Almonte conquista el Mundial de Motocross: barro, espectáculo y un futuro asegurado en España
El circuito de Almonte ha demostrado que no es una cita más en el calendario. Es un escenario preparado para quedarse. Y todo apunta a que el Gran Premio de Huelva firmará tres años más, consolidándose como una de las pruebas clave del motocross mundial.
El fin de semana tuvo todos los ingredientes que hacen grande este deporte. La temperatura acompañó, pero el sábado la lluvia fue protagonista absoluta, desbordando el paddock y poniendo a prueba a equipos y pilotos. Barro, dificultad y condiciones extremas que forman parte de la esencia del motocross. Lejos de empañar el evento, lo engrandecieron. El domingo, en cambio, el circuito lució espectacular.
No era un trazado cualquiera. Era un circuito de arena pura, técnico, ancho y con múltiples trazadas. Un diseño que obligaba a pensar, a elegir línea en cada curva, a gestionar cada vuelta como un reto distinto. Los pilotos lo decían claramente: no sabían si estaban en Bélgica o en Holanda. Curvas exigentes, triples técnicos, mesetas que marcaban la diferencia y unas olas perfectamente trabajadas que elevaban el nivel del espectáculo. No era un circuito de alta velocidad; aquí ganaba el piloto, no la moto. Solo en zonas puntuales como el pitlane o el triple trasero se podía ver realmente la potencia de las máquinas.
En el campeonato Europeo de 250, el gran protagonista fue Fran Carbonero. El piloto del equipo Bud Racing, dirigido por Stefan, todo un referente con más de 30 años en el motocross junto a su equipo técnico , firmó un fin de semana perfecto, ganando ambas mangas con autoridad. Su rendimiento lo coloca como claro candidato al título europeo esta temporada. Además, su futuro ya está asegurado: el próximo año dará el salto a un equipo oficial Kawasaki.
También destacó Pere Ibáñez, con una moto extremadamente competitiva, incluso por encima de algunas oficiales como la de Matías Balín, demostrando que el nivel en esta categoría es altísimo.
El Europeo de 125 cc fue una auténtica batalla. Con 81 pilotos inscritos, fue necesario dividir en grupos y realizar clasificatorias, dejando solo a 40 pilotos en parrilla. Entre los españoles, destacó Jorge Salvador, piloto madrileño que compite junto a su hermano Gonzalo. Tras un sábado complicado, el domingo logró salir primero y terminar en una meritoria duodécima posición. También dejaron buenas sensaciones en la categoría de 250 c.c. pilotos como Adrián Monet y Manuel López Carrera, representando a la federación española.
En MXGP, España contó con varios nombres importantes. Oriol Oliver fue, sin duda, uno de los más destacados, mostrando un nivel muy sólido y una progresión evidente. Por su parte, Rubén Fernández, piloto oficial de Honda, no estuvo al cien por cien debido a problemas de salud, algo que se notó en su rendimiento.
También hay que mencionar a Samuel Nilsson, que sufrió una caída en los entrenamientos cuando estaba rodando rápido, truncando así sus opciones. Ander Valentín, con Triumph, completó la carrera demostrando constancia, mientras que el piloto tinerfeño Bruno Darías luchó hasta el final, pasando por pitlane y logrando terminar ambas mangas.
Mención especial merece José Antonio Butrón, 17 veces campeón de España y referente absoluto del motocross nacional, que volvió a demostrar su garra terminando las dos mangas sumando puntos.
En MX2, el nivel fue igualmente impresionante. Guillem Farrés estuvo presente, junto a Valentino Vázquez, piloto gallego integrado en la estructura de Santolino, que logró completar ambas mangas..
Llamó especialmente la atención el rendimiento de las Triumph, muy competitivas durante todo el fin de semana. Sacha Coenen mostró una velocidad brutal, rodando como un auténtico cohete, aunque las caídas le penalizaron en exceso. Por otro lado, Simon Längenfelder, campeón del mundo, sigue demostrando una regularidad y un nivel altísimo.
Camden McLellan, el sudafricano, dejó claro que es un firme candidato al título. Su proyección es enorme, y todo apunta a que dará mucho que hablar, especialmente con la vista puesta en futuras citas internacionales.
En MXGP, nombres propios del campeonato volvieron a brillar. Jeffrey Herlings sigue siendo sinónimo de espectáculo y competitividad. Lucas Coenen está, directamente, en otra galaxia. Su nivel actual es superior, marcando diferencias claras. Tom Vialle continúa creciendo, y aunque aún necesita mejorar físicamente, tiene todo para consolidarse. Tim Gajser, múltiple campeón del mundo, comienza a encontrar su sitio esta temporada y ya ha logrado su primer podio, solo por detrás de Coenen y Herlings.
Y entre el ambiente del paddock, se volvieron a escuchar nombres de pilotos españoles. Nombres que han marcado una época, que han dejado huella dentro y fuera del circuito. La lista es interminable, imposible de completar, porque este deporte está lleno de talento y de historias que merecen ser recordadas. Pilotos que nos han hecho levantarnos de la silla, que nos han puesto la piel de gallina y que han hecho grande este deporte en nuestro país. Desde aquí, nuestro reconocimiento a todos ellos. A los de antes, que abrieron el camino, y por supuesto a los de ahora, que siguen escribiendo la historia del motocross español.
Hay que reconocer también la labor de Antonio Paricio, que ha traído esta prueba puntuable para el campeonato del mundo. Cuando un piloto de la talla de Antonio organiza una carrera, sabe muy bien cuál es el camino a seguir. Antonio Paricio, aunque ya no compita, seguirá siendo piloto toda la vida, porque quien nace piloto, muere piloto.
Este Gran Premio de Huelva no ha sido solo una carrera. Ha sido una demostración de lo que es el motocross en estado puro. Dureza, técnica, pasión y espectáculo.
Almonte ha hablado. Y el motocross ha respondido.
Prepárate, porque esto no ha hecho más que empezar.
fotos:Adrián Carrillo
Redacción: Toñejo Rodríguez y J. Antonio Alonso
LUIKE/ ELMOTERO.es