbridos y eléctricos, que prescinden del embrague tradicional.

Un carnet más adaptado a la realidad del mercado

La reforma no llega sola. Bruselas trabaja en la creación de un carnet digital único para toda la Unión Europea, aunque cada país podrá mantener también el formato físico si lo desea. El objetivo es armonizar criterios, facilitar la movilidad entre estados miembros y reforzar los estándares de seguridad.

En este contexto, mantener un sistema que obligaba a repetir un examen completo solo por el tipo de transmisión empezaba a resultar desfasado. El mercado avanza hacia la automatización, y la normativa debía ponerse al día.

Más seguridad y menos barreras

Desde el punto de vista de la seguridad vial, el cambio también tiene lógica. Conducir un coche automático elimina la gestión del embrague y reduce la carga de tareas del conductor, especialmente en entornos urbanos o en situaciones de tráfico denso.

La formación adicional de siete horas permitirá familiarizarse con el uso del cambio manual —coordinación de embrague y palanca— sin necesidad de duplicar el proceso administrativo completo. Así, se equilibra la simplificación del examen con una preparación específica para quienes quieran ampliar sus capacidades.

Un paso hacia el futuro del automóvil

El cambio normativo refleja una tendencia clara: el cambio manual está en retroceso. Aunque seguirá presente durante años, especialmente en el mercado de ocasión, el protagonismo creciente de la electrificación hace que el embrague sea cada vez menos habitual.

Con esta modificación, la DGT adapta el sistema de permisos a una nueva era del automóvil. Un ajuste que, más que revolucionario, parece simplemente coherente con el rumbo que ya ha tomado la industria.