DGT

Tras el chaleco obligatorio, el calzado y los guantes, Pere Navarro pone el ojo en los moteros

Pere Navarro jugando con el merchandising de la Guardia Civil. Foto generada por IA.

La creciente presencia de las motocicletas en la movilidad española plantea un problema que la Dirección General de Tráfico considera prioritario: el peso de los motoristas entre las víctimas mortales continúa siendo muy superior a su representación dentro del parque de vehículos.

Para buscar respuestas, España celebrará la segunda edición de la International Motorcycle Safe Mobility Conference, un congreso internacional dedicado específicamente a la seguridad de quienes se desplazan sobre dos ruedas.

El encuentro tendrá lugar los días 21 y 22 de octubre de 2026 en el Pabellón Puente de Mobility City, en Zaragoza. Está promovido por la DGT y la Asociación Nacional de Empresas del Sector Dos Ruedas, ANESDOR, mientras que la organización corresponde a Fundación Ibercaja/Mobility City.

La conferencia pretende reunir a responsables institucionales, investigadores, especialistas en seguridad vial y representantes de la industria para estudiar cómo reducir los accidentes de motocicleta mediante una estrategia que no se limite a responsabilizar únicamente al conductor.

Los motoristas son el 28 % de las víctimas mortales

La presentación de esta segunda edición se celebró el pasado 10 de julio en la sede de la DGT. Participaron el director general de Tráfico, Pere Navarro; el secretario general de ANESDOR, José María Riaño; el jefe de área de Mobility City, Jaime Armengol, y el director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, Álvaro Gómez.

Durante el encuentro, Pere Navarro expuso una diferencia especialmente preocupante entre el peso de las motos dentro del parque móvil y su presencia en las estadísticas de mortalidad.

En España, las motocicletas ya representan el 16 % del total del parque de vehículos, mientras que los motoristas, en lo que va de año, suponen el 28 % de las víctimas mortales”, afirmó el director general de Tráfico.

Esto no significa que el 28 % de los motoristas sufran un accidente, sino que casi tres de cada diez personas fallecidas en las carreteras durante el periodo analizado pertenecían a este colectivo, a pesar de que las motocicletas representan aproximadamente uno de cada seis vehículos.

La diferencia refleja la especial vulnerabilidad de quienes viajan sin una carrocería que absorba parte de la energía en caso de impacto.

Una prioridad para la DGT

La DGT reconoce que el aumento de los desplazamientos en moto obliga a reforzar las políticas dirigidas específicamente a sus usuarios.

Las motocicletas y los scooter han ganado presencia como alternativa para acceder a las ciudades, evitar atascos y reducir los tiempos de desplazamiento. Al mismo tiempo, continúan teniendo un peso importante como vehículos de ocio, turismo y utilización deportiva.

Pere Navarro explicó durante la presentación que la seguridad de este colectivo ha sido tenida en cuenta en la reciente modificación del Reglamento General de Circulación.

Es un colectivo que nos preocupa especialmente y por eso en la modificación del Reglamento de Circulación hemos incluido varias medidas específicas dirigidas a este colectivo con la intención de incrementar su seguridad”, señaló.

El congreso permitirá abordar el problema desde una perspectiva más amplia, compartiendo iniciativas desarrolladas en otros países y estudiando qué medidas pueden trasladarse al contexto español.

Más allá de culpar al motorista

Uno de los principales valores de la conferencia es su planteamiento integral.

La seguridad de una motocicleta no depende únicamente de que el conductor respete las normas. También influyen el estado del asfalto, el diseño de las carreteras, las barreras de protección, la visibilidad de las señales, la formación recibida y los sistemas incorporados al vehículo.

Las mesas redondas y ponencias estudiarán cuestiones relacionadas con:

  • Políticas públicas y regulación.
  • Diseño y mantenimiento de las infraestructuras.
  • Seguridad activa y pasiva de las motocicletas.
  • Comportamiento de los diferentes usuarios de la vía.
  • Formación inicial y continua de los motoristas.
  • Innovación tecnológica y conectividad.
  • Respuesta de los servicios de emergencia.
  • Atención sanitaria y posterior a los siniestros.

El programa seguirá los principios del denominado Sistema Seguro, que parte de una realidad: las personas cometen errores y el sistema de movilidad debería estar diseñado para evitar que esos fallos terminen provocando lesiones graves o mortales.

Las carreteras también forman parte del problema

Uno de los asuntos previsiblemente centrales será la adaptación de las infraestructuras a las particularidades de las motocicletas.

Un bache, una junta longitudinal, una tapa metálica, una marca vial deslizante o la presencia de gravilla pueden suponer una molestia para un automóvil, pero provocar una caída cuando quien circula lo hace sobre dos ruedas.

También existen diferencias importantes en las consecuencias de una salida de vía. Las barreras metálicas tradicionales pueden proteger a los ocupantes de un coche, pero representar un riesgo adicional para un motorista que impacta contra los postes después de caer.

Por eso, el debate internacional sobre seguridad motociclista incluye cada vez más cuestiones como la instalación de sistemas de protección adecuados, la utilización de pinturas con mayor adherencia y la conservación específica de los tramos frecuentados por motos.

La conferencia buscará compartir experiencias aplicadas en diferentes países y determinar cuáles han conseguido resultados medibles.

La formación continuará bajo análisis

La preparación del motorista será otro de los grandes bloques del encuentro.

Obtener el permiso de conducción acredita unos conocimientos y capacidades mínimos, pero no garantiza que el usuario domine todas las situaciones que puede encontrar durante años de circulación.

La frenada de emergencia, la correcta trazada de una curva, la gestión de la mirada, la circulación sobre superficies deslizantes o el comportamiento con pasajero y equipaje son habilidades que pueden deteriorarse si no se practican.

También existen grandes diferencias entre conducir un scooter urbano, una moto de 125 cc, una deportiva o una maxitrail de más de 250 kilos.

La conferencia estudiará tanto la formación para nuevos conductores como los posibles programas de perfeccionamiento voluntario o incentivado para usuarios con experiencia.

La tecnología puede evitar accidentes

Los fabricantes han introducido durante los últimos años importantes avances en seguridad.

El ABS, el control de tracción, las plataformas inerciales, los sistemas de frenada en curva y las suspensiones electrónicas permiten reducir las consecuencias de determinados errores. En algunos modelos también aparecen radares capaces de controlar la distancia con otros vehículos o advertir de la presencia de tráfico en el ángulo muerto.

La conectividad abre otro campo de trabajo. Una motocicleta podría intercambiar información con automóviles, infraestructuras y centros de gestión para advertir de que se aproxima a una intersección, de que existe un vehículo detenido o de que se ha producido una caída.

Sin embargo, la tecnología también presenta desafíos. Los sistemas deben ser comprensibles, fiables y accesibles económicamente, y no deberían generar una falsa sensación de seguridad en el conductor.

La conferencia contará con representantes de organismos técnicos y de la industria capaces de analizar tanto las posibilidades como las limitaciones de estas soluciones.

Una primera edición con representación mundial

La primera International Motorcycle Safe Mobility Conference se celebró en 2024 y reunió a instituciones y especialistas procedentes de numerosos países.

Participaron representantes del Foro Internacional de Transporte de la OCDE, la Comisión Europea y los observatorios de seguridad vial de Asia-Pacífico, África e Iberoamérica.

También estuvieron presentes la Agencia Nacional de Seguridad Vial de Colombia, la Compañía de Tráfico de São Paulo y el Comité Nacional de Seguridad Vial de Vietnam.

Entre los organismos técnicos se encontraban la Federación Internacional de Motociclismo, el Instituto Nacional Sueco de Investigación sobre Carreteras y Transportes y Euro NCAP.

La industria estuvo representada por asociaciones como la ACEM, la Asociación Internacional de Fabricantes de Motocicletas, la ANCMA italiana y el Consorcio de Motocicletas Conectadas.

La organización pretende aprovechar la experiencia de aquella primera edición y convertir Zaragoza en un punto de encuentro internacional permanente para la seguridad de las motocicletas.

La realidad de la moto cambia según el país

Uno de los elementos más interesantes del congreso será la posibilidad de comparar contextos muy diferentes.

En España y otros países europeos, la motocicleta se emplea habitualmente para los desplazamientos urbanos, el ocio o los viajes. En numerosas regiones de Asia, África o Latinoamérica, en cambio, constituye el principal medio de transporte de millones de familias.

Jaime Armengol destacó esta diferencia durante la presentación:

Mientras en nuestro entorno se utiliza para desplazamientos urbanos y para ocio, hay lugares donde la moto es el vehículo principal y único”.

Esta realidad obliga a evitar soluciones universales. Una medida aplicable a una gran ciudad europea puede resultar inviable en un país donde la moto permite acceder al trabajo, transportar mercancías o conectar comunidades que carecen de otros medios de movilidad.

Armengol defendió que Mobility City debe servir como espacio para analizar estas realidades y convertirse en una referencia internacional sobre movilidad segura.

España quiere asumir un papel de liderazgo

ANESDOR considera que España reúne dos características que justifican la celebración del encuentro: una larga tradición motociclista y una posición internacional destacada en materia de seguridad vial.

José María Riaño explicó que la asociación y la DGT consideraban necesario que España encabezara este debate.

Desde ANESDOR y la DGT teníamos claro que España debía liderar este ámbito, y decidimos impulsar este congreso, de la mano de Mobility City”, señaló el secretario general de la asociación.

El objetivo no es únicamente mostrar los avances nacionales, sino reunir experiencias internacionales, estudiar sus resultados y generar propuestas que puedan ser utilizadas por administraciones, fabricantes y organizaciones de otros países.

Colaboración entre la Administración y la industria

La participación conjunta de la DGT y ANESDOR puede generar suspicacias, ya que una representa a la Administración responsable de la seguridad y la otra a las empresas del sector.

Sin embargo, ambas partes sostienen que la reducción de la siniestralidad exige la colaboración de todos los actores.

Los fabricantes pueden desarrollar vehículos más seguros y aportar información técnica. La Administración puede modificar normas, infraestructuras y programas de formación. Los investigadores pueden medir la eficacia de cada actuación y los usuarios pueden explicar los problemas reales que encuentran en la carretera.

Riaño resumió este planteamiento durante la presentación:

Este congreso es la mejor muestra de lo que puede lograr la colaboración público-privada: las instituciones y el sector profesional de la moto trabajando juntos con un mismo propósito”.

Para que esa colaboración resulte creíble, las propuestas deberán apoyarse en datos y colocar la reducción de víctimas por encima de los intereses comerciales o recaudatorios.

Presencial en Zaragoza y retransmitido por internet

La conferencia se desarrollará en formato híbrido.

Las sesiones presenciales tendrán lugar en el Pabellón Puente de Mobility City, en Zaragoza, pero también se retransmitirán en directo por internet. Esto permitirá seguir el evento desde otros países y facilitará la participación de investigadores, profesionales y usuarios que no puedan desplazarse.

La asistencia presencial será gratuita, aunque será necesario inscribirse previamente y las plazas estarán limitadas por el aforo disponible.

Las inscripciones ya se encuentran abiertas a través de la página oficial del evento, según han confirmado la DGT, ANESDOR y Fundación Ibercaja.

De las ponencias a las medidas reales

El verdadero éxito de la conferencia no dependerá únicamente del número de organismos representados ni del prestigio de sus participantes.

El reto será convertir el conocimiento compartido en medidas concretas, con plazos, presupuestos y mecanismos que permitan comprobar su eficacia.

Los motoristas continúan teniendo una presencia desproporcionada entre las víctimas mortales. Por eso, cualquier propuesta deberá analizarse no solo por su intención, sino por su capacidad real para evitar accidentes o reducir sus consecuencias.

La segunda International Motorcycle Safe Mobility Conference reunirá a quienes diseñan las carreteras, fabrican las motos, elaboran las normas, forman a los conductores y atienden a las víctimas.

El punto de partida ya está claro: las motos representan el 16 % del parque, pero sus usuarios suponen el 28 % de los fallecidos registrados durante el año.

Los días 21 y 22 de octubre, Zaragoza deberá intentar responder a la pregunta verdaderamente importante: qué hay que cambiar para que el crecimiento de la motocicleta no continúe acompañado por una mortalidad tan elevada.