SUZUKI

Paga 170€ por la revisión y el taller oficial de Suzuki le mete medio litro de aceite "de más"

La rueda de la Suzuki

La confianza en un servicio oficial suele ser uno de los principales motivos por los que muchos motoristas aceptan pagar revisiones más caras. Sin embargo, no siempre la experiencia está a la altura de lo esperado. Es lo que denuncia el propietario de una Suzuki GSX-8R comprada nueva en junio de 2025, que asegura haber sufrido una situación que ha terminado incluso con la apertura de un expediente sancionador en Consumo contra el concesionario implicado.

Una revisión de casi 170 euros que terminó en sorpresa desagradable

Según explica el afectado, en septiembre de 2025 llevó su moto al concesionario oficial Suzuki de Vitoria para realizar la primera revisión oficial, abonando cerca de 170 euros por el servicio.

Hasta ese momento, asegura que la moto estaba en estado perfecto, algo que atribuye a su cuidado extremo del vehículo. Sin embargo, tras recogerla y revisar el nivel de aceite en casa, detectó un problema serio:

  • Aceite muy por encima del nivel máximo recomendado

  • Necesidad de retirar más de medio litro de aceite para dejarlo en niveles correctos

Además, afirma que la moto presentaba restos visibles de aceite en zonas exteriores, lo que indicaría que el lubricante se habría derramado durante la intervención sin limpiarse posteriormente.

El punto más grave: grasa en la banda de rodadura del neumático

El caso fue más allá cuando revisó el resto de la moto. Según su relato, al engrasar la cadena el taller habría aplicado grasa sobre la banda de rodadura del neumático, algo especialmente peligroso.

En motos, cualquier sustancia grasa en la zona de contacto del neumático con el asfalto puede provocar pérdida de adherencia, con el consiguiente riesgo de caída, especialmente en frenadas o inclinaciones.

Intentos fallidos de contacto con el concesionario

El cliente asegura que intentó resolver el problema por vía directa:

  • Llamó al concesionario para pedir una solución

  • Le indicaron que hablarían con el jefe de taller y devolverían la llamada

  • Nunca recibió respuesta

También intentó contactar por email, pero afirma que la dirección facilitada no admitía correos porque tenía la bandeja llena.

Sin respuesta tampoco desde Suzuki España

Ante la falta de solución, decidió escalar el caso a la marca:

  • Envío de dos formularios de contacto

  • Envío de un email directo

  • Según indica, no recibió respuesta

Reclamación en Consumo y apertura de expediente sancionador

Finalmente, el afectado presentó una reclamación en Consumo. El proceso ha terminado con un paso relevante:

  • El concesionario no respondió a los requerimientos oficiales

  • Consumo ha decidido iniciar un expediente sancionador contra el concesionario

  • Se desconoce por ahora la cuantía de la posible sanción

El propietario confirma haber recibido la notificación oficial del inicio del expediente.

Un caso que reabre el debate sobre los servicios oficiales

Situaciones como esta vuelven a poner sobre la mesa varias cuestiones habituales entre motoristas:

  • El alto coste de las revisiones oficiales

  • La confianza depositada en concesionarios autorizados

  • La importancia de controles de calidad tras intervenciones mecánicas

  • La atención al cliente cuando surge un problema

En este caso concreto, el cliente sostiene que habría bastado con una solución sencilla, como limpiar correctamente la moto y revisar los niveles, para evitar la escalada del conflicto.