DUCATI

Desmontan una Ducati tras explotar a más de 260 km/h y descubren el fallo

El motor de la Ducati

El mundo de las preparaciones extremas siempre tiene un punto imprevisible. Y eso es precisamente lo que ha vivido el equipo de Vendetta Racing UAE, que ha compartido un vídeo en el que analiza qué ocurrió realmente con el motor de su Ducati después de una espectacular avería durante una de sus pruebas de velocidad.

La escena comienza tras un momento crítico en pista. Durante una de las pasadas, la moto salió envuelta en humo, aceite y refrigerante, una señal clara de que algo grave había ocurrido dentro del motor. El piloto incluso llegó a notar cómo los líquidos calientes terminaban sobre su pie, lo que hacía evidente que el problema no era menor.

De regreso al taller, el equipo empezó a investigar qué había pasado.

Un agujero inesperado tras la carrera

Cuando desmontaron la moto y revisaron el conjunto, encontraron un agujero en el motor de la Ducati, una señal inequívoca de que algo había cedido en el interior. Sin embargo, el diseño del chasis complicó la investigación.

Según explican desde el equipo, el bastidor estaba construido muy cerca del motor, lo que impedía extraer completamente algunos componentes para revisar los daños internos con facilidad. En un primer momento solo pudieron retirar algunas piezas externas, mientras el motor acababa colocado sobre la mesa de trabajo sin que nadie supiera todavía qué había sucedido realmente dentro.

La incógnita era total: podía tratarse de una rotura devastadora… o algo relativamente simple.

Un desmontaje lleno de sorpresas

La inspección comenzó retirando las tapas y bolsas protectoras que contenían restos de aceite y piezas sueltas. Lo que apareció en un primer momento fue, sorprendentemente, anticlimático. No había grandes fragmentos metálicos ni señales claras de destrucción interna.

Pero el misterio no tardó en resolverse cuando el equipo continuó desmontando la culata.

En ese momento apareció la verdadera causa del problema: la junta de la culata había fallado.

La pieza estaba completamente dañada, algo que explica la mezcla de aceite, gases y presión que provocó la espectacular fuga durante la carrera. Cuando la junta se pierde, la presión interna del motor desaparece y se producen fugas que pueden terminar expulsando piezas o deformando otros componentes.

Tres millas y una avería espectacular

Lo más llamativo es que el motor prácticamente no había tenido uso previo. Según explica el equipo, la unidad se había montado, probado brevemente y después instalada en la moto antes de realizar una pasada de apenas tres millas.

A pesar del fallo mecánico que se desencadenó durante el intento, la moto llegó a alcanzar 163 millas por hora (unos 262 km/h) antes de que el motor empezara a fallar de forma dramática.

Una cifra impresionante teniendo en cuenta que el problema ya estaba desarrollándose en el interior.

El análisis final del motor

Tras retirar las culatas y examinar los cilindros, el diagnóstico fue más positivo de lo que esperaban. A pesar del caos inicial, los pistones y el interior del motor estaban en bastante buen estado. De hecho, la presencia de aceite en la cámara había ayudado a mantener algunas piezas sorprendentemente limpias.

El veredicto del equipo fue claro: el fallo principal era la junta de culata incorrecta o mal montada, un error que no se detectó antes de la prueba en el lago salado de Bonneville.

La buena noticia es que el motor no está completamente destruido.

Un nuevo proyecto en marcha

Con las piezas recuperables sobre la mesa, el plan ahora es reconstruir un motor completo utilizando lo mejor de las dos unidades que tienen disponibles. Algunas piezas, como los cilindros y juntas, se sustituirán por seguridad, mientras el resto se revisará para crear un propulsor completamente renovado.

El propio equipo reconoce que este tipo de proyectos siempre implican aprendizaje constante. Cada fallo revela algo nuevo sobre los límites del motor y sobre los pequeños detalles que pueden marcar la diferencia cuando se buscan velocidades extremas.

Ahora toca limpiar el taller, reorganizar piezas y empezar una nueva reconstrucción. Porque en el mundo de las motos preparadas para récords de velocidad, incluso un desastre mecánico puede terminar siendo solo el comienzo del siguiente intento.