MOTO

Los accidentes de moto suben un 7%: ¿El scooter en el punto de mira?

Honda Vario 125 scooter deportivo sin carnet económico por 1200 euros para movilidad urbana eficiente — Imagen generada por IA

Los accidentes en moto vuelven a situarse en el centro de la preocupación por la seguridad vial en España. En lo que va de año, este tipo de siniestros ha aumentado un 7%, coincidiendo con un momento especialmente delicado en las carreteras: más desplazamientos por las vacaciones, un mes de junio trágico y el aviso reiterado de las asociaciones de conservación de infraestructuras sobre el deterioro del asfalto.

El dato más preocupante no está solo en el número de accidentes, sino en su gravedad. Los últimos datos del registro RETRAUCI, con más de 20.000 casos analizados, muestran un cambio de tendencia en el perfil de los pacientes que ingresan en una Unidad de Cuidados Intensivos tras sufrir un accidente de tráfico. Los siniestros de coche han dejado de ser la causa principal entre los vehículos y han sido superados por los accidentes de moto.

Según los datos difundidos por la SEMICYUC, los accidentes de moto ya representan el 32,48% de los ingresos en UCI por siniestros de tráfico. Por detrás quedan los accidentes de coche, con el 25,95%, los atropellos, con el 17,39%, y los accidentes de bicicleta, con el 13,17%.

El cambio es relevante porque refleja una realidad cada vez más visible: el motorista es uno de los usuarios más vulnerables de la carretera. A diferencia de un ocupante de coche, apenas cuenta con protección estructural frente a un impacto. Una caída, una salida de vía, un golpe contra un guardarraíl o una colisión lateral pueden acabar con lesiones muy graves.

A este escenario se suma el estado de la red viaria. ACEX, la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras, ha advertido de que más de un tercio de las carreteras españolas necesita una reparación urgente. Su presidente, Federico Soria, denuncia una falta de inversión continuada desde 2009 y señala que el presupuesto actual ronda los 1.200 millones de euros, lejos de los 2.100 millones anuales que, según la asociación, serían necesarios para acometer las actuaciones pendientes.

Para un coche, un bache, una grieta o una zona con mal firme puede ser una molestia. Para una moto, puede convertirse en una situación crítica. La adherencia, la estabilidad y la capacidad de reacción dependen mucho más del estado del asfalto. Por eso, el deterioro de la carretera no afecta igual a todos los usuarios.

El mes de junio ha agravado la alarma. La DGT ha confirmado 142 fallecidos en 123 siniestros mortales, el peor dato para un mes de junio desde 2010. Aunque el primer semestre de 2026 cerró con 501 fallecidos, 19 menos que en el mismo periodo de 2025, junio rompió la tendencia positiva que se venía registrando durante el año.

En este contexto, los expertos insisten en dos líneas de actuación: mejorar la infraestructura y reforzar la formación. Silvia Ubago, responsable de movilidad y seguridad vial de la Fundación RACE, considera recomendable ampliar la formación de los conductores de vehículos de dos ruedas incluso después de obtener el carné. También recuerda la importancia de circular con un equipamiento adecuado: casco, preferiblemente integral, guantes, chaqueta con protecciones y calzado cerrado.

La irrupción de nuevos vehículos de movilidad también empieza a notarse en las estadísticas hospitalarias. El registro RETRAUCI ya detecta los accidentes de patinete eléctrico, que representan alrededor del 4% del total de ingresos en UCI por accidente de tráfico.

El doctor Jesús A. Barea, coordinador del registro RETRAUCI y médico intensivista en el Hospital 12 de Octubre, ha explicado que estos pacientes llegan con traumatismos muy graves, en muchas ocasiones en coma y con necesidad de una o varias intervenciones en las primeras horas, un periodo clave para su supervivencia.

La fotografía que dejan los datos es clara: la moto ha ganado peso en la movilidad diaria, pero también en la siniestralidad grave. El aumento de accidentes, el mal estado de parte de la red de carreteras y la vulnerabilidad propia del motorista convierten este verano en una prueba importante para la seguridad vial.

La reducción de víctimas no dependerá de una sola medida. Harán falta carreteras mejor conservadas, conductores mejor formados, equipamiento adecuado y una mayor conciencia del riesgo. Porque, cuando se circula en moto, cualquier error pesa más. Y cualquier defecto del asfalto puede tener consecuencias mucho más graves.

¿SCOOTER?

Otro dato que ayuda a entender la evolución de la siniestralidad es el enorme peso que tienen los scooter dentro del parque de motocicletas español. En las grandes ciudades, este tipo de vehículos representan una parte muy importante de las motos que circulan a diario y, por tanto, también tienen una presencia destacada en las estadísticas de accidentes. Aunque los siniestros más graves suelen estar asociados a motocicletas de mayor cilindrada en carreteras convencionales, los scooter concentran una elevada proporción de los accidentes urbanos debido a su uso intensivo para desplazamientos diarios y reparto de mercancías. En ciudades como Barcelona o Madrid, los vehículos de dos ruedas implicados en accidentes son mayoritariamente scooter y motocicletas ligeras, reflejando el protagonismo que han adquirido en la movilidad urbana española.