CASCO

“Adiós a los cascos antiguos”: la nueva norma FIM 2 revoluciona la seguridad en el motociclismo

El casco de BMW

El mundo de la competición en moto estrena este año una norma que promete cambiarlo todo. La nueva homologación FIM 2 (FRHPhe-02) pasa a ser obligatoria en casi todas las pruebas organizadas por la Fédération Internationale de Motocyclisme, marcando un antes y un después en la forma en la que se diseñan y certifican los cascos de competición.

La medida no afecta a todas las disciplinas: quedan fuera el trial, las bicicletas eléctricas de pedaleo asistido, las Side-by-Side y los intentos de récord de velocidad en tierra. Pero para el grueso del motociclismo deportivo —velocidad, resistencia y off-road competitivo— el salto técnico ya es una realidad.

Del FIM 1 al FIM 2: más allá del impacto frontal

La primera homologación, conocida como FIM 1 (FRHPhe-01), se convirtió en obligatoria en MotoGP en 2019 y posteriormente en el resto de campeonatos de circuito. Para obtenerla, el casco debía cumplir previamente normativas como ECE 22.06, Snell o JIS/JT, y después superar una batería de ensayos sobre impactos lineales, oblicuos y pruebas de penetración.

Sin embargo, la ciencia ha seguido avanzando. Los estudios sobre traumatismos craneoencefálicos han demostrado que los impactos rotacionales —aquellos que provocan una torsión violenta de la cabeza— pueden resultar más dañinos para el cerebro que un golpe frontal puro. Y ahí es donde entra en juego la FIM 2.

El nuevo estándar introduce:

  • Nuevos ensayos con yunque esférico, que simulan mejor impactos reales.

  • Evaluación específica de resistencia a fractura de cráneo.

  • Medición más exigente de lesión cerebral.

  • Límites más bajos en la aceleración rotacional máxima.

En cifras, los límites de fuerza transmitida al cráneo en cascos de circuito se reducen en algunos casos de menos de 208 g a menos de 170 g, y las pruebas se realizan a mayor velocidad y en hasta 17 puntos aleatorios del casco.

Más realismo: asfalto, mentonera y visor bajo lupa

No solo se han endurecido los impactos. También se han revisado detalles clave que pueden marcar la diferencia en un accidente real:

  • El papel abrasivo empleado para simular el asfalto pasa de P80 a P40, más agresivo y cercano a la rugosidad real del pavimento.

  • Se añaden pruebas específicas en la mentonera, elevando el listón de protección facial.

  • Se evalúa la rapidez de extracción de las almohadillas laterales, facilitando el trabajo de los servicios de emergencia.

  • Se endurecen los requisitos de bloqueo del visor, que debe permanecer cerrado bajo diferentes escenarios de impacto.

El objetivo es claro: replicar lo que sucede realmente en una caída y no solo lo que ocurre en un laboratorio idealizado.

El QR que puede “retirar” tu casco

Uno de los aspectos más innovadores de la FIM 2 es el uso de un código QR cosido al casco. No es decorativo. Permite registrar cada unidad en la base de datos oficial y vincularla a un piloto concreto.

En caso de accidente, ese casco se declara como “crashed” y queda automáticamente inhabilitado para futuras carreras FIM. Además, la federación podrá correlacionar daños en el casco con datos de lesiones reales, mejorando futuras normativas.

¿Qué cascos cumplen ya con la FIM 2?

Actualmente existen 18 modelos homologados para circuito y 11 para off-road, cifra que crecerá a lo largo del año.

Entre los ejemplos más recientes destacan:

Shark Aeron GP
Un modelo integral de competición de la firma francesa, disponible por unas £999,99, que se sitúa entre los primeros en cumplir la nueva normativa.

Arai MX-V Evo
La versión off-road del conocido casco japonés, fiel a la filosofía de diseño “glancing off” (forma redondeada para favorecer el deslizamiento en el impacto).

La lista completa de modelos homologados se encuentra publicada en la web oficial de la FIM.

¿Debes cambiar tu casco?

Para el usuario de carretera, no necesariamente. Un casco con homologación ECE 22.06 sigue ofreciendo un nivel de seguridad muy elevado para uso cotidiano.

Pero en competición, la historia cambia. A partir de ahora, la FIM 2 es el nuevo estándar de referencia. Más exigente, más realista y con un enfoque claro en reducir las lesiones cerebrales derivadas de impactos rotacionales.

En un deporte donde las décimas importan, la seguridad también evoluciona a la misma velocidad. Y esta vez, el cambio no es estético: es estructural.