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Hasta 30.000 euros de multa que podrá ponerte la DGT si haces esto

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La Dirección General de Tráfico (DGT) ha comenzado 2026 con una nueva ofensiva en materia de seguridad vial, esta vez dirigida a una práctica tan extendida como polémica: los grupos de WhatsApp y Telegram que alertan de controles policiales en tiempo real. El objetivo es claro y no admite matices: detectar y cerrar los grupos que avisan de controles móviles, especialmente los relacionados con alcohol y drogas.


Grupos de avisos: una práctica habitual… y cada vez más vigilada

En prácticamente cualquier ciudad o comarca de España existen grupos organizados por zonas que reúnen a miles de conductores. Su funcionamiento es sencillo: alguien detecta un control de alcoholemia, drogas o velocidad y envía un mensaje con la ubicación exacta. En cuestión de segundos, el aviso llega al resto de usuarios, que pueden cambiar de ruta, reducir la velocidad o evitar el punto de control.

Para muchos conductores es una herramienta “informativa”. Para la DGT, sin embargo, supone un riesgo directo para la seguridad vial, ya que permite que personas que han consumido alcohol o drogas continúen circulando sin ser detectadas.


La DGT pasa de la advertencia a la acción

Según ha trascendido, ya se han iniciado investigaciones en varias ciudades españolas para identificar a los responsables de este tipo de avisos. Un caso reciente lo deja claro: el pasado 4 de enero en Ibiza, la Guardia Civil denunció a una mujer por alertar de un control a través de Telegram.

Las sanciones no son simbólicas. Avisar de controles móviles de tráfico está castigado con multas que van desde los 601 euros hasta los 30.000 euros, en función de la gravedad y la reincidencia. Las cuantías más elevadas se reservan para:

  • Administradores de los grupos

  • Usuarios que envían avisos de forma habitual

  • Personas especialmente activas en la difusión de controles

En estos grupos todo queda registrado: quién envía el mensaje, cuándo y desde dónde, lo que facilita enormemente la labor de identificación.


No todos los avisos son ilegales

La DGT insiste en hacer una distinción importante que muchos conductores desconocen. Avisar de radares fijos es legal, ya que la propia DGT publica su ubicación de forma oficial como medida disuasoria para reducir la velocidad.

Lo que sí está prohibido es alertar de:

  • Controles móviles de alcoholemia

  • Controles de drogas

  • Operativos policiales temporales

La razón es evidente: su finalidad no es recaudar, sino retirar de la circulación a conductores que suponen un peligro real.


¿Y si solo estás en el grupo?

Un matiz clave: estar dentro de uno de estos grupos no es sancionable por sí mismo si el usuario no participa activamente ni envía mensajes. La ley no castiga la mera pertenencia. Aun así, desde Tráfico insisten en que estos grupos facilitan conductas peligrosas, aunque muchos usuarios los utilicen “solo por costumbre”.


Un mensaje claro para 2026

Tras la implantación de las balizas V16, la DGT deja claro que este año va a ser especialmente activo en control, vigilancia y sanción. El foco ya no está solo en la velocidad, sino en cortar de raíz las redes que permiten esquivar controles de alcohol y drogas.

El mensaje es directo: avisar puede salir muy caro, y seguir formando parte de estos grupos empieza a ser un riesgo innecesario. Porque, más allá de la multa, la DGT insiste en el fondo del asunto: cada aviso puede permitir que un conductor ebrio siga circulando. Y eso, recuerdan, tiene consecuencias que van mucho más allá de una sanción económica.