Denuncia que un radar de la DGT es ilegal y consigue que lo retiren a las semanas: "¿Se puede denunciar en una comisaría?"
Hay denuncias que parecen perderse en la burocracia y otras que, aunque tarden, terminan teniendo consecuencias visibles. Eso es lo que cuenta Desterrado_oficial tras anunciar la retirada de una caja de radar situada en la Nacional 238, en el punto kilométrico 4+960, sentido creciente. Según explica, esa instalación había sido denunciada por su cuenta en 2024 al considerar que podía representar un riesgo para los usuarios de la vía.
El mensaje principal que lanza es claro: denunciar sirve. No siempre de forma inmediata, no siempre con la rapidez que muchos ciudadanos esperan, pero sí puede provocar cambios cuando se argumentan los hechos, se cita normativa y se deja constancia formal de una posible irregularidad.
Una denuncia presentada en julio de 2024
Según el relato de Desterrado_oficial, la denuncia se presentó el 17 de julio de 2024 bajo el expediente 2024-C-40. En ella se advertía de la presencia de una caja metálica para equipos de control de velocidad colocada en una zona que, siempre según su explicación, podía afectar a la seguridad vial.
La crítica no se centraba únicamente en la existencia de un radar, sino en su ubicación física. El argumento principal era que la caja y su base de obra se encontraban demasiado cerca de una barrera metálica de seguridad, dentro de lo que denomina el ancho de trabajo del sistema. Según su exposición, esa colocación podía modificar el comportamiento de la barrera en caso de impacto y aumentar los daños en un accidente.
El problema de colocar obstáculos junto a una barrera
Una barrera metálica de seguridad no funciona como una pared rígida. Está diseñada para deformarse, absorber energía y reconducir el vehículo en caso de salida de vía. Para hacerlo correctamente necesita un espacio libre determinado detrás o alrededor, dependiendo del tipo de sistema, su instalación y sus características técnicas.
La denuncia de Desterrado_oficial apuntaba precisamente a eso: si se instala un obstáculo rígido demasiado cerca de la barrera, esa barrera puede no trabajar como debe. En su relato, habla de una distancia aproximada de 11 centímetros entre la caja de radar y la barrera, cuando, según su criterio técnico, debería existir una distancia mucho mayor, en torno a 1,3 metros para ese tipo de barrera.
El fondo del asunto es sencillo de entender: una caja de radar no debería convertirse en un obstáculo añadido en una zona pensada para proteger a los conductores.
La señalización también estaba en cuestión
La denuncia no se limitaba a la cabina. Desterrado_oficial también cuestionaba la señalización previa que advertía de la presencia de radar. Según cuenta, en el momento de la inspección la caja podía estar vacía, sin equipo de cinemometría en su interior, por lo que considera que esa señalización no se ajustaba a la realidad.
Su argumento es que la señalización debe ser creíble, clara y coherente con lo que existe realmente en la vía. Si una señal anuncia un radar y la cabina no contiene equipo, sostiene que se está generando una información incorrecta para el conductor.
Ese punto abre otro debate habitual: el uso de cajas de radar vacías como elemento disuasorio. Para algunos, es una herramienta preventiva. Para otros, puede suponer una señalización engañosa si no responde a una situación real.
La retirada llega casi dos años después
La noticia, según cuenta la propia cuenta, llega el 18 de mayo de 2026. Ese día habrían sido retiradas tanto la caja del radar como la señalización previa. La peana o base de obra, según su versión, todavía no habría sido retirada en ese momento, aunque afirma que se retirará próximamente.
La lectura que hace Desterrado_oficial es que se ha recuperado la seguridad vial en ese punto y también la capacidad funcional de la barrera metálica en caso de impacto.
Eso sí, el proceso no habría sido rápido. Entre la denuncia de julio de 2024 y la retirada en mayo de 2026 han pasado casi dos años. Por eso el caso sirve también para mostrar una realidad incómoda: incluso cuando una reclamación prospera, los tiempos administrativos pueden ser muy largos.
La crítica a la DGT y al Ministerio
En su explicación, Desterrado_oficial dirige la denuncia contra una situación que atribuye a la DGT y al ámbito del Ministerio de Transportes. Según su relato, la instalación incumplía normativa de carreteras, reglamentos y normas técnicas, y podía producir efectos sobre las condiciones de seguridad apropiadas para circular.
También menciona referencias como el Reglamento General de Circulación, la normativa de carreteras, la Orden Circular 35/2014, la UNE-EN 1317 y artículos relacionados con infracciones en materia de carreteras. En su exposición, incluso plantea que podrían existir sanciones por la instalación de elementos en condiciones que afecten a la seguridad vial.
Conviene subrayar que se trata de la versión y argumentación de la cuenta. No consta en el material aportado una respuesta detallada de la DGT ni del Ministerio explicando oficialmente los motivos de la retirada.
“Denunciar sirve”: el mensaje de fondo
Más allá del radar concreto, el vídeo tiene un mensaje político y ciudadano muy claro. Desterrado_oficial insiste en que no basta con quejarse “en el bar” o en redes sociales. Si alguien detecta una situación que considera peligrosa o contraria a la normativa, debe denunciar formalmente los hechos.
Su planteamiento es que hay que aportar datos concretos: ubicación, punto kilométrico, sentido de circulación, fotografías, normativa aplicable y explicación del riesgo. No se trata solo de decir “esto está mal”, sino de construir una reclamación con base técnica.
En este caso, según su relato, esa insistencia habría terminado con la retirada de la caja.
Un agradecimiento poco habitual
Uno de los momentos más llamativos llega al final, cuando Desterrado_oficial decide dar las gracias al Ministerio de Fomento y a la Dirección General de Tráfico por retirar la instalación y recuperar la seguridad vial en ese punto. Lo hace incluso reconociendo que algunos de sus seguidores quizá no esperaban ese agradecimiento.
El gesto tiene importancia porque convierte el caso en algo más que una crítica. La cuenta denuncia, presiona, expone y, cuando se produce una actuación que considera correcta, también la reconoce.
Una cabina menos y una advertencia mayor
La retirada de esta caja de radar en la N-238 deja una pregunta de fondo: ¿cuántas instalaciones en carretera se revisan realmente desde el punto de vista de la seguridad pasiva? Un radar, una señal, una base de hormigón o un armario técnico pueden parecer elementos menores, pero si están mal ubicados junto a una barrera o dentro de una zona de impacto, pueden alterar el comportamiento de la infraestructura.
El caso que cuenta Desterrado_oficial no va solo de radares. Va de algo más amplio: la carretera debe estar diseñada para perdonar errores, no para multiplicar las consecuencias de un accidente.
Y si una denuncia ciudadana ha terminado retirando una instalación que podía comprometer esa seguridad, el mensaje es bastante claro: revisar, documentar y reclamar puede cambiar cosas. Aunque tarde casi dos años.