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La BMW GS 1250 puede dejarte tirado tras parar a repostar: el fallo que desespera a sus dueños

BMW R 1250 GS

La BMW GS 1250 es, para muchos motoristas, una referencia absoluta en el segmento trail premium. Potencia, tecnología y fiabilidad forman parte de su imagen de marca. Sin embargo, en los últimos años han empezado a aflorar testimonios que apuntan a un problema recurrente de arranque en caliente que deja tirados a algunos usuarios pocos minutos después de salir de casa.

Uno de los relatos más detallados lo ha compartido el canal de YouTube BMW R 1250 GS – Mi experiencia, donde su autor explica una situación que se repite con un patrón inquietantemente similar entre distintos propietarios.

Arranca en frío, falla en caliente

El comportamiento descrito es siempre el mismo. La motocicleta arranca perfectamente en frío, sin síntomas de debilidad de batería ni avisos previos. El problema aparece tras una breve parada: repostar gasolina, detenerse a comprar algo o simplemente apagar el motor pocos minutos después de iniciar la marcha.

Al pulsar el botón de arranque, la moto hace un intento mínimo y, de inmediato, corta toda la electrónica. La pantalla TFT comienza a mostrar errores de ABS, fallos electrónicos y avisos múltiples, generando la sensación de una avería grave. Apagar y volver a encender el contacto no soluciona nada.

La paradoja llega minutos después. Tras esperar entre 15 y 30 minutos, la GS 1250 vuelve a arrancar “perfecta y con fuerza”, como si nada hubiera ocurrido.

Un fallo difícil de reproducir… y de reparar

El mayor problema para los usuarios es que el fallo no se puede reproducir en el concesionario. Cuando la moto llega al taller, arranca sin dificultad. El diagnóstico suele ser siempre el mismo: “la moto está bien”.

Esta situación ha generado una enorme frustración entre propietarios, que coinciden en que el fallo aparece cuando la moto quiere, especialmente tras la primera parada del día. Muchos relatan que sucede con frecuencia en gasolineras, justo cuando se detiene el motor por primera vez tras salir de casa.

El cambio de batería, punto de partida

En el caso explicado en el canal, el problema comenzó tras sustituir la batería original. La batería de origen, montada desde 2019, nunca había dado fallos. Tras un periodo largo sin uso de la moto, el propietario decidió cambiarla preventivamente por una batería nueva recomendada para la GS 1250.

A los pocos días apareció el fallo de arranque en caliente. A partir de ahí, empezó una investigación que otros usuarios ya habían iniciado antes en foros nacionales e internacionales.

La solución “extraoficial”: volver a la batería original

Según explica el creador del canal, la única solución que le ofrecieron “bajo manga” fue montar una batería concreta, idéntica a la que llevaba de serie la moto, con una referencia específica que no coincide con la batería recomendada actualmente por BMW.

El problema: esta batería cuesta más del doble, alrededor de 200 euros, frente a otras opciones que rondan los 100. Tras instalarla, el fallo desapareció… al menos durante nueve meses.

Otros usuarios aseguran que incluso esta batería acaba fallando con el tiempo, lo que refuerza la sensación de que no existe una solución definitiva reconocida por la marca.

Hipótesis descartadas y pruebas fallidas

A lo largo del tiempo, propietarios y talleres han probado múltiples soluciones sin éxito claro:

  • Actualizaciones de software, sin cambios apreciables.

  • Ajustes de válvulas, una medida muy discutida y criticada por alterar parámetros de fábrica.

  • Cambio de motor de arranque o bendix, con resultados inconsistentes.

  • Sustitución del relé de arranque, que en algunos casos parece mejorar el problema, pero no de forma concluyente.

  • Refuerzo del cableado de arranque, una solución artesanal aplicada por talleres no oficiales.

Ninguna de estas medidas ha sido reconocida oficialmente como solución por BMW.

Una moto premium con una respuesta que no lo parece

El relato concluye con una crítica directa a la inacción de BMW ante un problema que, según los usuarios afectados, es grave por su imprevisibilidad. No se trata de un fallo estético ni de una molestia menor, sino de quedarse tirado sin previo aviso con una moto de más de 24.000 euros.

La sensación compartida es clara: el problema existe, no se reconoce oficialmente, y la solución recae en el propietario, que acaba pagando baterías más caras o probando alternativas por su cuenta.

Mientras tanto, la pregunta sigue en el aire entre los usuarios de la BMW GS 1250:
¿cómo es posible que una moto de este nivel dependa de una batería concreta para algo tan básico como volver a arrancar tras una breve parada?