Se compra un escape GPR (típico de Amazon) y acaba "lleno de pelo" y reventado
Un técnico de la ITV ha llamado la atención sobre un caso anómalo relacionado con un escape de moto prácticamente nuevo, que ha acabado presentando daños internos graves tras apenas tres meses de uso. El componente afectado pertenece a GPR, una marca muy conocida entre motoristas y que comercializa un gran volumen de escapes, especialmente a través de Amazon, con precios que rondan habitualmente los 300 euros.
Un sonido extraño y una avería repentina
El problema apareció circulando por autopista, cuando el conductor notó de forma inmediata un aumento radical del ruido, similar al de una moto de competición. Tras detenerse y desmontar parcialmente el escape, el diagnóstico visual fue sorprendente incluso para un profesional acostumbrado a inspeccionar motocicletas a diario:
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La lana de fibra interna completamente expulsada
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Una rejilla metálica suelta en la boca del escape
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El dB Killer aparentemente soldado, sin posibilidad de desmontaje normal
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Presencia de restos de una especie de silicona marrón en el interior
El resultado final es un escape que suena “roto”, muy por encima de los niveles permitidos, y que no superaría una inspección ITV en ese estado.
¿Por qué es un caso especialmente llamativo?
No se trata de un escape antiguo, modificado o con muchos kilómetros. El propio técnico subraya que el sistema tiene apenas tres meses de antigüedad y un uso muy limitado. En condiciones normales, la fibra interna de un escape debería degradarse con el paso de los años, no desprenderse de forma tan brusca en tan poco tiempo.
Además, GPR es una marca muy extendida en el mercado, con escapes homologados y orientados a un público amplio, precisamente por su buena relación calidad-precio. Esto hace que el caso genere dudas razonables sobre:
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Un posible defecto puntual de fabricación
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Un fallo en el ensamblaje interno
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O incluso una manipulación previa, ya sea antes o después de la venta
El papel del dB Killer y la fibra interna
Desde el punto de vista técnico, la fibra de insonorización es clave para reducir el ruido y mantener el escape dentro de los límites legales. Si esa fibra se quema, se desplaza o sale al exterior, el sonido aumenta de forma inmediata.
El hecho de que el dB Killer aparezca soldado resulta especialmente extraño, ya que en muchos escapes homologados esta pieza suele ser desmontable para mantenimiento o sustitución de la fibra. En una ITV, un dB Killer no original o manipulado puede ser motivo directo de desfavorable.
Un aviso para motoristas e ITV
El caso no implica necesariamente un problema generalizado, pero sí sirve como aviso:
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Revisar escapes nuevos si aparece un ruido anómalo
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Desconfiar de restos extraños como siliconas o soldaduras no documentadas
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Y recordar que, aunque un escape sea homologado, su estado interno también cuenta de cara a la ITV
Por ahora, el técnico reconoce que no encuentra una explicación clara a lo ocurrido y deja la reflexión abierta. Lo que sí está claro es que, en este estado, el escape no cumple su función, ni acústica ni legal, pese a su corta vida útil.