¿Aún dudas si los cascos LS2 son fiables? Así los prueban en China

LS2

LS2 lleva 35 años construyendo su reputación sobre una idea muy clara: controlar todo el proceso de fabricación para ofrecer cascos y equipamiento de alto nivel a precios competitivos. Una visita a su principal fábrica en Guangzhou (China) permite entender por qué la marca se ha convertido en una referencia global en tan poco tiempo.

Una fábrica propia que marca la diferencia

La planta principal de LS2 en Guangzhou ocupa 270.000 m², da empleo a más de 1.800 trabajadores y puede producir hasta 10.000 cascos al día, además de unas 30.000 prendas de equipamiento al mes. A diferencia de muchas marcas del sector, LS2 no externaliza su producción a fabricantes OEM: diseña, desarrolla, prueba y fabrica todo en casa.

Este control integral de la cadena de suministro es clave para entender cómo LS2 logra ofrecer cascos de carbono a precios mucho más accesibles que sus competidores, sin renunciar a la seguridad ni a la calidad.

Cuatro tecnologías de calota, un mismo objetivo

LS2 fabrica internamente cuatro tipos de cascos, cada uno pensado para un equilibrio distinto entre peso, coste y complejidad técnica:

  • Carbono

  • Fibra de vidrio

  • KPA (Kinetic Polymer Alloy)

  • ABS

Los modelos de carbono son los más complejos y costosos de producir. Sin embargo, LS2 destaca por fabricar incluso las piezas más pequeñas en carbono, algo poco habitual en la industria. Un ejemplo es el LS2 Dragon, cuya estructura es 98% carbono 6K, incluyendo elementos como anclajes, marcos y refuerzos, todo producido internamente.

Innovación constante gracias al control industrial

Al tener toda la producción centralizada, LS2 puede aplicar mejoras de I+D de forma rápida y directa. Esto se aprecia claramente en el nuevo Advent 2, su casco modular de última generación, que incorpora la tecnología Flipback característica de la marca, ahora con:

  • Perfil más compacto

  • Menor peso

  • Uso de carbono no solo exterior, sino también en zonas estructurales internas

El resultado es un casco más ligero, más equilibrado y con mejor comportamiento dinámico.

Mucho más que una calota bonita

LS2 no se limita a fabricar la carcasa exterior. También desarrolla internamente:

  • Interiores con distintos tejidos y densidades según mercado y uso

  • Visores claros, tintados y fotocromáticos

  • Sistemas de cierre y ventilación

  • Elementos de absorción de impactos

Algunos interiores, por ejemplo, se diseñan en una sola pieza, reduciendo costuras, peso y puntos de fallo, al mismo tiempo que mejoran el confort.

Automatización… y mano humana donde importa

La fábrica combina alta automatización —robots, corte por máquina, pintura automatizada, prensado de moldes y empaquetado— con procesos que siguen dependiendo del trabajo manual, especialmente en:

  • Montaje final

  • Acabados

  • Control de calidad

LS2 no busca fabricar “cascos baratos”, sino el mejor casco posible dentro de cada rango de precio, y eso exige tiempo, precisión y experiencia humana.

Seguridad: pruebas internas y certificación propia

Uno de los puntos más diferenciales de LS2 es que cuenta con laboratorio propio de homologación, donde se realizan ensayos conforme a los principales estándares internacionales:

  • ECE (Europa)

  • DOT (Estados Unidos)

  • FIM (competición)

Antes de enviarse a los organismos oficiales para su certificación final, los cascos pasan múltiples ciclos de prueba internos, una exigencia especialmente relevante en modelos utilizados en MotoGP.

Equipamiento técnico: la otra gran pata de LS2

Además de cascos, LS2 fabrica ropa técnica para moto en sus propias instalaciones. Chaquetas, pantalones y guantes se producen con procesos altamente asistidos por máquina para garantizar:

  • Uniformidad en costuras

  • Correcta integración de protecciones

  • Resistencia al agua y al viento

Todo el equipamiento se somete también a pruebas ECE internas, incluyendo test de impermeabilidad y durabilidad.

Una marca global con mentalidad a largo plazo

Fundada en 1990 por Arthur Liao, LS2 está presente hoy en más de 125 países, con sede central en Barcelona. Su crecimiento no se basa en modas ni en márgenes rápidos, sino en reinversión constante, ingeniería propia y una visión industrial a largo plazo.

Visitar su fábrica permite entender por qué LS2 compite de tú a tú con marcas históricas del sector: precio competitivo no significa baja calidad, y LS2 es uno de los mejores ejemplos actuales de ello en el mundo del equipamiento para moto.